El búnker del nuncabajismo
Los últimos mohicanos del nuncabajismo inmobiliario asoman la patita de vez en cuando en la prensa escrita, con pequeños reportajes y grandes titulares destinados única y exclusivamente a tratar de detener el inevitable desplome de los precios de la vivienda. Naturalmente, es un empeño tan absurdo como el de arar el océano y ello provoca momentos más de risa que de pena.
Atentos al último que he detectado, en el diario ABC: "Fondos buitre" presionan a la banca para hundir el valor de la vivienda. Y subtitula "Grupos de inversión internacionales ofrecen a las entidades financieras el 20% del valor de sus inmuebles. Por el suelo, aún menos". Este titular es materia de curso de ética periodística. O de falta de ella. Porque hay que ser hijo de puta para ponerlo, negro sobre blanco, en una cabecera histórica.
Cientos de miles de familias se enfrentan a ejecuciones hipotecarias, fruto de aquella enloquecida burbuja que sigue impidiendo aún hoy que millones de españoles aún no pueden comprar una vivienda. Es demasiada gente como para que un titular que presenta a la banca como pobrecita víctima de lo que se viene a calificar, peyorativamente, como "fondos buitre": Viles carroñeros inmobiliarios empeñados en rebajar el sacrosanto precio del ladrillo.
Digámoslo ya: Si yo tengo tasado un servicio en 100 y se me acerca un señor ("fondo buitre") deseando adquirirlo por 20, directamente le mando a tomar por saco. No entra en mi despacho. No le cojo el teléfono. Simplemente, no sucede. Si hay entidades financieras (corderos contra canarios a que se trata de Cajas de Ahorros) que no solo se ven obligadas a escuchar ese tipo de ofertas sino que además se tienen que ir a llorar al ABC se debe sencillamente a que están quebradas. A que sus activos, empezando por los inmobiliarios, están sobrevalorados. A que necesitan, desesperados como yonkis, una liquidez a la que ya no tienen acceso... debido fundamentalmente a sus propios errores.
A mí no me da pena ninguna que los buitres se coman la carroña. Sobre todo porque estamos hablando de la misma carroña que con sus tasaciones extravagantes y sus hipotecas del 100% ha contribuído durante una década al drama de la vivienda en España. Yo no les llamaba buitres a ellos cuando concedían hipotecas a 30 años ni cuando la vivienda subía al 17% interanual y ellos no deberían hacerlo tampoco con quienes les están diciendo, negro sobre blanco, que ahora deben apuntarse una bajada del 80%. Del mismo modo que hemos dicho otras veces que los hipotecados se buscaron su propia ruina, estas entidades financieras -que me digan cuales, para ir retirando mi dinero- han hecho exactamente lo mismo.
Yo sí quiero que estos fondos buitre se salgan con la suya y compren los inmuebles que tienen estas entidades en su balance por el 20% de la valoración que las mismas hacen. Y que los saquen al mercado de venta o de alquiler con su correspondiente margen. Porque ese es el tipo de corrección valorativa inmobiliaria que España necesita para ser competitiva y que los españoles necesitamos para poder acceder a viviendas a precios razonables.
Por supuesto, va a haber una minoría de milicianos del pisito incrustados en toda clase de puestos clave dispuestos a hacer lo que sea con tal de combatir el sentido común. Supongo que las burbujas inmobiliarias mueren así. Con un puñado de locos encerrados en un búnker soñando con que los precios del ladrillo vuelvan a disparatarse y tachando de "fondos buitre" a quienes quieren, simplemente, adquirir sus activos a su precio real de mercado.












