El zapaterismo deja al PSOE en la UVI
Si aún quedaba alguna voz dentro del Partido Socialista capaz de defender al zapaterismo, es de suponer que se le habrán quitado las ganas. El PSOE pierde todas las capitales de provincia, excepto Zaragoza. Y todo el poder autonómico que estaba en juego en estas elecciones, excepto Extremadura y a la espera de los pactos postelectorales en Aragón, Canarias y Navarra y siendo que en las dos primeras parece poco probable que el PSOE llegue a tocar poder.
Con Zaragoza al frente, resisten un puñado de ciudades de mediana importancia, de las que las principales son Vigo y Parla esta última patria chica de Invictus Tomás Gómez, a quien la Lideresa dobla en escaños en la Asamblea de Madrid. Esto, junto con autonomía andaluza en la que el PP gobernará en todas las capitales de provincia es todo lo que queda de poder territorial para el PSOE.
Ante lo gravísimo de la situación, le quedan a Zapatero y al PSOE las siguientes dicotomías:
a) Primarias vs. Congreso Extraordinario: Esto es la diferencia entre elegir un mero candidato y elegir un nuevo líder para el socialismo español. La interinidad de un candidato elegido en primarias no parece lo más adecuado para darle estabilidad a un PSOE que va a tener que reconstruirse partiendo de cero. POr otra parte, la auténtica bicefalia entre un Zapatero presidiendo el Gobierno y un Secretario General del PSOE dirigiendo el partido parece difícilmente asumible.
b) Elecciones anticipadas vs. agotar la legislatura: En este momento el Gobierno se acaba de quedar, literalmente, con la brocha colgando y con un abismo abierto a los pies del PSOE. La pregunta táctica es si podrá aguantar mejor el Partido Socialista el juicio de las urnas dentro de nueve meses que ahora y, sobre todo, si la entrada del Partido Popular en ayuntamientos y autonomías en las que nunca ha gobernado y la subsiguiente salida masiva de muertos del armario en forma de deuda y corruptelas ocultas le hará al PSOE más mal que bien.
Me explico: Lo que debería hacer, de inmediato, el Partido Popular en determinadas demarcaciones es auditar de forma inmediata y, si ha lugar, suspender pagos cuanto antes. Lo que sea con tal de no asumir en ningún caso responsabilidades por desastres económicos ajenos. Aquí el archiejemplo es el Ayuntamiento de Alcorcón, junto con el conjunto de municipios andaluces en alguno de los cuales ayer estaban, directamente, quemando papeles. Nada le vendría mejor al PSOE para reactivar a su base social que el retraso de esas suspensiones de pagos y de los inevitables recortes hasta el inicio de 2012.
c) Mantener a Zapatero de Presidente vs. cambiar de caballo: Vista la importancia de los resortes del Gobierno -casi los únicos que le quedan- al PSOE de cara a 2012, el agotamiento de la legislatura parece en todo caso mejor que la aventura del adelanto electoral. Pero la legislatura no tiene porqué acabar con Zapatero al frente. En un escenario de Congreso Extraordinario en el que se eligiera un nuevo Secretario General podría ser conveniente para el socialismo en su conjunto -es decir, para la sigla PSOE- desvincularse cuanto antes del nefasto nombre de José Luis Rodríguez Zapatero.
En la resolución de estos dilemas le va al Partido Socialista muy probablemente su supervivencia como estructura de poder, como partido de masas y como pilar del Sistema al que pasar del bipartidismo a un monopartidismo de facto no puede hacerle ningún bien.¿Qué sucederá cuando las recetas del PP fracasen en la gestión de la crisis?
La pregunta no es retórica y la situación de anoche en la C/Génova lo confirma: A pesar de que la Policía Nacional había cortado la totalidad de la calle, desde Colón hasta Alonso Martínez, los festejantes de la victoria popular se agrupaban sin gran aglomeración entre el Marco Aldany de Génova 14 y el Banco Popular de Génova 20. Una magnífica realización televisiva y la presencia masiva de banderas ocultaban la soledad de lo que serían realmente poco más de 1000 personas... cuando solo los asesores de Gallardón en el Ayuntamiento de Madrid ya superan esa cifra. Esta es la representatividad social y el poder de convocatoria del partido que asume, con millones de votos, el control de la abrumadora mayoría de las administraciones territoriales de España. Para echarse a temblar.
No puedo terminar esta entrada sin dedicar unas breves líneas a la excepcionalidad vasca, en la que la combinación entre el Guantánamo electoral diseñado para expulsar a los nacionalistas del poder autonómico y la absurda legalización de la alianza formada entre Eusko Alkartasuna y los sucesores de HB ha generado un tremendo efecto rebote basado en la obviedad de que a ninguna sociedad le gusta que le recuerden que está absolutamente enferma... aunque dicha enfermedad sea tan palpable como los resultados de Bildu.
Iremos hablando de todo ello.












