Mi?rcoles, 27 de junio de 2012

El mosqueante Sumario Urdangarín

Debe ser cosa mía, pero sigo sin lograr entender algunos de los tipos penales que se le están imputando a Iñaki Urdangarín. Y es que el Duque de Palma, por muy consorte de la Infanta que sea, no es "autoridad o funcionario público" y por lo tanto y según nuestro Código Penal no puede ni malversar caudales públicos, ni prevaricar. 

No veo en el Auto del Juzgado de Instrucción 3 de Palma de Mallorca ni en otros documentos que han ido haciéndose públicos un sólo dato que me haga pensar que Urdangarín y su socio están imputados en una categoría distinta a la de "autores" de esos dos delitos... que no pueden cometer porque les falta una condición personalísima requerida por el tipo penal. Y eso me extraña muchísimo. 

Pero es que si Urdangarín y su socio están imputados por prevaricación y malversación de caudales públicos no como autores sino como inductores o cooperadores necesarios, faltan en el sumario los autores materiales de dichos presuntos delitos, que deben ser necesariamente "autoridades o funcionarios públicos"... es decir, políticos. Y de esos no hay ninguno en el sumario. Ni uno. 

¿Cómo van a encajar la Fiscalía y la acusación particular las conductas de los gestores del entramado Noós en esos tipos penales? Ardo en deseos de saberlo. 

Curiosamente, no se habla en absoluto de la alteración de precios en concursos y subastas públicas del 262 del Código Penal (por los contratos otorgados a dedo mediante el sistema de enviar diferentes ofertas disparatadas desde el mismo fax de Noós para lograr la adjudicación)  de la apropiación indebida (de fondos de la propia Noós, si bien me parece muy complicado que esto prospere desde el punto de vista procesal, como ya hablamos) y de la falsedad en documento privado (por el elevado número de facturas presuntamente falsas que hay en este asunto).

Y en cambio sí ha aparecido una nueva imputación por blanqueo de capitales (artículo 301 del Código Penal), delito escurridizo que requiere probar previamente que el dinero proviene de actividades ilícitas... siendo que la evasión de impuestos sólo cuenta como una de ellas desde octubre de 2011. 

Y resulta que el fraude a la Hacienda Pública tiene otros dos problemas: En primer lugar, requieren que la cantidad defraudada sea de 120.000 euros por tributo y ejercicio (de tal forma que si he defraudado 60.000 de IVA y 60.000 de IRPF o IS en un mismo ejercicio no he delinquido) y en segundo, que para delitos de este tipo cometidos antes de octubre de 2011 se aplica la prescripción de cinco años. Ídem que a la falsedad. Ídem que a la prevaricación. Ídem que... 

Y ahora, por favor, que alguien que esté siguiendo este sumario con más atención que yo me explique que me estoy equivocando y que no tengo motivos para mosquearme. 


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