Lunes, 17 de enero de 2011

Las prisas de los zapateristas

El problema del Gobierno es su propia configuraci?n no como ?rgano colegiado unitario, sino como ente rector de la variopinta coalici?n que sustenta el zapaterismo. Con cada miembro del Gabinete ejerciendo las funciones de representante y conseguidor de "los suyos" (PSC, feministas, Banda de la Zeja, sindicatos, vieja guardia socialista, etc...) proliferan las prisas, la descoordinaci?n, las filtraciones... y los nervios de que el pr?ximo tijeretazo afecte a "los suyos".

En este sentido, lo tenemos claro: La casta de supercincuentones est? dispuesta a hacer arder el pa?s antes que pagar el precio de su salvaci?n. Lo que est? pasando en Murcia no es m?s que una clara advertencia de hasta donde pueden llegar a subir las apuestas, con sindicalistas agrediendo a senadores y altos cargos?y posiblemente -suponiendo que no estemos ante otro caso Herman Terstch- a un consejero auton?mico.??

Con tantos puestos de trabajo en juego y tante gente jug?ndose las habichuelas no nos puede extra?ar que la desesperaci?n de paso a la violencia, ejerci?ndola cada uno de los sectores coaligados en el zapaterismo a su nivel: Por ejemplo, la Banda de la Zeja empez? hace ya semanas con dur?simos exabruptos a los que se van sumando ya los acad?micos con sillones comprados por editoriales. Por ejemplo, la imb?cil de la Paj?n demuestra que el feminazismo gubernamental est? dispuesto a morir legislando totalitarismo hasta el ?ltimo momento.?

En el sector auton?mico las cosas se van a poner particularmente feas. Que Duran Lleida ponga las barbas en remojo es suficientemente significativo de las posibilidades que se est?n barajando como reales para salir de esta. Y m?s de uno se va a quedar con cara de tonto mientras ve caer lo que le vendieron a finales de los 70 como indestructible.?

Todo esto mientras Yogui y Bubu escenifican para el populacho un amago de huelga general cuya evitaci?n v?a inyecci?n de dinero p?blico?ha estado cuidadosamente sincronizada con la simult?nea escenificaci?n de Zapatero de un amago de reforma laboral con la vana esperanza de que los mercados sean tan f?ciles de enga?ar como los votantes.

Desde luego, los que se barruntan que a partir de Mayo el horno no va a estar para bollos, est?n apresur?ndose a sacarle al zapaterismo todo el provecho que puedan. Y por eso las prisas de los zapateristas son, sin lugar a dudas, el mejor term?metro de la gravedad de la situaci?n por la que atraviesa el pa?s. Y de lo que nos queda por ver.?


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