domingo, 27 de marzo de 2011

No os voy a decir por donde me paso yo a la Academia de la Lengua...

...pero os lo podéis imaginar. Esta entrada viene a cuento de una anterior que escribí bajo el título de No les votes. Entrada que fue simultáneamente publicada en Patriotas.es, donde algún tonto a las tres pretendió que "No les votes" era incorrecto gramaticalmente. 

Por supuesto, "No les votes" es correcto desde el punto de vista gramatical. El verbo "votar" es al mismo tiempo transitivo e intransitivo y por lo tanto algunas acepciones del verbo señalarán el objeto directo con "lo" (cuando estamos hablando de partidos políticos o de propuestas, que son cosas) y otras lo señalan con "le" (cuando se trata de candidatos, que son personas). Por lo tanto, no cabe la menor duda de que "No les votes" -aparte de ser una opción inteligente- es correcto gramaticalmente.

Pero el motivo de esta entrada no es sorprenderme porque a estas alturas venga algún indocumentado a decirme como tengo que escribir, cuales deben ser mis puntos de vista o simplemente a descubrir -como quien descubre América- que el autor de estas líneas es un facha. No. Nada de eso. Lo que me parece curioso y reseñable es que todavía queden personas que no solo se sientan vinculadas en lo más mínimo con las directrices emanadas de la Real Academia de la Lengua Española, sino que además tengan la osadía de usarlas como arma arrojadiza contra quien está muchos kilómetros por encima de esa entidad que bajo el paraguas del "Limpia, Fija y da Esplendor" lleva varias décadas dedicándose a dilapidar una autoridad de siglos aceptando como correcto lo que en realidad es un nivel de lenguaje muy inferior al subestándar. 

Digámoslo ya: Yo hablo y escribo un castellano bastante superior al aceptado por la Real Academia de la Lengua Española. Decir esto no es presumir, sino reseñar un hecho evidente para cualquiera que me conozca o me lea. Vengo de una familia donde siempre se ha empleado el lenguaje con un nivel alto -excepcionalmente alto, sin duda, para el nivel general- y además soy personalmente un lector empedernido desde mi más tierna infancia. Es muy complicado que cometa una falta de ortografía y bastante más que perpetre una incorrección gramatical. 

Hablar de lo correcto y de lo incorrecto supone aceptar previamente una ortodoxia que justifique dicha corrección o ausencia de ella. Y efectivamente, la hay. Hay una ortodoxia lingüística que determina que yo empleo un español muy superior al de la Academia: Se trata de un nivel de lenguaje denominado simplemente el habla culta. Riqueza de vocabulario, pronunciación correcta, mensajes con orden y sobre todo no tener imbéciles servidumbres democráticas o multicultis que obliguen a comulgar con ruedas de molino tales como sétimo, sicólogo, setiembre, millardo, bluyín, cachar, sapear, lorear, carné y centenares de otras similares en pro del mantenimiento de una unidad lingüística concenida como bien superior... al precio de tirar al suelo el listón del lenguaje admitiendo como correctos los vulgarismos de las porteras y los anglicismos y las jergas del hampa de los panchitos. Y esto hablando solo de vocabulario. Porque como me ponga a hablar de la nueva ortografía, me voy a cagar en su madre

En eso se ha convertido la Real Academia de la Lengua Española. Y yo no quiero tener, ni por asomo, nada que ver con ello. Así que seguiré pasándome sus normas por donde no voy a contaros. Ellos que se dediquen a mantener la unidad de la lengua castellana con los chilenos, los ecuatorianos y las víctimas de la LOGSE y del analfabetismo.

Y yo, dentro de lo que pueda, me dedicaré no ya a mirar desde arriba esas sucesivas nuevas entradas en el diccionario RAE, cada una más vulgar y ridícula que la anterior, sino simplemente a funcionar por completo al margen de una norma lingüística arbitraria, caprichosa e incorrecta que degrada mi idioma tanto como degradaría mis escritos. 

Sirva esta entrada para marcar mi ruptura oficial con la RAE y sus normas. Y de ahora en adelante, si alguien cree que escribo mal, que me compare con un estándar que efectivamente me sirva para, sin renunciar a la actualidad, mejorar mi lenguaje y no para embrutecerlo. 


Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: martes, 29 de marzo de 2011
Hora: 0:40

Fray, el castellano (como todas las lenguas) evoluciona, y paulatinamente nos vamos adaptando a esos cambios (consciente o inconscientemente). Y lo hacemos todos incluídos los de "nivel cultural excepcionalmente alto". Si no fuera así mucha gente seguiría hablando castellano antiguo, o mejor aún... ¡latín!

PD: Espero no me banees el post. Me gusta leer lo que escribes, y no me gustaría dejar de hacerlo. La posdata sí que puedes borrarla.

Autor: Fray_Fanatic
Fecha: viernes, 01 de abril de 2011
Hora: 9:05

NO sé que pasa con los comentarios a este artículo, que a pesar de aprobarlos no funcionan.

Aquí dejo uno de un Anónimo el pasado día 29 de MArzo a las 00:40 de la noche:

Fray, el castellano (como todas las lenguas) evoluciona, y paulatinamente nos vamos adaptando a esos cambios (consciente o inconscientemente). Y lo hacemos todos incluídos los de "nivel cultural excepcionalmente alto". Si no fuera así mucha gente seguiría hablando castellano antiguo, o mejor aún... ¡latín!

PD: Espero no me banees el post. Me gusta leer lo que escribes, y no me gustaría dejar de hacerlo. La posdata sí que puedes borrarla.

 

 

Autor: Anonimo
Fecha: domingo, 24 de abril de 2011
Hora: 21:26

 

¡Olé y Olé!!!! ¡¡Totalmente de acuerdo!!!!

Estoy de las subnormalidades de la RAE hasta los mismísimos.

Evolucionar el lenguaje teóricamente debería ser para mejor, no para volvernos todos subnormales.

Si la RAE tuviera que adoptar todo lo que la gente de a pie dice, hoy estaría aceptado decir: "¿Comooooorlllll?" "Pecadooorrrrlll de la praderallll"

Lo que la RAE tiene que hacer es velar porque la gente hable bien el idioma, y no rebajar el idioma a lo que la gente habla (mal)

Y mucha culpa de cómo se habla mal el español es por los periodistas semianalfabetos que escriben hoy en día cosas como "preveer" y "radioactividad" y cosas por el estilo.