sábado, 14 de agosto de 2010

Zapatero, activo tóxico

Dado que tras sucesivas intervenciones del Banco Central Europeo los mercados se habían calmado y estaban comprando deuda española a diez años a un 4,1% de interés, Zapatero creyó que ya nos estábamos recuperando: Era el momento ideal de anunciar más gasto público. El resultado inmediato de las inteligentes declaraciones de nuestro Presidente sobre los compradores de deuda pública del Reino no se hicieron esperar: El martes habló Zapatero y el miércoles los inversores exigían un 4,17%  anual para prestarle dinero a nuestro país.

Pese al lastimoso intento de Elena Salgado de rebajar el alcance  las declaraciones el Jefe del Ejecutivo para salir al paso, José Blanco abundó en ellas explicando que darían marcha atrás parcial en la paralización de la obra pública anunciada hace meses, a mayor gloria de varios feudos del PSOE. Y los mercados abundaron en su mensaje, consistente en explicarle al Gobierno español que con ese nivel de gasto se hacía menos creíble que nuestro país pudiera pagar sus deudas: Ahora pagamos un 4,18% a quien nos compre un bono a diez años. Y todo ello mientras un tercio del dinero que tiene prestado el BCE... lo ha prestado a entidades españolas.

 Este último detalle reviste una especial importancia a la hora de valorar la ignorancia criminal de Zapatero y su Gobierno: Ya no es solo que nos estemos jugando la quiebra del Reino de España, sino que esa quiebra arrastraría al Banco Central Europeo merced a la vinculación existente entre el Estado español y sus entidades financieras gracias a los avales que aquel ha venido otorgando a éstas. Ya no es que las Cajas vayan a llevarse la solvencia del Estado al pozo, sino que la insolvencia del Estado se puede llevar por delante al Euro.

Y mientras la realidad de los números es esta, el Ejecutivo sigue jugando con obras públicas faraónicas en clave interna. Parece claro que Zapatero está comprando apoyo interno, tanto dentro del PSOE como a nivel electoral -recordemos que tocan elecciones municipales y autonómicas en 2011- a costa de la solvencia del país. Y lo grave es que, además, parece ser consciente de ello a tenor de su reciente afirmación de que los datos económicos del tercer trimestre no serán "tan buenos" como los del segundo, que hemos cerrado con un raquítico crecimiento del 0,2%... siendo que la economía española no genera empleo cuando crece por debajo del 2%.

A estas alturas es más que evidente que el primer activo tóxico del que debe deshacerse la economía española es José Luis Rodríguez Zapatero. Porque estando clarísimo que no ha sido él el causante de la crisis, sí es más que evidente que está absolutamente incapacitado para abordarla y no digamos ya para ofrecer un mínimo de credibilidad a los mercados. Mercados compuestos no por malvados especuladores deseosos de hundirnos, sino por inversores grandes y pequeños que están financiando con su dinero nuestro gasto público y que lo único que desean es la tranquilidad de que van a poder cobrar las deudas que hemos contraído con ellos.

Huelga decir que a esa tranquilidad no contribuiría en absoluto el anuncio de nueva obra pública. Pero lo que ha hecho Zapatero es aún más grave: Ha rectificado medidas de recorte de gasto que se tomaron precisamente para calmar a esos inversores que compran deuda pública española para que siguieran haciéndolo. El Presidente del Gobierno, pura y simplemente, ha engañado al mundo y va a ser difícil que de ahora en adelante nadie le otorgue la menor credibilidad a sus palabras en foro económico alguno. Y las consecuencias de eso las vamos a ver todos.

Sigan ustedes remando. Que falta nos va a hacer.


Comentarios

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Autor: Museros
Fecha: sábado, 14 de agosto de 2010
Hora: 16:23

Tiene su aquél que en España, un país en el que tanta gente pretendía hacerse rica sin dar un palo al agua a base de especular con bienes inmobiliarios, se eche ahora la culpa de la crisis económica (sustantivo y adjetivo femeninos, doña Bibiana, por cierto- al igual que "burbuja inmobiliaria") a unos seres nebulosos y abstractos llamados "especuladores internacionales".

Tampoco me extraña que  a los mismos españoles que se enfadan (ahora) con el banco cuando les ahogan los plazos de la hipoteca (el mismo banco con el que se hubiesen enfadado si no les hubiese concedido dicha hipoteca), les parezca de lo más normal que el gobierno actúe como si las deudas nunca hubiese que devolverlas.

Zapatero es un fiel reflejo -cuando de la economía se trata- del españolito medio, todo hay que decirlo (y lo digo con pena).