Viernes, 03 de febrero de 2012

I+D Feminazi (XIII): Cada Juzgado, una trinchera.

Justo cuando creía que había cubierto casi todo el amplio espectro del I+D Feminazi llega la realidad a sorprenderme: Una mujer pagará 20.000 euros a su marido por ocultarle durante quince años que no era el padre de su hijo.

A esta auténtica reina del zorrerío patrio le ha salido redonda la jugada -que como muy bien señala Alberto Noguera no constituye delito- sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias que rodean este caso y que nos dan la medida exacta del tipo de apartheid e indefensión legal en el que se encuentra un varón ante los Juzgados y Tribunales del Reino:

- El hombre tuvo un infarto horas después de enterarse de la noticia. Sorprendentemente, la Sentencia no considera probada la relación causa-efecto entre ambos hechos y deniega indemnización alguna por este motivo.

- Dos meses después del nacimiento de su presunto hijo, el hombre se hizo una vasectomía irreversible. Pero el Tribunal tampoco le otorga indemnización alguna por este concepto, al no apreciar relación causa-efecto entre su "paternidad" y su decisión de no tener más hijos.

- Por estos daños físicos, más el daño moral de la infidelidad, más los gastos derivados de la manutención de la criatura durante el periodo en el que engañado por su ex-mujer creyó ser el padre, este hombre solicitó en primera instancia 200.000 euros de indemnización... de los que le habían sido concedidos 46.000 que ahora la Audiencia provincial rebaja a menos de la mitad.

¿De dónde sacan los jueces las doctrinas para valorar pruebas y daños en estos casos? ¿Qué clase de lógicas jurídicas justifican estas denegaciones de relaciones causa-efecto palmarias y evidentes?

Pues las que provienen de construir a partir de unos cimientos jurídicos basados en el feminazismo más total y absoluto: Se empieza por crear conceptos como la "pensión compensatoria" para "resarcir" a la mujer que no sabe hacer la O con un canuto por haber disfrutado a costa de su ex-esposo de un nivel de vida superior al que le correspondería, se declara la tolerancia total hacia el chantaje emocional de las madres contra los padres vía hijos de la pareja, se aprueba una legislación que diferencia entre sexos de modo no muy distinto a la que en Sudáfrica diferenciaba entre razas... y a partir de ahí, todo es posible: Desde absolver (o, peor aún, indultar) a las asesinas que aleguen malos tratos hasta, en el caso que nos ocupa, convertir directamente en un negocio el tener un hijo de otro y cargárselo a tu marido.

Esto enlaza directamente con temas ya tratados en esta serie de artículos tales como los intentos de prohibir las pruebas de paternidad sin permiso de la madre. Pero debemos ser conscientes que estos casos de paternidades ocultas ponen en riesgo bienes jurídicos muy superiores a los propios del presunto padre (al que, no olvidemos, se le obliga a cargar con las responsabilidades legales derivadas de un hijo que no es suyo) sino que también priva a los hijos de información básica sobre su propio historial biológico. Con consecuencias futuras, por cierto, imprevisibles.

Estimados varones heterosexuales de España: Cada Juzgado del Reino es una trinchera del feminazismo imperante. Y cada uno de vosotros es muy directamente responsable del tipo de discurso sobre familia, filiación, educación e igualdad de géneros que favorece con su voto y prima con su seguimiento de determinadas cadenas o medios.

Porque los Jueces -machos y hembras por igual- juzgan de acuerdo a las leyes vigentes interpretadas de acuerdo a criterios jurídicos y personales que corresponden a baremos sociales actuales. Y como nosotros mismos no empecemos a rearmarnos de argumentos, de ideas y del valor necesario para sacarlas a la calle y a los medios contraponiéndolos claramente a la horda feminazi, llegaremos a convertirnos -si es que no lo somos ya- en puros y simples ilotas o siervos de la gleba en una coñocracia política, mediática y jurídica.

20.000 euros de indemnización por criar al hijo de otro durante quince años creyendo que es tuyo. De aquí a cinco años saldrá otra sentencia igual, con la mitad de indemnización. O con la mujer absuelta. Avisados quedáis.


Comentarios

Añadir un comentario

Autor: conde vorkosigan
Fecha: Domingo, 05 de febrero de 2012
Hora: 23:39

sólo nos queda adaptarnos, sobrevivir y contraatacar, una de las formas seria usando vientres de alquiler con lo que al menos se esta seguro de que el hijo es de uno.