Viernes, 25 de marzo de 2011

Sarkozy nos lleva a la guerra

Tengo el firme convencimiento de que si la Guerra de la ex-Yugoslavia dur? lo que dur? fue debido esencialmente a la actuaci?n irresponsable de Alemania. El pa?s germano, en efecto, reconoci? el 5 de Enero de 1992 la independencia de Croacia, donde hab?a triunfado el "S?" a la independencia en un refer?ndum celebrado el 25 de junio del a?o anterior y que pese a las recomendaciones de una Comisi?n Europea proclam? su independencia tres meses despu?s.

Al reconocimiento del aventurero Helmut Kohl se le sum? ocho d?as despu?s el del no menos preclaro Karol Wojtyla. Y el resto es la triste historia de como lo que hubiera podido ser un proceso razonable de delimitaci?n de fronteras y de aseguramiento mediante tratados del respeto adecuado a una realidad tan obvia como la existencia en Croacia de regiones de mayor?a serbia se convierte en una sangrienta guerra de cinco a?os para imponer el restablecimiento de las fronteras anteriores a 1918 -a?o en el que, por cierto, Croacia ingres? voluntariamente en el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos que se convertir?a 11 a?os despu?s en el Reino de Yugoslavia- al margen de la realidad pol?tica de aproximadamente la cuarta parte del pretendido territorio croata.

Y todo ello, naturalmente, generando de paso la excusa para que los Estados Unidos de Am?rica crearan dos tumores isl?micos y turc?filos -llamados Bosnia y Kosovo- en el coraz?n de Europa.?

La actuaci?n de Sarkozy reconociendo como Gobierno de Libia al consejo rebelde encabezado por el que fue hasta hace semanas -y durante seis a?os- Ministro de Justicia de Gadafi me recuerda y mucho a la de aquel Helmut Kohl en lo que a irresponsabilidad, consecuencias imprevisibles e imperialismo de andar por casa se refiere. Y el seguidismo vergonzoso de nuestro Gobierno, que desde que est? Zapatero en la Moncloa casi parece actuar al dictado de Par?s, no ayuda ni a Espa?a, ni al pueblo libio, ni a la estabilidad futura en el ?rea del Mediterr?neo.?

Aqu? la pregunta no es si Gadafi debe o no debe irse. La pregunta b?sica es si hay consenso bastante entre el pueblo libio respecto a si quieren un futuro sin Gadafi. Y despu?s de esta pregunta, hay que saber si existe en Libia un poder armado organizado capaz de desalojar a Gadafi del poder y, de existir, quienes conforman ese poder y de qu? forma planean ejercerlo.?

Respecto a la primera pregunta, a estas alturas parece obvio que la respuesta variar? radicalmente seg?n se pregunte a las tribus del este o del oeste del pa?s. Es cierto que Gadafi perdi? al inicio de la crisis el apoyo de dos de las m?s importantes tribus de la Tripolitania, pero los equilibrios tribales forman parte de la pol?tica en muchos pa?ses de ?frica -e incluso de Oriente Medio- y cuando se trata de alianzas tradicionales contra rivales ancestrales se recomponen con la misma facilidad con la que se rompen. En este momento, con el oeste del pa?s en manos de Gadafi, con el avance de sus tropas detenido en Bengasi y con el precedente hist?rico de la imposibilidad de someter por tierra una mitad de Libia desde la otra, se dir?a que el juego de Sarkozy consiste simplemente en dividir el pa?s.?

Solo que no es tan sencillo. El ej?rcito de Libia suma alrededor de 76.000 efectivos, de los cuales 45.000 se encuadran en el Ej?rcito de Tierra. Se habl? de un gran n?mero de deserciones, pero estas se habr?n producido fundamentalmente entre miembros de las tribus del este del pa?s -que en l?gica tribal ser?n una fracci?n peque?a del total de efectivos- ?y por lo que parece se ha tratado m?s de acontecimientos individuales que de deserciones en masa: Las fuerzas gadafistas han tenido y tienen en todo momento estructuras de mando y armamento pesado y en las milicias rebeldes tales cosas brillan por su ausencia.

