Rajoy el Rehén
Mariano Rajoy permanece agazapado en el Congreso de los Diputados a la espera de la caída de un Zapatero -caída por la que todo el mundo apuesta, pero que puede incluso no suceder- mientras su Partido tiene, de un vistazo, más problemas internos que el propio PSOE.
Así, Zapatero ha perdido su apuesta por el control del Partido Socialista Madrileño pero Tomás Gómez jura -y probablemente perjura- lealtad a su jefe de filas. Y salvo este diminuto punto negro, la paz federal es total. El gobernante PSE no ha dicho esta boca es mía mientras el inquilino de la Moncloa ninguneaba a su lehendakari para pactar transferencias con el PNV y el exótico PSC (verdadero manantial, creador y sostén del zapaterismo) bastante tiene con esperar a su próximo descalabro electoral. Ni siquiera los socialistas navarros -que podrían tocar poder si optaran por la rebeldía- se mueven ni un milímetro.
Todo lo contrario que en el Partido Popular.
Mariano Rajoy tiene en estos momentos Asturias en rebeldía, Valencia total y absolutamente por libre, Madrid suplantándole en tareas de Oposición, Murcia comprometida, Navarra convertida en una verdadera incógnita... y su apuesta política para el PP vasco al borde de la marginalidad pese a ser el sostén de Patxi López. No es un buen panorama, por más que las encuestas pinten bien en Andalucía y Cataluña, por la gestión horrible del régimen priísta del PSOE andaluz y el nefasto Tripartito.
Por estas dos regiones pasan las apuestas de Rajoy a nivel interno, además de por Castilla-La Mancha con Cospedal al frente, la Galicia de un Núñez-Feijoo cuyo único argumento es el de evitar-que-gane-el-PSG y lo que quiera Dios que ocurra en las Islas Baleares.
Nuevamente, Rajoy demuestra que es exactamente el Jefe de la Oposición que merece Zapatero: Donde el monclovita apuesta por resistir en la Moncloa, Rajoy opta por la paciente espera a que los mercados y las cifras de paro le den la mayoría absoluta. Mientras Zapatero lucha por mantener su autoridad en el PSOE; Rajoy espera que su pronta llegada a la Moncloa le resuelva sus propios problemas de obediencia interna.
Ahora bien... las Autonómicas son en Mayo de 2011. Si se cumplen los pronósticos de terremoto de poder en regiones como Andalucía, eso nos va a crear nuevas e interesantes baronías en el Partido Popular. Rajoy a duras penas manda algo sobre los barones que ya tiene. ¿Qué clase de control ostentará sobre los nuevos, cada uno con su correspondiente BOE? ¿Cómo se dirige una oposición nacional cuando tienes menos autoridad que un gitano en un cuartel de la Benemérita y encima tus presuntos subordinados controlan más recursos legislativos, mediáticos y económicos que tú?
Y lo que es más... ¿Qué clase de programa político de recorte autonómico digno de tal nombre se puede llevar a cabo cuando son tus propios barones los que gobiernan en la abrumadora mayoría del mapa de la España de las Autonomías?
Obviamente, es anticiparse a muchos acontecimientos. Pero puede ser realmente interesante de verse.












