El rescate de Madrid
Lo que ha hecho Alberto Ruiz-Gallardón con el Ayuntamiento de Madrid no tiene nombre y, de ponérselo, me empezarían a llover querellas. Reducido apalabras sencillas, el eterno Iznogud del PP ha arruinado literalmente a la Villa y Corte, multiplicando por siete la deuda municipal y provocando que los proveedores que contratan con el Ayuntamiento vayan a cobrar tarde y mal.
Es vergonzoso que de cada 100 euros que deben los municipios españoles, 38 sean adeudados por la capital de España, muy por encima de la segunda ciudad más endeudada -Barcelona- que apenas acumula 7 de cada 100. Es vergonzoso que la obra de la M-30 haya costado cinco veces más de lo presupuestado. Es vergonzoso el gasto desmesurado en nuevas sedes municipales (¡¡440 millones de euros en la reforma del Palacio de Cibeles!!). Es vergonzoso que sigamos sin saber exactamente cuanto nos han costado las sucesivas intentonas olímpicas (tengo una cabezonada...).
Y, por encima de todo, es vergonzoso que Gallardón no tenga a estas altura un macrosumario abierto en vía penal en el que se examinen con lupa todas y cada una de sus actuaciones.
Digámoslo claro: Es difícil endeudar un municipio a 30 años. En España solo lo han logrado Julián Muñoz y Alberto Ruiz-Gallardón. Al primero, por su condición de outsider del sistema, le hicieron pagar por sus desmanes en la cárcel. Que al Alcalde de Madrid, Mariano Rajoy -ese hombre que solo ve Teledeporte- pretenda darle un Ministerio es como para preguntarse si no tenemos realmente la peor casta política desde los tiempos de Carlos IV.
Pues bien. Resulta que no contento con seguir en libertad y sin responder ante nadie por su continuo despilfarro, el primer edil de la capital se ha plantado en el Palacio de la Moncloa para exigir que se le permita... endeudarse más aún. No solo estamos ante un manirroto sino que además este parecía tener algún atisbo de esperanza de que de que el Gobierno de Zapatero le va a permitir lavar la cara a la vergonzosa falta de liquidez del municipio a seis meses de las municipales. No le podría caer mayor pedrea al PSOE que una suspensión de pagos -por parcial que sea- del Ayuntamiento de Madrid en periodo preelectoral.
De momento, hemos sabido que a las empresas de basuras se les deben 500 millones de euros. Y que el plan de Gallardón -el único posible- es el de retrasar -ya veremos cuanto- los pagos a los pequeños proveedores. Y no solo a ellos, porque sé de muy buena tinta que alguna biblioteca municipal adeuda hasta dos anualidades casi completas de pagos de comunidad de propietarios. Como para echarse a temblar.
Madrid va a acabar necesitando un rescate. No me cabe la menor duda. Que se vayan preparando los propietarios de viviendas, porque en 2011 el subidón del IBI va a ser de órdago.