En cuanto a la Fuerza A?rea, salvando dos deserciones a Malta se ha mantenido fiel al r?gimen desde el inicio de la revuelta hasta que el Reino Unido anunci? su destrucci?n. ?Y se desconoce cual es el papel que est? jugando la Armada del pa?s, si bien el hecho de que no se hayan anunciado a bombo y platillo deserciones de unidades o buques me hace imaginarme una situaci?n muy similar a la del Ej?rcito del Aire.?

Con todo, la segunda pregunta no se responde mirando las tropas oficiales, sino con las estimaciones de tropas mercenarias: 120.000, en su mayor parte chadianos y en otros muchos casos, especialistas europeos o cubanos. A algunos de los primeros les hemos visto en los telediarios reci?n capturados por los rebeldes, posando ante las c?maras con ch?ndals de equipos de f?tbol y siendo obvio por su estado f?sico que se hab?an rendido sin disparar ni un solo tiro.

Y es que, efectivamente, el negroafricano es el peor soldado del mundo: Indisciplinado, dado a la molicie y al sadismo, e incapaz de guerrear en conflictos prolongados o alejados de su regi?n de origen. No es de extra?ar -y no nos extra?a- que la figura del ni?o-soldado sea oriunda del ?frica Negra: La inmersi?n desde la infancia en la vida militar es lo ?nico que permite superar estas tendencias -particularmente las dos ?ltimas- y alimentar conflictos de d?cadas en el continente negro.

Pero al margen de la calidad individual de los mercenarios chadianos de Gadafi, su despliegue en masa y con apoyo masivo de artiller?a mantiene Bengasi cercada a estas horas. Y cuando lo que tienes delante es una ciudad y lo que tienes detr?s es un desierto, se entiende mucho mejor que los peores soldados del mundo no hayan huido en desbandada ni siquiera ante los ataques a?reos de la OTAN. M?xime teniendo en cuenta que un bombardeo es muy eficaz contra una instalaci?n f?sica o incluso contra un veh?culo blindado... pero no contra unidades de infanter?a o piezas de artiller?a m?viles.

As? que no. Probablemente no hay en Libia ning?n poder armado capaz de desalojar a Gadafi ni del poder, ni del este del pa?s. Lo cual no significa que este poder armado no pueda crearse con apoyo exterior (tal y como sucedi? en la ex-Yugoslavia), en una labor que requerir? tiempo y que -seguro- recrudecer? el conflicto.?

Y aun queda sin responder una tercera cuesti?n: Que habr? en Libia despu?s de Gadafi cuando y si este cae. En este sentido, no me cabe la menor duda de que venga lo que venga tras Gadafi el petr?leo -que est? en el este- y los contratos estar?n en manos francesas. Me da la sensaci?n de que Cameron?se ha dado cuenta demasiado tarde de la jugada?de Sarkozy y, por cortarla, proclama?ahora que el futuro de Libia sigue pasando por el mismo Gadafi al que bombardean sus aviones y los nuestros. Ya no es solo que Gadafi sea nuestro hijo de puta, sino que adem?s los contratos que ha otorgado a Repsol, a BP o a Indra no deben ser sustitu?dos por otros a nombre de Total o de Maxtone.?

En el caso de Espa?a, esos contratos son tan importantes que ha bastado que Cameron le cuente la jugada de Sarko a la in?til de nuestra Trinidad Jim?nez para que esta se ponga a decir chorradas: Hay base com?n suficiente en el pueblo libio para la reconciliaci?n, dice la muy ignorante. Pues ya veremos como, cuando y a que precio.

Porque ya es triste que a falta de una Alemania jugando?a ser el ?rbitro de centroeuropa, un Vaticano jugando contra Belgrado el papel de protector de los cat?licos que se ha negado a jugar contra Jartum y unos Estados Unidos creando campos minados de Islam en los Balcanes, vaya a ser el capricho pol?tico de Sarkozy el que nos cueste una guerra de a?os en?un pa?s en el coraz?n de lo que en toda l?gica debe ser un ?rea de influencia europea y adem?s clave para la seguridad de nuestro suministro energ?tico.

En todo el resto del Magreb se les ha permitido llevar sus revueltas a su manera. En Libia, ha sido Francia quien ha forzado una situaci?n explosiva. Espero equivocarme, pero esto no pinta bien... salvo que seas franc?s.?


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