martes, 26 de abril de 2011

Al Qaeda: El cuento de Alí-Babá

Oligofrénicos, retrasados mentales, enfermos psiquiátricos de diversa índole y meros transehúntes algunos de ellos incluso octogenarios. Esta es la morralla que la Administración Bush se dedicó a disfrazar de talibanes y a encerrar en Guantánamo para su presentación al segmento más imbécil del Mundo Libre como miembros de presuntas células terroristas o comandos durmientes prestos a actuar en el momento en el que el malo de la película -a salvo en su inexpugnable cueva en alguna impenetrable montaña con Internet, teléfono vía satélite y generadores geotérmicos a los que enchufar todo lo anterior y su aparato de diálisis- apretara un botón, es de suponer que rojo. 

Añadamos al cóctel unos cuantos huérfanos, algún delincuente común, varios vagabundos y un par de docenas de disidentes molestos para dictaduras árabes amigas y ya tenemos montada una operación mediática que de puro ridícula no podía -no debía- haber salido bien. Pero lo hizo. Lo hizo amparada en la credulidad, la ignorancia y la falta de espíritu crítico de dos generaciones y media de norteamericanos y europeos. 

Digámoslo ya: Creernos lo que se nos dice de Al Qaeda es creernos, esencialmente, a la SPECTRA de las películas de 007, la COBRA de G.I. Joe, la Virtucon del Doctor Maligno y a tantas y tantas otras organizaciones imposibles de la ficción contemporánea. No hay bases inexpugnables en cuevas secretas o islas privadas. No hay ningún enfermo de riñón -con un médico como Número 2, encima-  dirigiendo una infiltración mundial de terroristas y comandos durmientes.

Y ni que decir tiene que no hay tales terroristas y que no hay nada en toda la historiografía militar del mundo -ni en la propia psicología humana- que nos dé pie a pensar que la figura del "comando durmiente" que se pasa años lustros o décadas integrándose en una sociedad para simplemente ponerse a cometer atentados cuando pasados los años contactan con él sus "jefes" sea siquiera remotamente posible. Simplemente, no sucede. Nadie se pasa años fabricándose una vida que le sirva como tapadera para luego liarse a poner bombas en nombre de una organización terrorista. 

Fijémonos si no en los burdos tentáculos españoles de Al-Qaeda, descritos por Ernesto Milá -y con razón- como episodios bufos de terroristas incapaces de cometer el menor atentado tales como La Operación Nova  o el Comando Dixán en los que indicios debilísimos y muchas veces aportados por servicios extranjeros llevan a acusaciones mediáticas sobre atentados fantásticos tales como estrellar una furgoneta cargada de explosivos contra la Audiencia Nacional o pretender fabricar nada más y nada menos que napalm casero a partir de detergentes utilizados para la limpieza de piscinas.

Acusaciones absurdas que se van desinflando según van pasando por las diversas instancias judiciales para terminar ocupando, sin pena ni gloria, notas a pie de página en las que los mismos periodistas de la sección de Tribunales de los mismos diarios de tirada nacional que copaban portadas hablandop de células durmientes y de Al Qaeda se esfuerzan al máximo por disimular que los pretendidos terroristas son condenados por... delitos comunes. 

La versión americana de la película es, como corresponde, más elaborada y espectacular. Pero no deja de ser esencialmente lo mismo: Una forma más de intoxicar a un populacho que se lo cree todo para convencerle de la necesidad de tal o cual política interior o exterior. Lo que pasa es que la ópera bufa de Al Qaeda ya empieza a desmoronarse de puro absurda. Demasiado ha durado. 


Comentarios

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Autor: Gonzalo
Fecha: miércoles, 27 de abril de 2011
Hora: 13:38

Jajajajaja. Muy buena la comparación con Spectra. Además Ben Laden creo que tiene tratos con Lex Luthor y los Golfos Apandadores.

Autor: Don Diego
Fecha: lunes, 02 de mayo de 2011
Hora: 5:54

Debe ser que te leen, fray: Obama acaba de anunciar que "mataron a Osama Ben Laden" (debe ser que se les acabó el cuento...)
Autor: Miguel
Fecha: lunes, 02 de mayo de 2011
Hora: 12:59

Fray Profeta va a haber que llamarte jeje. Les destapas el tinglado a la CIA y estos "matan" al Doctor Turbante.

Pero, ¿cual puede ser la intención con "enterrar a Ben Laden en el mar"?

¿Camuflar la huida de Afganistan ante la debacle que se prevee en un "Misión cumplida: nos largamos"?

(enlazo  un informe demoledor, no hace falta ni saber inglés, absta mirar las gráficas de soldados presentes y bajas para saber el futuro que les espera si no se/nos largamos ya):

http://www.brookings.edu/~/media/Files/Programs/FP/afghanistan%20index/inde x.pdf