Viernes, 03 de septiembre de 2010

Si el ejemplo a seguir es Jap?n, ya podemos ir raj?ndonos las tripas

Lo leo y no lo creo: El presidente del Gobierno, Jos? Luis Rodr?guez Zapatero, present? a la econom?a japonesa como un modelo para Espa?a. Es para nosotros un referente,un ejemplo a seguir en muchos ?mbitos. De hecho, la charla que pronunci? ante los empresarios japoneses no dej? lugar a dudas ya desde su t?tulo: "Espa?a y Jap?n, dos historias de ?xito econ?mico".

Que nadie diga que la ignorancia de nuestro Presidente entiende de fronteras: Simple y sencillamente, estamos ante un infraser carente no ya de formaci?n, sino de la m?s elemental cultura econ?mica general.

Jap?n va camino de su segunda d?cada perdida. Su PIB en 2009 decreci? un 5%, siendo esta la peor cifra econ?mica nipona desde? 1955. Los niveles de paro siguen batiendo r?cords. De hecho, la gran noticia econ?mica mundial a principios de 2010 hab?a sido el encadenamiento de tres trimestres consecutivos de crecimiento econ?mico. Y Jap?n sigue en un doloros?simo proceso de deflaci?n (ca?da de precios) que seg?n su Banco Central podr?a durar al menos tres a?os m?s.

Esta es la situaci?n japonesa. Estas son las consecuencias de gestionar una burbuja inmobiliaria prefiriendo un ajuste lento de precios antes que una quiebra r?pida de empresas y bancos. La banca japonesa sigue hoy, esencialmente, tan quebrada como en 1998. Un sistema financiero zombificado, que se mantiene con vida? porque su Banco Central le presta dinero con unos tipos de inter?s oficiales entre el 0% y el 1% para evitar su quiebra.?

Estos tipos tan bajos deber?an alentar el consumo. Pero no lo hacen. De hecho, los precios siguen bajando y cualquier m?nimo repunte de la demanda interna es considerado un ?xito. ?Porqu?? Porque Jap?n sigue sin conocer el valor real de sus activos inmobiliarios. Los bancos-zombis japoneses no tienen prisa por sacar al mercado su inmenso stock inmobiliario ya que, a fin de cuentas, cada venta supone una p?rdida neta de dinero respecto al valor que se dio en su d?a a esas hipotecas. La consecuencia final es que tanto la vivienda como el suelo industrial sigue sobrevalorado. Y los japoneses siguen retrayendo su consumo de todo lo dem?s.?

?Qu? es lo que mantiene vivo a Jap?n entonces? El ser la segunda econom?a exportadora del mundo. El exportar tecnolog?a punta y adem?s el hacerlo con un sistema intensivo en mano de obra. Y tampoco nos olvidemos de los efectos positivos de una poblaci?n tan ahorradora, trabajadora y disciplinada... que les das una cifra de paro del 15% y les parece tan impensable que ruedan una peli postapocal?ptica. Igualito que en Andaluc?a, vamos.

El ejemplo japon?s es, en definitiva, el antiejemplo de como gestionar una crisis econ?mica de ra?z inmobiliaria. Y desde luego, es el peor ejemplo posible para Espa?a. Porque nosotros ni somos una econom?a exportadora de productos de alto valor a?adido... sino m?s bien todo lo contrario: En primer lugar, sin el turismo nuestra balanza comercial es deficitaria. En segundo lugar, nuestras mejores expectativas pasan por convertirnos en exportadores de productos de bajo valor a?adido, que es lo ?nico que podemos hacer tras lustros de despreciar la inversi?n en I+D+i.

Por supuesto, esta mejor expectativa -de la que hemos hablado otras veces- requiere de un ajuste inmobiliario severo y r?pido. Muy probablemente, con vuelta a los precios inmobiliarios de 1996. Como nuestra clase pol?tica opte por la v?a japonesa de zombificar entidades y momificar el mercado inmobiliario, ya podemos ir busc?ndonos una religi?n de esas en las que el suicidio ritual est? bien visto y sugerirle a estos anormales que se conviertan a ella.

Me llamar?is radical. Pero es o el haraquiri de ellos o el del pa?s entero.


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