viernes, 10 de diciembre de 2010

Alquimia en la Audiencia Nacional: Convertir la mierda en oro

Algunos de mis lectores recordarán -y si no, aquí estoy yo para hacerlo- un artículo que escribí hace unos meses a propósito de como la Audiencia Nacional cronometra milimétricamente sus actuaciones para adecuarlas a la forma que más convenga a la jugada que se traiga entre manos el Ejecutivo de turno. Interpretada desde esta óptica, la sentencia hecha pública ayer absolviendo a Arnaldo Otegui del delito de enaltecimiento del terrorismo por el que se le juzgaba a raíz de los hechos acaecidos el 14 de Noviembre de 2004 durante un mitin en Anoeta nos supone un espeluznante retrato de lo que está por suceder. 

Porque la absolución a Otegui era algo perfectamente lógico dentro de la apuesta que este blog y otros más preclaros venimos sosteniendo sobre la negociación con ETA como última arma electoral del PSOE. Pero lo que no era tan previsible era que un órgano penal especial como es la Audiencia Nacional fuera a terminar reconociendo cosas tales como la existencia de un "conflicto" que hay que "resolver" y que en aras de esta resolución Otegui se dedica a defender la "conveniencia de un diálogo". 

Digámoslo ya: Desde esta sentencia y salvo radical correctivo del Tribunal Supremo Otegui es, judicialmente hablando, un hombre de paz. La Audiencia Nacional le acaba de decir al país entero que llueve mientras Batasuna-ETA y el PSOE se mea encima de él con la complicidad explícita del PSOE y la implícita del PP. Lo ha hecho dando más valor a las declaraciones de los testigos etarras frente a los informes policiales. Y lo ha hecho ante el silencio casi general de prensa y ciudadanía.

Lo cual asegura un 2011 de emocionantes enjuagues en los laboratorios no solo de la Audiencia Nacional, sino también de la Fiscalía General del Estado. Los iremos comentando. 

 

 


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