Controladores aéreos: Vuelve a tu puesto, soldado
José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba han puesto fin de forma expeditiva a la actuación prácticamente terrorista de los controladores aéreos. Bienvenida sea su contundente actuación.
Se trata de dos políticos que no son santo de nuestra devoción, pero son ellos quienes han implementado las medidas necesarias para algo elemental: Que un puñado de hijos de la gran puta no puedan decidir levantarse de sus puestos de trabajo por sus cojones treintaytrés y obligar ni más ni menos que al cierre del espacio aéreo del Reino de España tomando como rehenes -para empezar- a 250.000 viajeros en un inicio de puente.
De José Blanco -a quien desde este momento hago voto de no volver a llamar Pepiño- llevamos meses diciendo (aquí, aquí, o aquí) lo bien que le está sentando el Ministerio de Fomento. Por su parte, Alfredo Pérez-Rubalcaba ya desactivó en su día el intento de los camioneros por sitiar España mediante el expeditivo método de enviar a la Guardia Civil. Sin duda alguna, los controladores aéreos han pinchado en el hueso de los dos máximos pesos políticos del Gabinete Catástrofe de Zapatero.
En resumidas cuentas, la medida tomada por el Gobierno supone poner a los controladores aéreos civiles bajo mando, disciplina y código penal militar en virtud de la Ley de Seguridad Aérea que modificó el Ejecutivo la misma mañana del viernes 3 de Diciembre para crear, a falta de una Ley Orgánica de Huelga, una herramienta absolutamente imprescindible para la defensa de los intereses del país y de la ciudadanía frente a determinados colectivos capaces de hacer un daño desproporcionado a su tamaño.
Mediante un Real Decreto modificando una ley simple, se autoriza al Ejecutivo a militarizar a quienes juegan a parar servicios colectivos básicos. Mediante recursos muy parecidos, los Gobiernos autonómicos podrían dotarse de similares defensas frente a abusos como las huelgas salvajes de los transportes públicos.
Mucho ojo a esta jugada, porque aquí lo que está en juego -y lo que va a estar según el Gobierno se vea obligado a implementar más y más medidas de ajuste- va a ser la capacidad de determinadas castas privilegiadas como las de los empleados de empresas públicas de hacer arder el país.
De momento, hoy el espacio aéreo está bajo control del Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire, José Jiménez Ruiz. Para inmensa alegría de quien tenga previsto volar en estos días. Y bajo su mando, los mismos hijos de puta que esta tarde alegaban estrés, no solo se han curado sino que, además, trabajan.
A ver si ahora Blanco redondea la jugada y los despide a todos.












