miércoles, 02 de marzo de 2011

El jardín del Cardenal

Monseñor Rouco-Varela se ha metido en un jardín más bien absurdo a propósito de sus comentarios sobre las redes sociales, a las que ha acusado de propiciar un estilo de vida virtual y vacío de encuentros y relaciones verdaderamente personales. No he podido leer en ningún medio la totalidad de la intervención del Arzobispo de Madrid, así que me quedo con las ganas de saber qué es exactamente lo que le hace llegar a semejante conclusión, aplicable no solo a las redes sociales sino a cualquier forma de entretenimiento online y a la totalidad de lo que es Internet.

No obstante, hay algo de lo que no me cabe la menor duda: No existe un mundo virtual y falso como opuesto a uno real y verdadero. Internet forma parte del mundo real. Es cierto que es una relativa novedad, pero una que ha venido para quedarse. Y siendo Internet algo real y reales las personas que en la Red participan, las relaciones que tales personas entablan a través de ésta sí son reales y sí son verdaderamente personales. Cualquier otra cosa me suena absolutamente ilógica.

Cuestión distinta es el nivel de profundidad que puedan llegar a alcanzar las relaciones personales entabladas a través de la Red. Pero al negar su carácter de "verdaderamente personales" y situar Internet como un entorno vacío de las mismas, el Cardenal no ha estado en absoluto fino y ha puesto en evidencia una  preocupante visión llena de prejuicios hacia el medio sobre el que está hablando.

Medio en el que participan, se encuentran y se relacionan personas que no se definen como "internautas" miembros de un colectivo virtual, sino como personas, ciudadanos en muchos casos fieles católicos que -como no puede ser de otra forma- entablan en tanto que tales relaciones sociales que son total y absolutamente personales.

Las redes sociales no llevan a las personas a un estilo de vida vacío, porque las personas con un estilo de vida vacío lo llevan igual dentro y fuera de un Internet que no es  para ellas sino una faceta más de la vacuidad de sus vidas. Y exactamente por la misma razón, las personas con un estilo de vida pleno también lo llevarán a través de Internet y de las redes sociales. 

¿Era realmente necesario aclarar esta obviedad? ¿Era realmente necesario demostrarle a España que Su Eminencia no sabe lo que es una red social?


Comentarios

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Autor: Bosco
Fecha: jueves, 03 de marzo de 2011
Hora: 9:07

Rouco no dijo eso; eso es sólo (como es costumbre), LA MITAD DE LA FRASE. El cardenal dijo lo que se suele en estos casos, en plan, "aunque las redes sociales son una cosa guay del Paraguay (gloso) con muchas cosas buenas, TAMBIÉN PUEDEN CONVERTIRSE EN..."

Vamos, el típico mensaje que quizá pecaba de demasiado obvio, pero que no era para nada la 'ciberofobia' que han querido deducir los de siempre

 

(dos minutos más tarde). Fue esto: ‘la Red se ha convertido en un instrumento poderosísimo de información y de comunicación; pero también de propagación de fórmulas de vida de todo tipo, sin excluir las menos acordes con la dignidad humana"