Viernes, 17 de febrero de 2012

Copa del Rey: El precio de la tibieza

A propósito de la final de la Copa del Rey, que va a ser problemática se celebre donde se celebre debido al comportamiento irrespetuoso hacia los símbolos del Estado que toda España sabe que van a mantener la mayor parte de ambas aficiones, se quejan amargamente las minorías respetables (que no dudo que las haya) de los socios de Athletic de Bilbao y F.C. Barcelona. 

Lo siento mucho por ellos, pero les considero parte integral del problema por el que no solo los socios madridistas -con muy buenas razones- se niegan a cederles el estadio, sino que además en opinión de quien esto suscribe, lo mismo deberían hacer todos los demás equipos de fútbol del país, de tal forma que si Bilbao y Barcelona quieren jugar la final de Copa, la jueguen en uno de sus dos campos. 

Digámoslo ya: La parte sana de la afición de Bilbao y Barcelona es culpable de su permanente beneplácito a que el separatismo campe a sus anchas por sus respectivos estadios. Por su tibieza repetida ante pancartas y consignas abiertamente antiespañolas. Por haber avalado con su voto a sucesivas directivas que han permitido que tales cosas sucedan. Por consentir que en San Mamés no se guarden minutos de silencio por las víctimas de ETA. Por consentir las coreografías de "Catalonia is not Spain" en cada encuentro internacional. Por haber permitido, con su cobardía y tibieza, que no se vea ni una sola bandera de España en ninguna de las dos gradas. 

Y sobre todo y muy particularmente porque el 13 de Mayo de 2009 sucedió esto sin que ninguno de ambos Clubes, Federación de Peñas o peña individual de ninguno de los dos clubes haya emitido nota alguna de disculpa desmarcándose de tales hechos. 

La cobardía y la tibieza son muy malas consejeras para ir por el mundo. Por culpa de los cobardes y de los tibios que dejan campar a sus anchas a los malvados, dos clubes históricos, centenarios, empatados ambos en el máximo número de victorias coperas no tienen posibilidad de jugar en el Bernabéu. Y por culpa de los cobardes y de los tibios, es absolutamente implanteable que la final de Copa se juegue en San Mamés o en el Nou Camp.

Sectores sanos de las aficiones de Athletic de Bilbao y Fútbol Club Barcelona: Vuestros esfuerzos son insuficientes. Tan insuficientes que son invisibles. Luchad más y mejor en vuestras propias casas por lo que es patrimonio común de todos los españoles y tal vez en años venideros vuestros clubes y sus aficiones de las que formáis parte dejen de ser considerados apestados y fuente segura de faltas de respeto allá por donde queráis ir. 


Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Mi?rcoles, 22 de febrero de 2012
Hora: 10:29

De acuerdo con el artículo. Sólo añadir que el Real Madrid no debería dar como excusa unas supuestas obras en las fechas de la final. Que digan claramente que no quieren que vengan al Santiago Bernabeu para faltar al respeto a la Patria y sus símbolos.

Un cordial saludo.

J.

Autor: Anonimo
Fecha: Jueves, 08 de marzo de 2012
Hora: 16:46

Pues mire usted que le importa mucho a las respectivas aficiones que no se juegue en el Bernabeu. Lo que tendrían que hacer era sortearse el campo entre el AB y el Barcelona y punto. Si les interesaba a cualquiera de los dos finalistas jugar en Madrid era simplemente por pasárselo por las narices a los blancos. No era por otra cosa. Y eso de sacar a relucir cosas que han pasado en el 2009, es bastante demagógico ¿no?

Autor: Anonimo
Fecha: Lunes, 04 de junio de 2012
Hora: 18:08

Creo que este artículo tendría algún sentido si también se condenaran las banderas y pancartas preconstitucionales, por no decir nazis, que suelen ondear en los estadios de muchas ciudades, Madrid la primera. Y no es casualidad que España sea el único país de la UE en el que no está prohibido fabricar banderas nazis. Lo de los pitos, es irrisorio al lado de esto, porque para empezar, no es ni ilegal ni anticonstitucional. Los nacionalismos interesan mucho más a los españoles de derecha que a los de izquierda, pues les permiten justificar la mayoría de sus decisiones. Firmado, un extremeño afincado en Cataluña de hace más de 30 años.