El Problema de Irlanda
Magnífico artículo de Juan Ramón Rallo en Libertad Digital: El problema de Irlanda no es el euro. El problema de Irlanda no es la política monetaria que conviene a Alemania. El problema de Irlanda es, simplemente, un sistema bancario que equivale a 10 veces el PIB del país entero y -añado yo- al que el Estado Irlandés decidió en Octubre de 2008 avalar al 100% sus deudas, en un movimiento enloquecido y absurdo del que ya hablamos en su momento.
La Unión Europea acude al rescate de Dublín -que es en realidad el rescate de la Zona Euro- y lo hace de la mano del Reino Unido. En Gran Bretaña se tienen que estar llevando las manos a la cabeza: Apostar contra España cuando tienes el 17,7% del riesgo de tus propios bancos concentrado en el castillo de naipes que es Irlanda no es, desde luego, lo más inteligente del mundo y el contribuyente británico lo va a notar. Para a Zona Euro, la quiebra irlandesa podría ser manejable. Para el Reino Unido, no.
Es más o menos lo mismo que nos ocurre a nosotros en el caso de Portugal. Expuestos como estamos al riesgo portugués, la caída de Portugal significaría, con toda seguridad, la nuestra: El 9,5% de la deuda portuguesa la tiene nuestro sistema financiero. Y los pufos de nuestro sistema financiero cuentan con el aval del Estado, por lo que nuestra situación final no sería tan distinta a la de Irlanda: Si se hunden los bancos, se hunde el Estado.
En definitiva, es otorgando el aval del Estado para evitar la quiebra de unos bancos empeñados en operaciones de altísimo riesgo como se ha llegado a esto. En Irlanda ahora, en España de aquí a poco y en Islandia hace no tanto.
Mientras, el Emir de Dubai se negó en redondo a hacerse cargo de los pufos de su sistema bancario y evitó así la bancarrota de su país y el buen pueblo islandés siguió sus pasos y -como me dijeron muy acertadamente en los comentarios a aquella entrada- rompió la baraja de las garantías del 100%.
El problema de Irlanda -como el de España- es simplemente la imbécil teoría de que no se puede permitir que un banco quiebre. Porque eso es lo que al final termina llevando directamente a la quiebra del Estado. El problema no son los 100.000 millones que aparentemente necesita Irlanda o los 185.000 que reconoce Grecia. El problema son los inmensos pufos que oculten realmente esos dos Estados, más los cientos de miles de millones que puedan llegar a ncesitar agujeros negros como Portugal y sobre todo España.
Y desde luego el problema es que las intervenciones del Banco Central Europeo están dando lugar a toda una casta de señores y entidades que realmente se están forrando realizando inversiones de altísimo riesgo (tales como, por ejemplo, comprar deuda griega, aprovechando que ahora andan ofreciendo el 8% de interés) que resultan rentables porque son finalmente los ahorradores de toda Europa los que finalmente terminan pagando esos dividendos a costa de la devaluación de sus ahorros.
Urge empezar a desligarse de esas garantías del 100% de los depósitos, absolutamente inasumibles para Estado alguno. Los bancos irlandeses deben quebrar, como deben quebrar los bancos ingleses entrampados en Irlanda. Exactamente igual que deberían quebrar los bancos españoles entrampados en Portugal y la banca alemana entrampada con entidades españolas en quiebra real, que son casi todas.
Porque si no quiebran ellos, lo que va a quebrar va a ser el Estado.












