Mi?rcoles, 09 de febrero de 2011

Naturalmente que el juicio a Otegui es nulo

Ya dijimos en su d?a, hace casi exactamente un a?o, que el exabrupto de la juez Murillo compromet?a el proceso contra Arnaldo Otegui. Y resulta que nuestros argumentos y nuestras cautelas al respecto, as? como nuestra firme reprobaci?n hacia la actitud de una magistrada que se dedica a prejuzgar p?blicamente a un reo y a menospreciar a su representaci?n Letrada se han visto refrendados por el Tribunal Supremo, que ha anulado la condena impuesta al dirigente batasuno por la m?s que evidente falta de imparcialidad de ?ngela Murillo.

Habr?, naturalmente, que repetir el juicio.?

Al Tribunal Supremo, eso s?, le toca ahora aguantar el chaparr?n de los mismos que en su d?a jalearon la actitud de la jueza, mientras censuraban duramente al Juez Berm?dez por expulsar de su Sala a unos cuantos portadores de pancartitas?que reivindicaban que el etarrita Jos? Antonio Zurutuza Sarasola (a) "Capullo" fuera juzgado por un crimen declarado prescrito por la Audiencia... con el voto discrepante del propio Berm?dez.?

??Las diferencias entre Berm?dez y Murillo??Pues que el primero no permite pancartitas en su Juzgado y a la segunda solo le falta colg?rselas ella misma. Y que el juicio de Berm?dez contra "Capullo" ha resultado ?ntegramente confirmado por el Supremo?mientras que a Murillo le han tenido que recordar que una toga de magistrado no es una licencia para la chabacaner?a.?

En cuanto al editorial de Libertad Digital de hoy, simplemente recordarle al editorialista que para que la Justicia sea justa es necesario -si bien no es lo ?nico- que est? debe estar revestida de determinadas formas. Si esas formas se respetan, no hace falta salir del planeta para buscar un juez que ignore quien es Otegui. En cambio, si cundiera -que no cundir?- el ejemplo de Murillo, el juicio de Otegui se seguir?a repitiendo con sucesivas sentencias nulas, una y otra vez hasta el infinito y m?s all?.?

Y tengamos claro cual era la alternativa del Supremo: Si el Alto Tribunal cerraba los ojos ante lo evidente, hubiera sido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos -cuyos jueces, por cierto, seguro que ignoran quien es Otegui- el que le enmendara la plana a Murillo por su parcialidad manifiesta, al Supremo por mirar para otro lado y al Reino de Espa?a por permitir que su Poder Judicial vaya por ah? dictando sentencias al estilo compadre.?


Comentarios

Añadir un comentario