¿Condena usted el franquismo? ¡Por supuesto que no!
Para el autor de este blog, responder al test del viñetista de Público no supone problema alguno: No solo no condeno el franquismo, sino que además creo que el Régimen de Franco fue el periodo más netamente positivo que ha tenido España en su conjunto desde probablemente el reinado de los Reyes Católicos... y desde el punto de vista del nivel de vida de los españoles de a pie, probablemente el más positivo de nuestra Historia, sin ambages.
El Régimen de Franco surge de una intentona golpista fracasada que devino en guerra civil. Considero absolutamente legítimos tanto el intento de golpe de Estado contra la II República como la subsiguiente Guerra Civil que llevó a su destrucción. A 18 de Julio de 1936, la II República Española tenía exactamente la misma legitimidad que el gobierno hutu de Ruanda a principios de 1994: Ninguna. Por el pucherazo electoral del Frente Popular, por el propósito declarado de PSOE y PCE de convertir España en un régimen de corte soviético, por su intención -que ellos mismos exponían sin pudor en su propia prensa y discursos- de eliminar físicamente a cualquiera que se opusiera a la Revolución marxista que pretendían y -la gota que colmó el vaso- por enviar a la Guardia de Asalto a asesinar al entonces líder de la oposición, Calvo-Sotelo.
Fracasado el golpe los alzados, con el apoyo y en defensa de como mínimo la mitad del país, fueron a la guerra. Guerra que afortunadamente lucharon y vencieron, porque la derrota suponía, sin ambages, la instauración del comunismo en España. Que nadie se llame a engaño, porque una vez empezada la Guerra Civil solo quedó en España un pequeño número de partidarios de la II República y de lo que representaba: Los militantes y dirigentes de Izquierda Republicana que fueron perseguidos al unísono en ambos lados del frente como verdaderos últimos mohicanos del Régimen surgido en 1931.
Después de la guerra sucedió, sin ningún género de dudas, lo que sucede después de todas las guerras: Se juzga a los vencidos de acuerdo a su participación en el esfuerzo bélico de su bando y de acuerdo a sus acciones sobre civiles/simpatizantes/prisioneros de guerra del bando vencedor que hayan podido tener bajo su cargo. El balance para los derrotados fue desolador ya que -como buenas fuerzas armadas marxistas- las milicias de los partidos del Frente Popular consideraban hechos tales como ser religioso, terrateniente, burgués o simplemente sospechoso como motivos más que suficientes para fusilar a alguien. El Régimen de Franco no llevó a cabo una dura represión: Quienes habían llevado a cabo una durísima represión en los territorios que controlaban habían sido las fuerzas vencidas y por ello se las juzgó y condenó.
Llegan después los duros años de la autarquía económica. No se trató de una opción elegida por Franco, sino de una imposición de las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial. Las mismas potencias que condenaron a la mitad del mundo a vivir bajo la opresión y la miseria comunista decretaron el aislamiento internacional de España, que duró hasta 11 años después de terminada la Guerra Civil.
A partir de 1951, el panorama cambia por completo: Se restablecen relaciones diplomáticas con los Estados Unidos y se admite a España en la ONU. España puede, de pronto, empezar a comerciar con todo el mundo y comienza con todas las letras el periodo que se estudia en todo el mundo como el Milagro Económico Español que muy brevemente podemos resumir en lo siguiente:
1) Industrialización del país, que pasó a convertirse en la décima potencia industrial del mundo.
2) Solución de los graves problemas del campo español, sin expropiar a nadie y sin necesidad de reforma violenta o revolucionaria alguna: Simplemente, la creación de empleos y oportunidades en las ciudades hace disminuir la mano de obra y población en el campo y con ello el precio de la tierra. El Régimen de Franco elimina los problemas de propiedad de la tierra preexistentes.
3) Fin de las seculares oleadas de emigración emitidas por España: Bajo el Régimen de Franco sucede la última, que se dirige esencialmente hacia Alemania (también hacia otros destinos como Francia, Suiza, Venezuela o Puerto Rico) y con una tasa de retorno de los emigrados de más del 80%, algo jamás visto hasta entonces en nuestro país. Los españoles, esencialmente, trabajaban fuera unos años sin más proyecto que el de volver a España a comprar su tierra o poner su pequeño negocio.
4) Implementación del turismo como motor económico del país: Este logro se minusvalora. Son muchos los países que tratan de vivir del turismo, pero muy pocos lo consiguen. Para activar el sector turístico se necesita en paralelo una inversión muy importante en infraestructuras públicas y privadas de todo tipo. Se necesita seguridad. Se necesita estabilidad. Incluso hoy día, en muchos destinos turísticos punteros los turistas tienen limitados sus movimientos o se les recomienda que no vayan a determinadas zonas. Nada de eso sucedió nunca en España.
Todos estos logros macroeconómicos son incontestables. Pero lo que verdaderamente me interesa es como Franco y su Régimen no solo cambiaron el país a mejor, sino que además mejoraron y de forma radical -inimaginable incluso- el nivel de vida de los españoles de a pie. En 1975 en España existía una clase media. Existía escolarización y alfabetización para todos. Existía Seguridad Social. Crea la Magistratura laboral y toda la pléyade de derechos sociales que los Yogui y Bubu de hoy día consideran intocables. El nivel de impuestos era bajísimo. Y las familias españolas tenían televisor, coche, teléfono y en no pocos casos segunda residencia... cuando en 1939 Franco accede al poder en un país de mulas y alpargatas en el que las propìas élites despreciaban como de menor calidad -por menos instruído y peor informado- el voto del campo.
Franco como gobernante reúne tanto la legitimidad de origen como la de ejercicio. No solo salva a España del comunismo sino que además la mejora. La reinventa por completo. Y lega a las generaciones sucesivas unas estructuras económicas e incluso unos códigos legales magníficos, con plena vigencia hoy día y que son fruto de la mejor élite gobernante que ha tenido nunca España.
Tan magna y tan positiva es la herencia que el Régimen de Franco le deja al país tras cuarenta años de buen gobierno que han hecho falta treinta y tres años de rapiña y aventurerismo intensivos de la casta partitocrática y parasitaria que hoy impera llenándose la boca de "legitimidades democráticas" para cargársela del todo.
¿Condena usted el franquismo? Vete a la mierda, imbécil.












