sábado, 11 de septiembre de 2010

Dark Sun 4: Vuelta a los orígenes

Ya he podido leer, en formato PDF, el nuevo reglamento y entorno de campaña que adapta el universo de Sol Oscuro al reglamento de la cuarta edición de Dungeons & Dragons y que, un año después de su anuncio -que comentamos aquí- , Wizards of the Coast ya ha sacado a la luz. Tenía muy serias dudas sobre lo que haría WotC con este escenario de campaña, muy especialmente tras el desastre sin paliativos en el que incurrieron con Reinos Olvidados, pero mis temores estaban injustificados. 

Porque, en definitiva, Wizards ha optado por no tocar lo que funciona y, simplemente, hacer retroceder la línea temporal de Athas hasta el momento de la muerte del Rey-Hechicero Kalak... es decir, hasta prácticamente el mismo punto en el que se inició la franquicia hace ya dos décadas. Tithian de Mericles se sienta en el trono de la nueva Tyr libre y Maetan de Lubar aún no ha obtenido el permiso del Rey-Hechicero Hamanu de Urik para intentar invadirla. Estamos en el Año I de Libertad, el punto de partida de la Década del Heroísmo que, con mayor o menor fortuna, cambió para siempre la Región de Tyr.

Pero vayamos por partes. ¿Qué ha cambiado en Athas en esta Cuarta Edición?

En primer lugar, tenemos un cambio de concepto cosmológico. En las anteriores ediciones del setting, Athas era un mundo agonizante con su fuerza vital literalmente devastada por la magia profanadora. No se trataba solo de que las fuerzas elementales fueran indiferentes al mundo... sino de que, además, el mal uso de la hechicería las había drenado por completo. Era un mensaje ecologista, muy propio de los tiempos en los que se nos decía que íbamos a morir cientos de veces por culpa, por ejemplo, del agujero en la capa de ozono.

EL Athas de Cuarta Edición sigue siendo un mundo en el que la vida agoniza, pero por motivos muy distintos: Cierto es que la magia profanadora devasta el mundo... pero también lo es que en Athas, de acuerdo a la nueva cosmología de Dungeons & Dragons, los Primordiales -las terribles potencias elementales- derrotaron a los dioses. Y simplemente resulta que a los Primordiales les importa muy poco la vida tal y como la conocemos. De hecho, fueron los primordiales quienes, con su victoria total sobre los dioses, posibilitaron el surgimiento de la magia arcana. 

El entorno de campaña insinúa que, de alguna forma, la presencia de seres inteligentes mantiene a raya la voracidad de las potencias primordiales: Cuanto más se aleja uno de la Región de Tyr, más bizarro,  elemental y peligroso se vuelve Athas. Me gusta el concepto, por más que no me termine de gustar el hecho de que se haya terminado reconociendo la existencia de dioses en Athas en tiempos pasados. Debate que siempre fue muy candente entre los aficionados y en el que yo me había situado en el extremo opuesto.

En cuanto a los restantes planos, se ha procedido a introducir el Feywild , bajo la denominación de "Las Tierras En El Viento".  El Plano de las Sombras sha absorbido lo que antiguamente llamábamos el Gris y sigue actuando como barrera para separar Athas de otros planos, particularmente del Mar Astral que es en esta campaña un lugar vacío, sin dominios divinos y lleno de ruinas vacías y abominaciones sin cuento. El Caos Elemental (los antes llamados Planos Interiores)  es-como ya hemos dicho-  son extremadamente influyente en Athas y en su centro se sigue situando el Abismo: La invocación de demonios sucede con facilidad.

En cuanto a la cronología e integridad de la campaña, algunos hechos rápidos:

Las Eras de la Historia de Athas son las siguientes: Era Verde, Era Roja y Era del Desierto. Han desaparecido las referencias a la Era Azul y las Guerras Purificadoras sucedieron en la última parte de la Era Roja. Asimismo, ha desaparecido el cómputo de los años en ciclos de 77 que los más barbasblancas recordarán y que tanta personalidad le daba al mundo: Desaparecidas las Eras del Rey, el cómputo del tiempo en la campaña se hará desde el Año I de Libertad de Tyr.  Eso sí, aunque el calendario lunar ha desaparecido, sabemos que Ral es verde y Guthay es dorada.

Para empezar, prácticamente todo lo reseñado en los suplementos oficiales de 2ª y 3ª es como mínimo mencionado en el Campaign Setting, incluyendo la Orden, Dasaraches, el Príncipe Dhojakt de Nibenay, Vista de la Sal, Celik, los incursores Arenas Negras, las ciudades de Eldaarich y Kurn, las Academkas Psiónicas... Por supuesto, muchas de estas menciones son mínimas, pero sabemos que ahí están y que en principio no debería haber sorpresas en ese punto. Por señalar algo que no se menciona, no aparece la menor referencia al Último Mar, controvertido suplemento de 2ª Edición en el que, lejos de la Región de Tyr subsistían una serie de ciudades en torno al último mar de Athas gobernadas con mano de hierro por un trío de mentalistas tan inmortales como enloquecidos. 

