Poder Autonómico: Ojo a la periferia
Ya adelantamos que el PSOE haría lo que fuera con tal de asegurarse los jirones de poder regional necesarios para sobrevivir al 22-M. Y en eso andan ocupadas estos días las federaciones socialistas: En Canarias, vendiéndose a Coalición Canaria. El PSE negociando con Bildu y el PNV. En Extremadura, las intenciones del PSEx no dejan lugar a dudas y solo queda la cuestión de si IU se prestará o no al bipartito -y se prestará seguro. Mientras tanto, en Navarra, vamos al pacto UPN-PSN, impensable hace solo tres años.
Nada que nos sorprenda. Demolido por el zapaterismo, el Partido Socialista pactará con el Diablo para sobrevivir a los duros años venideros. En Ayuntamientos, en Diputaciones, en Autonomías y, llegado el caso, en el Congreso. Y mientras tanto, en la otra orilla...
...hay una serie de apuestas políticas de Mariano Rajoy que ya le han costado carísimas al Partido Popular en terminos de votos y representación: Asturias, Navarra y País Vasco. El PP de Navarra es marginal. El PP vasco de Basagoití está siendo simplemente vampirizado por el Partido Socialista de Euskadi. Y el ridículo de Asturias ante Francisco Álvarez-Cascos no ha podido ser de mayor calibre.
Estas tres circunscripciones autonómicas -que a nivel nacional, divididas en provincias, son cinco- aportaron a la mayoría absoluta de Aznar en el año 2000 los siguientes escaños: Álava, 2; Guipúzcoa, 2; Vizcaya, 3; Navarra, 3; Asturias, 5. Un total de 15 diputados de los 183 que conformaron la mayoría parlamentaria de la derecha en España entre 2000 y 2004. De esos 15 diputados, se mantendrían en este momento entre 5 y 7.
Esta pérdida de escaños en estas circunscripciones quedaría sobradamente compensada por el enorme aumento en intención de voto del Partido Popular en otras latitudes (Cantabria, Cataluña, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid entre otras) pero como algo se tuerza en lo más mínimo de aquí a Marzo -y Alfredo hará lo posible porque así sea- Mariano y su troupe pueden perfectamente quedarse con la brocha colgando, sin mayoría absoluta y sin opciones de gobierno ante el frente común que ya prepara el PSOE junto al PNV y CiU. Al PSOE aún le quedan resortes de poder autonómico, más todos los derivados del control del Gobierno central.
Y su desesperación, junto a las muy malas apuestas de Rajoy en la periferia, pueden convertir las elecciones de 2012 en un triunfo popular tan pírrico, que ni les sirva para llegar a la Moncloa.












