miércoles, 29 de diciembre de 2010

Ludwig von Cajas y Friedrich von Pisos

CajaMadrid cede a la Sociedad Pública de Alquiler 191 viviendas para su puesta en el mercado a 240 euros/mes. Parece ser que las viviendas están situadas en los lugares en los que se ha detectado mayor demanda y que las entidades financieras (entiendo que son mayoritariamente Cajas) ya le han cedido a la SPA alrededor de 8100 viviendas para la gestión de sus alquileres.

Que las Cajas de Ahorros saquen al mercado sus enormes stocks de inmuebles es algo no solo razonable, sino también necesario para la normalización del mercado, tanto de compraventa, como de alquiler. Ninguna economía puede realmente funcionar sin conocer el valor real de sus inmuebles. No obstante, el hecho de estar hablando de esas cuevas de Alí-Babá que llamamos Cajas de Ahorros y de ese engendro con pretensiones que es la Sociedad Pública de Alquiler ha despertado algún que otro recelo. Sin ir más lejos Anghara insiste vía Twitter en que esto es un atentado contra los particulares propietarios de pisos en alquiler. No lo veo así. 

La triste realidad es que los propietarios de viviendas en alquiler han vivido durante demasiado tiempo en una suerte de mundos de Yupi inmobiliarios. Con el enorme stock de viviendas vacías existente hoy en día en España, la única razón por la que los precios de venta y alquiler no se han derrumbado es precisamente porque bancos y -sobre todo- Cajas han estado aguantando sin sacar al mercado sus carteras de inmuebles al abrigo del FROB. Dado que el precio lo determina la relación entre oferta y demanda, el antinatural apoyo económico del Gobierno a la resistencia del cajerío a poner sus pisos en venta/alquiler ha generado una grave distorsión al alza en los precios finales de ambos mercados

En este sentido, el acuerdo entre la Sociedad Pública de Alquiler y CajaMadrid me parece absolutamente positivo para la normalización del mercado inmobiliario, cuyos precios tienen que ponerse de inmediato a reflejar la realidad que todos los operadores del mismo damos ya por sentada: Que el suelo y la vivienda son sobreabundantes en España. 

Urge que los precios del mercado empiecen cuanto antes a reflejar esta realidad porque nos toca empezar a exportar como locos para ponernos a pagar la inmensa deuda externa que tenemos. Para exportar hay que ganar en competitividad y para ganar en competitividad no hay más remedio que optar entre bajar los precios de los inmuebles, o bajar los salarios en un país que ya es de por sí de salarios bajos. Hay que llevar a cabo la corrección valorativa inmobiliaria -el ladrillazo- cuanto antes simplemente porque cuanto más bajen los pisos, menos tendrán que bajar los salarios. Ahí es nada. 

En este sentido, me es exactamente igual que la corrección valorativa inmobiliaria se lleve a cabo vía anuncios mediáticos CajaMadrid/SPA o Banco Popular/Tecnocasa. La realidad es que la acumulación absurda de stock inmobiliario sin vender reflejado en los balances de nuestras entidades financieras a precios disparatados está distorsionando por completo el mercado y esto tiene que terminarse. De la rapidez con la que llevemos a cabo la corrección valorativa inmobiliaria depende que superemos rápidamente esta absurda burbuja en la que estamos metidos o por el contrario acabemos como Japón pero peor

Que el valor real del ladrillo tienda a cero es anatema para los liberales estilo Ludwig von Cajas y Friedrich von Pisos, que son los que llevan alimentando esta absurda burbuja desde 1985. Impulsando ya sea con Boyer, con Rato o con Montoro un modelo insostenible basado en el presunto valor del ladrillo. Es el suyo un liberalismo económico de vuvuzela  basado en mantras tales como "la construcción como locomotora económica" o "el pisito es el ahorro del pobre".

Pero en algo sí que tienen razón: El pequeño propietario de vivienda en alquiler se ha convertido en un problema, porque se resiste a tributar y además no genera negocio bancario. No paga impuestos a un Estado en quiebra y no se deja los euros en un sistema financiero quebrado.

Pero eso ya lo advertimos hace tiempo y la Ley de Arrendamientos Urbanos lo reconoce implícitamente desde principios de año

 


Comentarios

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Autor: Mendrugo
Fecha: miércoles, 29 de diciembre de 2010
Hora: 21:28

¿Y tú crees que Rato cree que lo mejor para alquilar los pisos es darlos a la Sociedad Pública esa?

Autor: Fray_Fanatic
Fecha: jueves, 30 de diciembre de 2010
Hora: 14:42

Muy bien visto, Mendrugo. Hay gato encerrado y es el siguiente:

- La SPA paga la renta pactada tanto si el piso está alquilado como si no.

- La SPA se hace cargo del mantenimiento regular de la vivienda.

Esto es así para CajaMadrid y para cualquier español que vaya a ceder su piso a la SPA. Rato se embolsa 240€ x 60meses x 191 viviendas y se olvida de los costes de mantenimiento regular de las mismas.

No es que CajaMAdrid y la SPA conspiren contra el pequeño propietario: Es que la SPA en sí misma es un dumping masivo contra el profesional inmobiliario con cargo al dinero del contribuyente.