Martes, 28 de junio de 2011

A cada Espa?a le llega su San Mart?n

Que en Espa?a la pol?tica se concibe como el f?tbol es un hecho innegable. No hay m?s que ver la cantidad de votos que a pesar de todos los pesares ha obtenido al Partido Socialista Obrero Espa?ol en las ?ltimas elecciones pese a la situaci?n institucional y econ?mica del pa?s.

Tampoco es cuestionable que los espa?oles somos gente de corta memoria y drogada por la desinformaci?n masiva de los medios-camellos de guardia: No hay m?s que ver como el mismo Partido Popular que sin ning?n g?nero de dudas activ? y carg? la bomba de la burbuja inmobiliaria que se nos lleva por delante va camino de convertirse en el Partido ?nico del pa?s sin aclarar siquiera su programa econ?mico.

Jos? Luis Rodr?guez Zapatero ha sido el San Mart?n de la izquierda. De la Espa?a de fantas?a que dio el co?azo en el 68 franc?s, corri? delante de los grises y aup? a Felipe Gonz?lez al Gobierno. ZP ha sido el San Mart?n del progresismo chachiguay, con su LOGSE, su feminazismo, su puesta en tela de juicio del mismo concepto de Espa?a, su temeridad en lo tocante a las instituciones b?sicas del Estado, su est?pido buenismo y su Alianza de Civilizaciones.

El resultado final de todo esto, envuelto en una crisis econ?mica de ra?z inmobiliaria y crediticia que se conoc?a sobradamente en 2004 y cuyas consecuencias m?s graves se pod?an haber atajado entonces ha sido la desolaci?n para el pa?s y el hundimiento del Partido Socialista, que se va a pasar al menos un ciclo electoral en cotas m?nimas de poder y eso suponiendo que levante cabeza.

Y en 2012 llega Mariano, destinado a ser el San Mart?n de la otra Espa?a, la de la Derecha De Toda La Vida. El santo laico al que dirigen sus preces los millones de votantes que esperan con hambre y sed de Justicia la Segunda Venida del PP, convencidos realmente de que esto ser? como en el 96 y de que solo hace falta que llegue al poder uno de los suyos para que los mercados vuelvan a confiar en Espa?a, los bancos vuelvan a dar cr?ditos, los andamios vuelvan a llenarse de millones de alba?iles reci?n llegados del Ecuador y encima -esta parte de la profec?a me dej? patidifuso el pasado s?bado- nos bajen los impuestos.

No, no es co?a. Con una deuda p?blica reconocida equivalente al 63,3% del PIB (?679.779 millonces de euros, nada menos!) y compromisos de avalar al menos un 50% m?s de esa cantidad en concepto de deuda contra?da por nuestras Cajas de Ahorros, a?n hay ilusos en Espa?a que creen que San Mariano Rajoy nos va a bajar los impuestos. El razonamiento es, desde luego, todo un testimonio de f?: Llegar? Mariano (no sabemos si descender? envuelto en una nube), volver? la confianza internacional en las posibilidades de Espa?a (a fin de cuentas un tipo barbudo siempre inspira confianza), subir? la actividad econ?mica (no sabemos como o haciendo el qu?) y as? Hacienda recaudar? m?s dinero con el que pagar la deuda p?blica (?milagro, milagro!) y al aumentar la actividad econ?mica, el sector privado podr? pagar la suya (?santo s?bito! ?santo s?bito!).

El conjunto de falacias en este Evangelio del Marianismo Econ?mico es tan enorme que merece la pena despiezarlo:

1) Volver? la confianza internacional en Espa?a: Desde el punto de vista econ?mico, la confianza internacional no es tanto la confianza que inspire tal o cual dirigente, sino la confianza en que un pa?s puede afrontar el pago de sus deudas. El dirigente influye en cuanto a su credibilidad para llevar a cabo las reformas necesarias para ello. Ya sospechamos que el nivel de reformas que est? dispuesto a realizar Zapatero es pr?ximo a cero, ergo la confianza en que Espa?a pague sus deudas con ?l al tim?n baja al m?nimo, porque nuestros acreedores y posibles prestamistas exigen esas reformas que incluyen no solo la flexibilizaci?n del mercado laboral, sino tambi?n subidas generalizadas de impuestos. La confianza que inspire la futurible Espa?a de Rajoy, por lo tanto, ir? directamente ligada al grado de cumplimiento que el l?der del PP est? dispuesto a dar a estas dos exigencias.Es decir, a su transformaci?n de San Mariano en San Mart?n.

