Lunes, 30 de agosto de 2010

Ratas de alcaldía

Ya habl? hace dos a?os sobre el nivel formativo de nuestros representantes pol?ticos municipales. Durante este oto?o y tras alg?n que otro aviso de la que se nos ven?a encima, vamos a tener ocasi?n de ser observadores lamentablemente privilegiados de las consecuencias de permitir que se?ores con estudios adecuados? para camareros gestionen sin control alguno los entes b?sicos de la divisi?n territorial del Estado.

Resumiendo: Un tercio de los municipios espa?oles se encuentran en severo riesgo de terminar quebrados de aqu? a final de a?o. Y, dado que el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc?a demostr? a principios de mes que a?n queda algo de Justicia en el Reino haciendo responsable patrimonial personal a un regidor de las deudas contra?das por su consistorio con una empresa privada, muchos primeros ediles de toda Espa?a est?n que no les llega la camisa al cuerpo: A fin de cuentas, si supieran crear riqueza, gestionar patrimonios y estuvieran dispuestos a correr riesgos, se habr?an metido a empresarios. Porque uno no se mete a Alcalde para pagar deudas, sino para vivir como un pach?.

Una muestra de esta inquietud la encontramos ayer en La Voz de Galicia, expresada por boca de Carlos Fern?ndez,? Presidente de la Federaci?n Gallega de Municipios y Provincias (FEGAMP). Resulta que en las ?ltimas reuniones de la FEGAMP se ha convertido en habitual el que alg?n alcalde le diga que cierra el Ayuntamiento y le da las llaves. As? como suena. O, en rom?n paladino, "Ya he quebrado mi consistorio, as? que me largo y all? os las compong?is".

La entrevista es corta, pero no tiene desperdicio: Las n?minas son sagradas, pero no as? los pagos comprometidos con empresas privadas. A los pobres Alcaldes no les queda m?s remedio que que ajustarse a los ingresos previstos?en vez de endeudarse a lo loco confiando en la recalificaci?n de terrenos como herramienta financiera, ya que -como todo el mundo sabe- gastar en funci?n de lo que se ingresa es cosa de pobres. Y, por supuesto, la soluci?n pasa porque el organismo superior de turno les entregue m?s dinero y con mayor celeridad.

En resumen, cuatro preguntas con sus correspondientes respuestas que conforman en s? mismas un resumen de los problemas esenciales de la administracio?n municipal en Espa?a: Gasto excesivo, p?sima gesti?n y la irresponsable idea de que al Rey nunca se le acaba la p?lvora.


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