Domingo, 22 de junio de 2008

Saltan nuestras fronteras, arrollan a nuestros polic?as, se mean en nuestras leyes

Vía Libertad Digital, un relato aterrador de hasta que extremos estamos llegando: Setenta inmigrantes subsaharianos saltan la frontera, arrollan a la Policía Nacional y Guardia Civil y se introducen en España por la fuerza. Como ya sucedió, de hecho, de forma muchísimo más grave en la crisis de las vallas del año 2005 (a la que pertenece esta fotografía).

Al margen del drama que viven estas personas, lo que ha ocurrido esta mañana es extremadamente grave y no debiera suceder en ningún estado europeo moderno. Sucede aquí y sucede por causas muy concretas. Repasemos algunos párrafos de la noticia:
El paso principal entre la ciudad autónoma y Marruecos vio esta madrugada como los inmigrantes de origen subsahariano trataban a toda costa de cruzar la frontera, arrollando tanto a la policía marroquí como a la Policía Nacional y la Guardia Civil que custodiaban ambos lados de la misma.

Según han confirmado a EFE fuentes policiales, entre 40 y 50 de los setenta que entraron por la fuerza ya han sido detenidos, gracias al amplio dispositivo de seguridad que desplegado en las inmediaciones de la frontera. Durante más de tres horas numerosas patrullas de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que también ha sido reforzado por la Policía Local de Melilla.

Antes que nada, olvidémonos, por favor, de la ingenuidad: Esto ha sucedido porque Marruecos lo ha permitido. Mohamed VI está tanteando al nuevo Gobierno de ZP, como ya lo hizo en el año 2005. Oir a los periodistas decir que "La policía marroquí fue arrollada" es para llorar y solo puede ser creído si hay imágenes que demuestren claramente que, efectivamente, la policía marroquí hizo algo por frenar la avalancha.

Solo un párrafo del post enlazado, de Infokrisis, completamente válido hoy, para la reflexión:

¿Por qué Marruecos –un Estado policial y feudal, en donde no existen derechos ni libertades- permite que su territorio sea atravesado de Sur a Norte por legiones de menesterosos, fácilmente reconocibles que terminan acampando en las inmediaciones de la frontera de Melilla? ¿Por qué la policía marroquí –una de las más brutales y carentes de escrúpulos que pueda concebirse- no disuelve estos campamentos y repatría a sus pobladores? ¿por qué la derecha y la izquierda, la Unión Europea y el Estado Español callan ante una tarea que corresponde resolver a Marruecos, pues, no en vano, para ello recibe cuantiosas subvenciones de la Unión Europea?



 En segundo lugar, hablemos del destino de los detenidos. La noticia nos dice que  Los detenidos hora tendrán que ser derivados a la Jefatura Superior de Policía para proceder a su identificación y tramitar las órdenes de expulsión antes de que sean acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

Esto no es más que una tomadura de pelo en toda regla a la opinión pública.Tomadura de pelo que los periodistas simplemente son incapaces de desmontar.  Las órdenes de expulsión no podrán ser ejecutadas por carecer estas personas de pasaporte o documentación alguna. Los detenidos han logrado su objetivo de entrar en España y, tras cuarenta días en el CETI, serán transportados vía aérea a la Península, preferiblemente a alguna Comunidad Ayutónoma gobernada por el principal partido de la oposición, y dejados en libertad con una orden de expulsión imposible de ejecutar en el bolsillo.

Las actuales leyes de inmigración nos están convirtiendo en el hazmerreír del mundo y su inaplicabilidad y las continuas exenciones de cumplirla que hemos sufrido vía regularizaciones masivas extraordinarias suponen una discriminación permanente no solo contra quien entra legalmente en el país, sino contra 41 millones de españoles a los que se persigue implacablemente por cualquier multa nimia mientras se permite que estas personas se cuelen a palos por la frontera nacional.

Según termino este post, estoy leyendo En Defensa de Occidente la que es, posiblemente, la pregunta del millón: ¿Para qué sirven nuestras fronteras? ¿Cómo es posible que Policías y Guardias Civiles armados y entrenados se vean superados por poco más de medio centenar de señores con palos y piedras? Nuestra propia debilidad es la tercera cuestión sobre la que debiéramos reflexionar.

Comentarios

Añadir un comentario