Jesús Neira: Cuando Batman se pasa con las copas
Patéticas declaraciones de Jesús Neira, a quien han pillado al volante triplicando la tasa de alcoholemia permitida. Se niega a dimitir, exige ser cesado, habla de una conspiración contra él y de propina nos habla de un medicamento que está tomando con un fuerte componente de alcohol. Que me den a mí de eso, que fijo que desestresa.
De todas formas, no deja de ser curiosa la manera fulminante en la que el Sistema aúpa y destruye a los outsiders que no forman parte de la partitocracia: Mientras la Comunidad de Madrid ya ha anunciado que acabará con el Observatorio de la Violencia de Género creado ad hoc para Neira, Nacho Uriarte sigue calentando su escaño después de ser pillado en las mismas.
Concretamente, el asunto de Jesús Neira y Violeta Santander -del cual hablamos aquí- sirvió, sin paliativos, para cerrar mediáticamente un debate tan trascendental como el de si es correcta o no la intervención unilateral en auxilio de una presunta víctima que ni pide socorro ni declara estar sufriendo agresión alguna. Bibiana Aído presumió de Batman mientras Neira estaba en coma. Luego, el profesor se dedicó a cantar las verdades del barquero de la Ley de Violencia de Género y Esperanza Aguirre le montó una inmensa Bat-Señal ad-hoc con cargo al presupuesto del Gabinete de la Puerta del Sol.
Ahora resulta que Batman caga y mea. Y se toma sus copas. Y claro, eso es imperdonable en alguien que no es cargo electo ni tiene carnet de ningún partido. Hasta aquí, hipocresía pura fruto de las contradicciones internas del stablishment. Pero cuando además de beber, el súper-héroe nos cuenta que es que su medicación le triplica los niveles de alcohol en sangre... ya hemos entrado en el terreno del patetismo.
Y eso es culpa exclusiva de Bruce Wayne, se ponga como se ponga.












