viernes, 06 de mayo de 2011

La Tercera Cámara legaliza a ETA

La Sentencia del Tribunal Constitucional que hemos conocido justo en el día en el que se celebra el aniversario del brutal atentado terrorista contra la cafetería California 47 viene a derogar de un plumazo la Ley Orgánica 6/2002 de 27 de Junio de Partidos Políticos al privarle de su sentido fundamental... que no era otro más que la ilegalización bananera de Herri Batasuna por su conducta previa a la promulgación de la misma.

Lo preocupante del asunto no es que la Ley de Partidos -que es un churro- vuele por los aires, ni tampoco que se termine de una vez con una suerte de estatuto jurídico que creaba la inconstitucional figura del ciudadano "contaminado" cuya sola presencia en un partido o lista era prueba indiciaria suficiente para su ilegalización. Esos conceptos jurídicos indeterminados creaban una situación de inseguridad total, que ayer se utilizó para ilegalizar HB  y mañana hubieran podido aplicarse para impedir la participación política de cualquier partido, por ejemplo, antiinmigración... y a sus militantes. El escándalo, por lo que a mí respecta, viene por otro lado:

El Tribunal Constitucional no es justicia regular ni mucho menos una última instancia jurisdiccional. Se trata de un órgano de justicia especial que se ha convertido en una instancia extraordinaria en virtud de las conveniencias de una casta política que desea influir a su antojo sobre la Justicia. De ahí las permanentes  trabaspor los relevos de sus magistrados, ligados por un mandato tan imperativo al partido que los nombra que éste se permite incluso abroncarles en público.

Y de ahí que herramientas constitucionales tan importantes como el recurso previo de inconstitucionalidad simplemente se suprimieran a la primera oportunidad hasta convertir al Tribunal Constitucional en lo que es hoy: Una tercera cámara legislativa no prevista en el ordenamiento jurídico dedicada exclusivamente a servi mejor al interés del gobernante de turno bien corrigiendo a la justicia ordinaria (especialmente al Tribunal Supremo) bien dictando sentencias a mayor gloria del ejecutivo de turno (expropiación de RUMASA, Ley del Aborto,  ilegalización de HB, Estatuto catalán, etc...).

Y aquí está el escándalo: Que donde el Tribunal Supremo ha dicho -basándose en los informes policiales- que Bildu era un intento de suceder a Batasuna expresamente prohibido por la Ley de Partidos y que respondía a la estrategia e intereses de ETA. Y ante eso, la Tercera Cámara ha dicho exactamente lo contrario. Que el Supremo ha visto orín y el Constitucional ha dicho que es agua de lluvia. Y puestos ante la disyuntiva de elegir, siempre tendrá más credibilidad el más independiente. Que no es el Constitucional.

Digámoslo ya: La Tercera Cámara no iba a hacer otra cosa más que responder a las mayorías de las dos primeras y a los deseos y estrategias del Ejecutivo. Y eso implicaba allanar en lo posible el camino para la gran baza -la única- del PSOE en general de cara al año 2012 y del zapaterismo en particular de cara a su pase a la Historia: La rendición de ETA.

Pero para eso, primero había que darles una salida. Legalizarles políticamente. Eso es lo que es Bildu. Y de aquí a unos meses lo vemos.


Comentarios

Añadir un comentario

Autor: Orisson
Fecha: sábado, 07 de mayo de 2011
Hora: 9:53

Plas, plas, plas. Algún día habrá que desarrollar lo de la ley de partidos, porque los hay que la siguen viendo como buena (como todo lo que hiciese Chemari el de los Milagros).

Un saludo