lunes, 04 de abril de 2011

La elección de Rajoy

Salvo que seas la UCD y estés en descomposición, no se convocan unas elecciones anticipadas para ser barrido del mapa, así que este blog apostó en todo momento porque la presente legislatura se agotaría. Si admitíamos duda acerca de si se agotaría con Zapatero al frente del Gobierno. El hecho de que el pasado sábado quedara claro que esto va a ser así nos deja la situación política del país de la siguiente manera: 

1) El Partido Popular no lo va a tener tan fácil como esperaban para convertir las autonómicas y municipales del mes que viene en un plebiscito contra Zapatero. Las bofetadas en las organizaciones regionales del PSOE por desvincularse del zapaterismo ya habían empezado -Barreda y Tomás en cabeza- y ahora se van a convertir en la norma. 

2) Lo único que justifica que Zapatero siga al frente del Gobierno es la realización de reformas que nos exigen desde fuera (muchas de las cuales sabemos que son necesarias para el país) y que no puede llevar a cabo nadie que espere volver a presentarse a las elecciones. 

3) Habrá una situación de bicefalia en el PSOE entre Secretario General y candidato. Desde el punto de vista orgánico, esto no debería convertirse necesariamente en un desastre como el precedente Almunia-Borrel toda vez que el Secretario General es saliente.

4) El verdadero problema para los socialistas va a ser como articular la relación entre el candidato del PSOE y el Gobierno sostenido por el PSOE, con el cancerígeno Zapatero al frente realizando lo que -presumiblemente- serán impopulares reformas. 

Ahora bien: Todos los datos apuntan a que ninguno de los principales nombres barajados para sustituir a Zapatero podrá desligarse de su periodo de desgobierno. Ni Rubalcaba, ni Blanco, ni Chacón podrán -por sus responsabilidades, por sus orígenes políticos o por ambas cosas- presentarse como algo que no sea la continuación directa de José Luis Rodríguez Zapatero. Los tres están contaminados por el marasmo caótico generado por el inquilino de la Moncloa e identificados irremisiblemente con el mismo hasta el extremo de que ya es tarde para desvincular su imagen pública de la de este Gobierno por más que lo intenten.Y no nos olvidemos de que es perfectamente posible ser candidato y al mismo tiempo estar en el Gobierno.

Y en este sentido, la elección de Rajoy de no convocar una moción de censura es comprensible: Lanzar una andanada de tal calibre para perderla entre la suma de votos PSOE-nacionalistas sabiendo que muy probablemente tengas enfrente en 2012 a alguien casi tan quemado como el propio Zapatero puede no tener mucho sentido. Y cuesta horas y horas de un trabajo al que Mariano no parece tenerle demasiado apego.

Pero esa elección de Rajoy de no presentar tal moción de censura, que a la postre no supone sino continuar en la estrategia de Oposición el Gobierno mediante la molicie, la holganza, el silencio y la incógnita permanente puede tener dos vías de agua importantes, a saber: 

a) Que nos equivoquemos y sí sea posible desligar ante el electorado a Blanco, a Chacón o a Rubalcaba del periodo de desgobierno de Zapatero. Esto podría articularse mediante la salida del candidato del Ejecutivo tras el proceso de primarias que, no olvidemos, se barrunta culminado en Julio.

b) Que surja como candidato un outsider o tapado (Bono, Tomás Gómez, Solana...) desligado totalmente del zapaterismo desde su inicio e incluso jugando la baza de criticar al Gobierno del pato cojo desde las filas del partido que lo sustenta.

La primera prueba de fuego van a ser, sin duda, las municipales y autonómicas. El día 22 de Mayo veremos si Rajoy ha acertado en su inacción o si el hecho de no poner en evidencia mediante una moción de censura que obligara a la maquinaria parlamentaria socialista y a sus desvergonzados aliados nacionalistas a retratarse al lado de ZP le cuesta un susto al Partido Popular. Con esa incógnita despejada, los cálculos para 2012 serán más sencillos.


Comentarios

Añadir un comentario

Autor: Amdg
Fecha: miércoles, 06 de abril de 2011
Hora: 22:04

Pues yo creo que ganará. Hasta Gabilondo esta siendo obsequioso con él. Sin alegría, pero ganará. Porque lo dicen los que mandan.