Hay, no obstante, algunos cambios en suplementos menores. Así por ejemplo, el Imperio Kreen no existe como tal o bien aún no se ha formado: Los Khanatos Kreen son independientes entre sí y el que será Emperador acaba de ascender a la jefatura de su propio Khanato. Los Kreen de las Hinterlands no tienen, por lo tanto, un Imperio milenario que poco a poco se vuelve hacia la Región de Tyr, sino simplemente un caudillo unificador en ciernes. Asimismo, los Drays de la Primera Generación no permanecen ocultos cerca de Giustenal, sino que se han expandido por todo el mundo. Sobre ellos volveremos en un momento.

Un último arreglo es el relativo a la Reina-Hechicera de Raam, Abalach-Re: Contrariamente a lo que se decía anteriormente, Abalach-Re no es imbécil, ni incompetente sino que simplemente está entregada al vicio. No dejaba de tener mucho sentido que toda una Reina-Hechicera viviera atemorizada por el populacho mugriento de su ciudad-estado y tampoco `pdía sostenerse que nadie alcanzara tal dominio de la magia y de la psiónica siendo torpe e incompetente. De hecho, Abalach-Re no es la más poderosa de los Reyes Hechiceros,pero su Nivel 23 la sitúa, por ejemplo, por encima del Rey Tectucktitlay de Draj en cuanto a poder crudo.

Y es que el Creature Catalog de Athas nos ofrece muchísimos datos sobre el mundo y muy particularmente sobre los Reyes-Hechiceros y sobre el Dragón: Por fin tenemos publicadas las fichas e imágenes de todos y cada uno de ellos incluyendo a Dregoth, aunque excluyendo al fallecido Kalak. Y sí, se confirma que Lalali-Puy es negra.

Con todo, los cambios más importantes vienen a nivel de razas y clases. En cuantio a las primeras, con mayor o menor acuerto, se ha buscado introducir en Athas las nuevas razas de Cuarta Edición.

Así por ejemplo  los Eladrin son refugiados psiónicamente muy poderosos de un Feywild ("Tierras en el Viento) que va quedando poco a poco reducido a ruinas por obra y gracia de la magia arcana que se practiva en Athas  y que huelga decir que no les gusta demasiado. Los draconatos son (¡sorpresa! ¡sorpresa!) los Dray de primera generación exiliados por Dregoth, que se alquilan como soldados y hechiceros a lo largo y ancho de Athas.  Y por último, los Tieflings o Tifflins son descendientes de demonios invocados hace mucho tiempo por magos que aspiraban a derrotar a sus enemigos con ellos, cosa que muy probablemente se trata de una referencia al Tiempo de la Magia y a la Purga de Hechiceros que precedió a las Guerras Purificadoras. El caso es que los Tifflins son ahora incursores, luchadores y ladrones.


Todo esto sin olvidarnos de las versiones athasianas tradicionales de las razas de fantasía: Elfos ladrones, medianos caníbales, enanos calvos, etc... 

En cuanto a las clases de personaje, el cambio más importante es el sufrido por el Templario, que ya no es una clase por sí misma, sino una especie de denominación común para todos los agentes de un Rey-Hechicero usen o no magia otorgada por su Rey. Los templarios que usan magia de su Rey-Hechicero son ahora lanzadores de conjuros arcanos -Warlocks con un pacto especial- lo cual, dicho sea de paso, me parece muy bien: No tenía ningún sentido que un Rey-Hechicero pudiera otorgar a sus funcionarios la facultad de utilizar conjuros clericales que a él mismo le estaban vedados.

En cuanto a las reglas de la magia profanadora, son decepcionantemente flojas:  Profanar es espantoso, ya que el profanador daña a sus propios aliados. Obviamente WotC no ha tenido el valor de dejar las consecuencias de la profanación reducidas a las propias de la ambientación y ha buscado formas extra de desalentar su uso. Preveo que esta reglamentación oficial será un fracaso y proliferarán reglas caseras en las mejores mesas.

En definitiva, no soy un partidario de la Cuarta Edición. Pero en el caso concreto de Dark Sun se han hecho las cosas bien y se mantiene lo esencial del espíritu de la ambientación incluso adaptándolo a un Reglamento que -lo sigo pensando- no le ha sentado nada bien a Dungeons & Dragons. Pero la cuestión es que Athas ha revivido y que además lo ha hecho muy dignamente, convertido en una de las apuestas firmes de WotC para el año 2011, con nuevas novelas, republicación de las antiguas e incluso una línea de cómics.

Yo, particularmente, me siento de enhorabuena.

Y para todos los que queráis saber más de Athas, la lista de correo en castellano la tenéis aqui.


Comentarios

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Autor: William-Puertaoscura
Fecha: lunes, 21 de marzo de 2011
Hora: 1:57

Fray -Fanatic no sabía que tenías blogs. Que curioso, bueno lo he agregado a mi blogrroll. Por cierto estoy de acuerdo con todo lo que has dicho en esta entrada, muy buena por cierto. A mi 4ta no me agrada, pero lo que hicieron con DS quedo bien.