Lunes, 13 de septiembre de 2010

Los Faraones del Trabajo

Que nadie se llame a enga?os: La huelga general convocada para el pr?ximo 29 de Septiembre no es m?s que un intento de los sindicatos mayoritarios? por defender la continuada existencia de una aristocracia laboral -la de los supercincuentones indespedibles, opuesta a la de los j?venes en situaci?n de precariedad laboral absoluta- que hoy retrata a la perfecci?n el editorial de Libertad Digital.

Esta divisi?n entre los trabajadores no es algo que haya descubierto Libertad Digital, dado que la brecha generacional entre los trabajadores es algo que lleva a?os encima del tapete: Posiblemente desde 1995 cuando Felipe Gonz?lez descubri? que era imposible crear empleo en un mercado laboral escler?tico como el de entonces y opt? pura y simplemente por la creaci?n de una casta de intocables laborales ligados a las ETT?s y a la contrataci?n temporal.

Y sucedi? esencialmente lo que ten?a que suceder: La abrumadora mayor?a de los contratos celebrados desde aquel momento se llevaron a cabo mediante modalidades temporales. No es algo que me parezca mal. De hecho, todo lo que suponga acercarse al libre despido me parece positivo tanto para la productividad del trabajador como para la creaci?n de empleo por parte del empresario. Pero se constituy? un tremendo agravio comparativo entre la inseguridad laboral de los j?venes y las indemnizaciones y prejubilaciones millonarias de los cincuentones.

Hoy, esos privilegios de los trabajadores nacidos (a?o arriba, a?o abajo) entre 1945 y 1960 son claramente insostenibles. As? de sencillo. En primer lugar por causas objetivas: Ya no hay una burbuja inmobiliaria impulsando nuestra econom?a y el empleo se acaba de convertir en algo extremadamente valioso. Y en segundo lugar por causas subjetivas: Con el fin de las imb?ciles revalorizaciones de los pisitos y con la vivienda coloc?ndose poco a poco en su valor real la cantinela de "la precariedad laboral impide la emancipaci?n" est? tocando a su fin.

Porque ya es evidente que el retraso en la emancipaci?n de los j?venes espa?oles no vino nunca motivado por la temporalidad en el empleo, sino por el precio estratosf?rico que lleg? a alcanzar la vivienda, tanto en compra como en alquiler. Con precios razonables, los j?venes pueden formar sus hogares a condici?n -eso s?- de que tengan un empleo, incluso aunque sea temporal. Porque a la hora de la verdad, tanto un contrato temporal como una concatenaci?n de ellos pagan las facturas exactamente igual.

La dualidad entre ambos reg?menes es tan enorme que ha generado incluso un cambio de mentalidad social: El ansia de los trabajadores j?venes de que "les hagan fijos" -es decir, de acceder a la casta privilegiada- antes de tomar decisiones tales como las de independizarse, casarse o tener hijos solo es explicable como excusa para evitar madurar. Cabe preguntarse que ser?a de los pobres j?venes espa?oles en pa?ses con despido libre. Los j?venes espa?oles, en definitiva, se ven inseguros desde el punto de vista laboral porque se comparan con las generaciones privilegiadas que les preceden.

Enti?ndanme bien: No hay nada malo en demandar buenas condiciones de empleo. El problema se est? planteando porque concretamente las condiciones que se dieron a s? mismos los supercincuentones son insostenibles: Jubilaciones de oro, prejubilaciones a los 55, empleos inamovibles, pensiones no-contributivas, liberados sindicales e interpretaciones abracadabrantes de la ley por parte de unos Juzgados de lo Social a los que el Legislativo no acierta a meter en vereda. Esto es lo que hay que atacar, porque esta es la inmensa pir?mide de Keops que se est? cargando sobre nuestras espaldas a sabiendas de su insostenibilidad intr?nseca.

Y esta, por supuesto, es la inmensa pir?mide de Keops contra cuyo desmonte se est? movilizando la inmensa casta de paniaguados sindicales, que pretenden centrar sus piquetes en los transportes y hacer huelga sin servicios m?nimos. Pero esa es otra triste historia, de la que hablaremos en otra ocasi?n.

Actualizaci?n 14/09/2010: Ignacio el Gal?ctico se me adelant? por unas horas y adem?s coincidimos en el fondo del asunto.


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