2) Subir? la actividad econ?mica: Ese hipot?tico aumento va directamente ligado a nuestra competitividad. Es decir, a que aumente espectacularmente nuestra productividad, a que se reduzcan nuestros costes (salariales, sociales, inmobiliarios) o a que estemos en condiciones de realizar devaluaciones competitivas... es decir, a que salgamos del euro. Dado que una salida del euro nos abocar?a a una quita soberana importante, esta ?ltima no es la mejor opci?n para inspirar ning?n tipo de confianza internacional. En cuanto a las otras dos, el aumento de la productividad se logran mediante inversiones en tecnolog?a o I+D+i... para las cuales carecemos de capital. Queda la v?a del recorte de costes. Es decir, la de convertir a San Mariano en San Mart?n.

3) Y as? Hacienda recaudar? m?s dinero para pagar la deuda p?blica: ?Aunque los puntos 1 y 2 se cumplieran tal como predican los profetas del marianismo, el mero aumento de la actividad econ?mica no va a servir para un aumento en la recaudaci?n suficiente para ir pagando la deuda. Aznar pudo hacerlo, s?. Pero pudo hacerlo porque el montante global de la deuda era mucho menor. Aqu? los intereses simplemente nos aplastan y nos obligar?n a sucesivas subidas de impuestos. Es decir, a convertir a San Mariano en San Mart?n.?

4) Y al aumentar la actividad econ?mica, el sector privado podr? pagar la suya: Esto, simplemente, es mentira. De entrada porque el sector privado no es un ente con responsabilidad individualizable como lo es el Estado, sino que se compone de cientos de miles de empresas y particulares cuyas deudas que pueden ser o no cobrables y que pueden tener relaci?n o no con deudas contra?das anteriormente. El grueso de esta deuda es de las Cajas de Ahorros, es de naturaleza inmobiliaria, ha sido avalada por el Estado y solo es pagable por las propias Cajas en la medida en la que reactivemos la burbuja inmobiliaria, es decir, en la medida en que volvamos a unos precios inmobiliarios absurdos. Dado que esto no va a suceder (de hecho, nuestros costes inmobiliarios tendr?an que seguiur bajando hasta hacernos competitivos con China, ya que cuanto m?s bajen los inmuebles menos tendr?n que bajar los salarios), el Estado seguir? haci?ndose cargo de los vencimientos de deuda de las Cajas.... lo cual nos lleva necesariamente a un aumento de impuestos a corto plazo y muy probablemente a una quita soberana al medio. Es decir... a que San Mariano se convierta en San Mart?n.?

?Qu? har?n los devotos de San Mariano cuando en 2014 o en 2015, en plena Segunda Venida del PP, la situaci?n sea a?n m?s dram?tica que ahora? ?Qu? dir? Intereconom?a? ?Se atrever?n por fin entonces a decir que el Emperador va en bolas y a echar a San Mariano y a su secta a los leones? ?O lo importante ser? entonces evitar que lleguen Rubalcaba o Chac?n, como lo es hoy echar a Zapatero?

Tiren un comod?n. Y r?cenle a San Mariano, con suerte el ?ltimo cartucho de los cincuentones que nos gobiernan. Y el San Mart?n de la otra Espa?a. La de la derecha.


Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Viernes, 01 de julio de 2011
Hora: 9:36

No dejo de preguntarme cómo nos afectará a los usuarios de a pie que el país deba recibir los fondos europeos de ayuda. Quiero decir, que se supone lógico que nos suban (más) los impuestos, pero en qué otros aspectos nos dejará tocados (hipotecas, por ejemplo).

Y, en caso de quiebra, ¿qué deberíamos hacer? ¿Sacar nuestro poco dinero del banco? ¿dejar de pagar la hipoteca?

Lo digo más que nada para ir preparándonos.

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