Plan de vuelo: Estamos en quiebra
No nos quedemos en las explicaciones simplonas: La disminución del límite de velocidad a 110 kilómetros por hora anunciada por el Gobierno no es una medida recaudatoria. Y no lo es porque la situación de las cuentas públicas es tan mala que 200.000 multas anuales por exceso de velocidad cuyo importe, encima, se debe destinar exclusivamente a mejorar la señalización y las carreteras no suponen ni una gota en el océano inmenso del déficit.
Lo que está pasando aquí es mucho más grave que eso y se resume esencialmente en que estamos en quiebra y a nuestro sistema bancario en general y al Banco de España en particular no le llegan los euros para seguir realizando el mismo nivel de transferencias de dinero al exterior que la importación de petróleo requiere.
Digñamoslo ya: La grotesca medida de reducir el límite de velocidad es, sin ambages, una medida de emergencia nacional como lo fue en su momento la reducción de sueldo a los funcionarios y empleados públicos. Y no me cabe la menor duda de que vamos a ver cosas aún peores en los próximos meses.
Por lo demás, el paquete de medidas del Gobierno incluye lo siguiente:
- Reducción drástica del número de contrataciones en la Administración del Estado, convocando solo una plaza por cada diez funcionarios que se jubilen.
- Crear una sociedad estatal denominada AENA Aeropuertos, S.A. (efectivamente separando el control aéreo de la gestión aeroportuaria).
- Autoriza a las Comunidades Autónomas de Andalucía, Canarias, Cataluña, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, Madrid y Asturias para realizar emisiones de deuda pública.
El que sepa entender que entienda, y el que no que no suelte el remo.












