Egipto para los egipcios
Paradoja aparente: En Occidente cunde el pánico a que en un país como Egipto se imponga la democracia. La excusa es el temor a que un régimen islamista se imponga por la vía de las urnas o del vacío de poder en el país más poblado del Magreb, fiel aliado de Estados Unidos durante los treinta años de gobierno de un Hosni Mubarak que, según el VicePresidente americano Joe Biden, no es un dictador. No, que va.
De hecho las credenciales democráticas del Partido Nacional Democrático de Mubarak vienen avaladas, como los de la tunecina Agrupación Constitucional Democrática, por la Internacional Socialista. Y, más importante aún, por un Israel del que Egipto ha venido siendo fiel aliado y que ahora corre el riesgo de verse sin ellos en la zona.
Digámoslo claro: Quien tiene problemas con un Egipto islamista es Israel, que perdería un aliado estratégico esencial para su existencia continuada como Estado. Punto. Por lo demás, ningún país de los denominados islamistas ha supuesto nunca peligro alguno para ninguno de sus vecinos, más allá de las declaraciones propagandísticas de turno de los autodenominados integrantes del "Eje del Bien".
Y tampoco está nada claro que exista una diferencia entre un país "islamista" y uno simplemente islámico. Al fin y al cabo, "islamista" es un epíteto aplicado indiscriminadamente a quien no se somete a las directrices estadounidenses en lo relativo a su política exterior. Así, Arabia Saudí no es islamista pese a que la posesión de una Biblia está penada con la muerte. Y tampoco lo es el Marruecos de Mohamed VI, en el que es delito la conversión al cristianismo. O el propio Egipto de Mubarak en el que esto, o esto eran la norma.
En realidad, lo único que me preocupa de la revolución de Egipto es la situación futura de los cristianos coptos. Ya malísima de por sí. Pero no me cabe la menor duda de la legitimidad de cualquier sociedad, incluida la egipcia, para seleccionar el tipo de régimen bajo el que quiere vivir. Egipto para los egipcios. Los coptos, que además de egipcios son cristianos, merecen la máxima solidaridad internacional y europea y la mía propia. Pero hoy por hoy no son, desde luego, respetados en su patria. Y solo por eso, ya apoyaría desde mi blog a quienes hoy están contra Mubarak.
Porque dudo muy mucho que bajo un régimen "islamista" -léase hostil a USA y a Israel- los coptos vayan a vivir peor que con Mubarak. Y porque opino seriamente que la solución final al problema egipcio pasará por la implantación de un régimen estilo turco.












