Cuba: Problemas en el Paraíso
El Gobierno cubano va a despedir a (atención) UN MILLÓN TRESCIENTOS MIL FUNCIONARIOS con indemnizaciones de TRES DÍAS POR AÑO TRABAJADO. Sin duda, se trata de otro nuevo éxito del socialismo castrista del que Willy Toledo podrá enorgullecerse en alguna manifestación solidaria.
La mala noticia es que los cubamos seguirán sin saber lo que es la libertad. La buena, que el aparatchnik del Partido Comunista de Cuba va asumiendo poco a poco que su modelo económico es inviable. El comunismo de mercado de la República popular China no es la panacea, pero no deja de ser una sustancial mejora respecto a la ideología Juche norcoreana o a la actual situación de burdel socialista en la que se encuentra la isla-prisión de los Castro.
Como fondo del asunto, la ineficiencia del Estado en la asignación de recursos. Un gobierno no-democrático puede ser perfectamente viable -incluso muy positivo- desde el punto de vista económico...a condición de que permita iniciativas y libertades económicas privadas.
Un gobierno socialista será en todo caso una ruina sin paliativos, porque no hay economía que resista que la totalidad o la mayor parte de la tarea de asignación de recursos que lleva a cabo el mercado (tales como, por ejemplo, las decisiones de compra de las familias) se trasladen a despachos ministeriales.
En este sentido, el despido de un millón trescientos mil funcionarios (es decir, su liberación en el mercado para que este les reasigne a ocupaciones productivas) no puede ser sino una buenísima noticia para los cubanos, que hoy quedan un paso más cerca de dejar de vivir en una tiranía socialista de hambruna y miseria y empezar a hacerlo en una tiranía sin socialismo en la que al menos comerán tres veces al día y tendrán agua caliente asegurada.
Para ello, eso sí, han tenido que decidirse a despedir funcionarios con indemnizaciones de risa. A ver por donde sale ahora Gaspar Llamazares.












