Martes, 07 de diciembre de 2010

Pr?logo al Estado de Alarma (y II)

Por ir cerrando el tema de un debate que me parece de importancia menor -y luego iremos adelantando el porqu?- merece la pena leer tanto las versiones de la?controladora Cristina Ant?n?(alerta: blog chabacano) como la ya expuesta hace meses por el tambi?n?controlador Francisco Capella. Respecto al fondo del asunto, a m? sigue sin caberme ninguna duda: El Gobierno ha hecho lo que ten?a que hacer no por defender un presunto "derecho fundamental a viajar en avi?n" sino por cumplir una de las funciones esenciales de un Estado, que no es otra sino asegurar un tr?fico seguro dentro de sus propias fronteras.

En este sentido, quiz? una de las muestras de debilidad m?s importantes del Bajo Imperio Romano fue la proliferaci?n de?bagaudas?desde finales del Siglo III d.C. Estas bandas -casi verdaderos ej?rcitos- de ladrones armados fueron una constante en el oeste de Europa hasta que Odoacro destron? a R?mulo Aug?stulo en el siglo V y el gobierno de Roma fue sustitu?do por legalidades m?s capaces -estas s?- de restaurar una cierta semblanza de seguridad en los caminos.

Por supuesto, el bandidaje en los caminos (es decir, la pura y simple conversi?n de algo tan elemental como viajar personalmente o transportar mercanc?as del punto A al punto B dentro de las fronteras de un pa?s) no desapareci? con la ca?da de Roma. Pero la persecuci?n generalizada de quien osaba amenazar o interrumpir tal tr?fico poniendo en peligro las vidas y los bienes de los viajeros era considerada una funci?n tan elemental de un estado que ning?n gobernante se atrevi? a desentenderse de su ejercicio -reclamado, adem?s, por las propias poblaciones- nombrando a tal efecto?oficiales de Justicia?revestidos de autoridad real o incluso, en casos extremos, dando carta de naturaleza a?instituciones armadas?privadas financiadas con dinero p?blico?para velar por unos u otros aspectos de la seguridad en las rutas.?

Podr?a extenderme m?s y hablar de la Guardia Civil, sucesora de la Santa Hermandad en lo que a seguridad en los caminos se refiere. O del Temple, creado para proteger a los peregrinos que iban a Tierra Santa. O de como el Senado de Roma, que carec?a de flotas permanentes, tuvo que autorizar a Pompeyo a armar una ex-profeso para acabar con la plaga de la pirater?a en el Mare Nostrum. O de como Colombia, hasta ayer mismo, organizaba convoyes de turismos y camiones privados escoltados por el ej?rcito para viajar entre Bogot? y Medell?n. ?Derechos fundamentales a viajar o a mover mercanc?as? No, sentido com?n. Si no soy capaz de garantizar un tr?nsito regular y seguro por mi territorio soberano mi soberan?a es una caca de perro.?

Esto es a lo que han jugado los controladores. Lo grave no es que los Pel?ez se queden sin puente, sino que dos mil doscientos bagaudas pongan en entredicho la capacidad del Estado para asegurar un tr?fico normal por uno de sus espacios soberanos. Porque eso afecta directamente a una de las funciones b?sicas de todo Estado digno de tal nombre.?

Y con tal de cumplir esa funci?n, con tal de que no quede en entredicho la capacidad del Estado para asegurar lo m?nimo y lo b?sico para ser considerado tal cosa, el Estado tiene el deber inexcusable de armar flotas, de reclutar legiones, de nombrar Sheriffs, de autorizar a los concejos a que el p?rroco del pueblo y una docena de amigotes recorran la campi?a armados o de obligar a Do?a Cristina Ant?n a trabajar a punta de pistola. Porque el n?mero de gente capaz de suplir a Do?a Cristina Ant?n y a sus alegres mil ciento noventa y nueve comilitones es, lamentablemente, pr?ximo a cero.?

Todo esto al margen totalmente de las vacaciones de los Pel?ez y del tr?fico de mercanc?as. Viajeros y mercaderes pueden reclamar las indemnizaciones que les correspondan por sus p?rdidas patrimoniales y morales en los Juzgados. Pero para el Estado -y no digamos para su Gobierno- esto es una cuesti?n de funciones b?sicas y de prestigio y esas no se recuperan en los Juzgados.?

Lo que acabo de exponer se me antoja de comprensi?n tan b?sica como el abecedario. Teor?a del Estado m?nima. Me parece incluso incomprensible el tener que explicar que el Estado, en cumplimiento de sus funciones b?sicas, tiene el derecho y el deber de usar la fuerza.?

Ahora bien, una vez dicho esto...?

- La legalidad de esta actuaci?n leg?tima del Gobierno me parece?m?s que dudosa.?

- Que esta crisis surja precisamente despu?s de?esto, mientras sucede?esto?y cuando se plantea?esto, no me parece?en absoluto casual.???

- Y que Rubalcaba anunciara el mismo s?bado que el Gobierno pedir?a prorrogar el Estado de Alarma con un Zapatero desaparecido de las ruedas de prensa y de los documentos, que Soraya diga?que lo que diga Moncloa?y que El Mundo anuncie la posibilidad de dos meses de Estado de Alarma me da a entender que, como dos y dos son cuatro, que aqu? est?n pasando cosas.?Esta?y otras.?

Veremos qu? va pasando.?


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