Israel y las verdades del barquero
Crispal se muestra alarmado porque un 34,6% de los españoles tienen una mala opinión de los judíos según una reciente encuesta. Le parece mucho y lo achaca a la malvada prensa progre y a las fotos de Zapatero con el pañuelo palestino. A mí me parece poquísimo para una Nación que hunde sus raíces históricas en el rechazo absoluto hacia lo judío, rechazo que es muy anterior a los 800 años de resistencia y guerra contra la ocupación musulmana de la que los hebreos fueron en un primer momento, cooperadores entusiastas.
En mi opinión, el poquísimo rechazo que suscitan los judíos no se debe a que Zapatero y Público tengan hipnotizados a los españoles, sino que simplemente no somos un pueblo racista. Atacar al judío por el hecho de serlo -por mucho que podamos alegar que la última vez que vimos judíos armados en España estaban guarnicionando Sevilla y Toledo para Tarik y Muza- parece poco sostenible. Otra cosa es que se nos intente hacer comulgar con ruedas de molino, porque por esas no solemos pasar. De ahí otra serie de datos que me parecen muy esperanzadores sobre la opinión de los españoles acerca de Israel.
Quiero hacer hincapié en la diferenciación entre "Israel" y "los judíos", diferenciación que torticeramente se intenta evitar desde los ambientes más pro-israelíes, tan dados a atacar como antisemita a quien no está de acuerdo con sus premisas, su propaganda o sus postulados. Esta obviedad se la ha tenido que recordar Moratinos a los amigos de Israel, sin que tengamos noticia de que a ninguno de ellos se le haya caído la cara al suelo de que un ser inane como nuestro Ministro de Exteriores tenga que recordarles que dos y dos son cuatro. Yo, que soy antiisraelí, no soy antisemita. Y a tenor de los resultados de la encuestita realizada por encargo de la Casa de Sefarad (que me he descargado y leído), la mayoría de los españoles opinan como yo en los siguientes temas fundamentales:
1) Opinión desfavorable a Israel 63,4%. El doble de ese 34,6% que se muestra desfavorables a los judíos, demostrando así que Moratinos hace muy bien en recordar la diferencia entre israelíes y judíos, que debería ser materia de preescolar y que los españoles tienen muy presente por más que a los de la Casa Sefarad no les guste recordarlo y prefieran irse directamente a hablar de antisemitismo, para no variar.
2) Las opiniones favorables a Israel están al mismo nivel porcentual que las opiniones desfavorables hacia la religión católica, es decir, en la marginalidad social. Esta opinión se concentra en los votantes de centro-derecha y alcanza un 20% entre los votantes de extrema-derecha (cosa que sencillamente me alucina).
3) El 41,2% de los españoles le echan la culpa más bien a los israelíes del conflicto en Oriente Medio, frente al 16,3% que se la echan a los palestinos. Crispal dice que esto se debe a la desinformación de la progredumbre. Mi opinión es que el 41,2% de los españoles siguen sabiendo identificar una verdad de libro cuando la tienen ante los ojos.
4) La percepción de que los judíos (nótese como la Casa Sefarad se empeña en plantear las preguntas identificando judíos con Israel) ejercen un poder importante a través de su influencia sobre medios de comunicación y economía supera el 58% y llegan al 79% quienes opinan que los árabes tienen mucho poder por su control del petróleo. Este último resultado me parece el más extraño de la encuesta: No termino de entender la razón por la que se puede identificar petróleo con poder después del derrocamiento del régimen de Saddam Hussein.
En cuanto a la influencia sionista sobre medios de comunicación, ya viví hace tiempo hasta donde puede llegar un grupo de presión bien organizado como es el lobby pro-judío, responsable de la exclusión de este blog del Movimiento AntiZP y -burla, burlando- de Blogs HazteOir.
5) Que los judíos utilizan en su favor el Holocausto según el 54,9% de los encuestados. Otra verdad más que evidente que ya habíamos señalado aquí. Que el Holocausto es hoy por hoy un arma de propaganda israelí es algo tan claro como los intentos israelíes por silenciar a los críticos con el mismo.
6) Una abrumadora mayoría opina que la solución al conflicto pasa por la existencia de dos Estados y un porcentaje aún mayor opina que las fronteras de Israel deben ser las internacionalmente reconocidas como legítimas... es decir, las de 1948. Me parece con mucho la pregunta más importante de la encuesta, porque es la prueba de que la población española mantiene la objetividad más escrupulosa sobre este asunto. Yo mismo opino que Israel, de base, carece de derecho a existir (como el 11% de los españoles) pero tengo muy claro que no va a dejar de hacerlo y que la mejor solución posible pasa por dos Estados en base a las fronteras que reconoció en su día la ONU.
7) El 34% opina que Jerusalén debería ser una capital compartida por ambos y el 27,9% opinan que debería estar bajo control internacional. Es decir, que la mayoría de los españoles apoyan las soluciones más equilibradas y lógicas emanadas de la ONU, del sentido común y de la diplomacia vaticana. Huelga decir que esta pregunta es una de las varias del estudio sobre la que la Casa Sefarad no ha opinado en sus notas de prensa: Genera más simpatías recordar el Holocausto.
8) Y otro dato oculto: Solo el 30% de los encuestados ve al Estado de Israel como la única democracia de Oriente Medio. Diríase que ciertas noticias no se olvidan tan fácilmente como les gustaría a algunos.
En definitiva, la sociedad española le ha vuelto a cantar a Israel las verdades del barquero. Esto no es la reacción exaltada de ante el descaro del Embajador de Israel de asomar su prepucio por un Madrid-Barça en plena masacre de Gaza como si esperara felicitaciones, sino una encuesta científica que certifica que, pese a los denodados esfuerzos en contra, sigue percibiendo a Israel de acuerdo a la realidad de sus acciones y no de acuerdo a su propia mitología.
Y me parece sanísimo.












