DRY: Reactivando el sentido común
Urge reconducir el movimiento de las acampadas de Democracia Real Ya. Porque si no sucede, va a perder por completo su credibilidad. No se trata de que sea una acampada perrofláutica -el que crea que el yupi medio de ciudad se iba a ir a acampar a Sol, ha estado comsumiendo vodka en exceso- sino de que las asambleas que dirigen las mismas han perdido el juicio, como probablemente era inevitable que sucediera en un movimiento descentralizado como este.
Pero inevitable o no, el resultado final es el mismo: Las asambleas han derivado en una suerte de cantonalismo constituyente controlado por los peores elementos de la izquierda, no solo no puede terminar bien sino que pierde representatividad a marchas forzadas. Así las cosas, urge lo siguiente:
1) Hay que hacer prevalecer el consenso de mínimos, que es el elemento común catalizador de todo el movimiento. Este consenso se basa en la necesidad de un cambio del marco de las relaciones entre políticos y sociedad civil, para transformar el actual Régimen partitocrático en una verdadera democracia en la que los ciudadanos controlen a sus representantes públicos y sus puntos esenciales son:
- Reforma radical de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, en el sentido de abrir y desbloquear las listas electorales.
- Ley de transparencia y acceso ciudadano a la información de la Administración pública.
- Independencia del Poder Judicial.
- Reforma de la Ley de Partidos y muy especialmente de su financiación y privilegios.
Cualquier otra propuesta, sencillamente, carece de consenso social suficiente como para cohesionar a la masa ciudadana necesaria como para que el movimiento perdure. Es facilísimo explicar que la LOREG consagra, de hecho, un sistema de representatividad nula. Es facilísimo explicar como unos cuantos golfos se cargaron la independencia de los jueces al grito de "Montesquieu ha muerto". Es facilísimo explicar porqué y para qué es necesario que la Administración actúe con transparencia. E incluso -a más- puede ser muy fácil explicar porqué conviene ir a una reforma constitucional para favorecer la Iniciativa Legislativa Popular o el referéndum. Cualquier otra cosa no genera consenso social... y además lo sabemos. El que quiera legislar sobre materia hipotecaria, que se presente a las elecciones. Aquí estamos para otra cosa distinta, que es el cambio de modelo político.
2) DRY debe desligarse públicamente de determinadas asambleas, particularmente la de Murcia. No puede caber la menor duda de que acciones como la toma de una televisión pública nos representa tan poco como el Parlamento.
3) Exactamente lo mismo debe hacer respecto de las asambleas que persistan en lanzar proclamas enloquecidas, muy especialmente Sol pero también, por ejemplo, Granada. No basta con desautorizar algunas propuestas o solo las que se salgan del consenso de mínimos: Hay que desligarse de raíz de las asambleas que pierden el norte.
4) Muy probablemente, y sin necesidad de desconvocar ninguna acampada, esta vuelta a los orígenes y a la cordura en DRY debe plasmarse en nuevas movilizaciones.
Pero si no se ataja antes el problema de las asambleas de lunáticos arreglando el mundo, auguro no solo un muy mal final para Democracia Real Ya, sino también un pésimo recuerdo que complicará y mucho la credibilidad futura de movimientos similares.












