miércoles, 23 de febrero de 2011

Exportando democracia

En un momento de su delirante discurso de ayer por la tarde, Gadafi se puso a leer en el Código Penal Libio los artículos que le facultan a condenar a muerte a los que se manifiestan contra su régimen. Acto seguido, y sin percatarse de que esas gafas de abuela le sientan como a un Cristo dos pistolas, se puso a mirar de frente a la cámara y a recordarle a su pueblo que la alternativa a su gobierno es ser un Estado islámico, como Afganistán. 

Yo de mayor quiero ser como este tío. Con el país entero en las calles pidiendo mi cabeza y yo saliendo por la tele a recordarles que según las sabias leyes promulgadas por mí mismo, hay que matarlos a todos porque esto es la guerra y o yo, o los talibanes. 

No por casualidad, el Líder y Guía de la Revolución Libia utiliza el mismo discurso que los sionistas de guardia cuando alertan del inminente riesgo de islamización de lo que ya está más islamizado que La Meca. "Los barcos iraníes llegan al Mediterráneo a exportar democracia", twittean. No, guapa, te confundes: Es la VI Flota, que llega con repuestos para los Chinooks desde los que los soldados de Gadafi disparan a los jóvenes libios. O quizá un barco de ayuda humanitaria de la Unión Europea, siempre dispuesta a vender unos cuantos Mirage-F1 más.

Que con la que está cayendo en Afganistán desde que los Estados Unidos llegaran allí a implantar la democracia todavía se atrevan los neocones a opinar sobre como debe democratizarse tal o cual país extranjero o del riesgo que supone su presunta islamización (ah, perdón... ¿es que eran países laicos?) denota a partes iguales su prepotencia, su desvergüenza y su total falta de sentido del ridículo. 

La Internacional Socialista les acepta en sus reuniones hasta el mismo instante en que les echan. Los amigos de Israel se dedican a piropearles sin sonrojo alguno. Y estas son las castas políticas que pretenden exportar al Magreb los éxitos de las perfectas democracias a las que representan. Pues a ver si tenemos suerte y las corren a gorrazos tomando las riendas de su propio destino, ya sea democratizándose, requeteislamizándose, sodomizándose o comunistizándose.

Mientras lo hagan en sus países, mientras la morisma no venga aquí a cambiar lo que es nuestro, mientras se trate solo del gobierno de sus países, de sus territorios y de sus sociedades, que hagan lo que les dé la gana, lo mejor que sepan. Y si lo que quieren es liarse el turbante a la cabeza y echar a los hebreos al mar, pues que quieren que les diga: Tampoco les mandó nadie a ellos el irse a crear la única democracia de Oriente Medio allí en donde nunca nadie quiso ver ni en pintura ni a los israelíes, ni a la democracia. 


Comentarios

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Autor: Steve
Fecha: miércoles, 23 de febrero de 2011
Hora: 11:02

Olé, olé y olé.

Autor: Gonzalo
Fecha: miércoles, 23 de febrero de 2011
Hora: 16:12

Eso: Ole y ole.