miércoles, 28 de julio de 2010

Raúl González: Cuando el que se marcha no es el mejor

 Varios años después de que su decadencia deportiva se hiciera evidente y después de haber quedado en evidencia su condición de Cáncer Máximo de la Selección Española durante lustros, Raúl ha decidido hacer profundamente infelices a todos los antimadridistas abandonando el Real Madrid. Yo soy uno de esos antimadridistas y lo diré muy claramente: Ojalá Raúl González hubiera continuado jugando en el Real Madrid hasta 2020.

La realidad es que el Raúl González que hemos visto desde el año 2004 tiene poco que ver con aquel futbolista de élite que marcó, entre 1994 y 2003, las peores pesadillas de atléticos y culés. El Raúl de 2004 en adelante es un Raúl de cinco temporadas consecutivas de sucesivos espectáculos lamentables dentro y fuera de los terrenos de juego.  Estamos hablando, pura y simplemente, de un solo hombre que condicionaba por completo al que, por títulos y peso mediático, es el primer club deportivo del país.

Los números del Real Madrid con Raúl González como Capitán y figura indiscutible son los siguientes:

2003-2004, 0 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2003-2004, 0 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2004-2005, 0 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2005-2006, 0 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2006-2007, 1 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2007-2008, 1 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2008-2009, 0 Liga 0 Champions 0 Copa Rey
2009-2010, 0 Liga 0 Champions 0 Copa Rey

Sí, efectivamente. Yo soy antimadridista. Y le agradezco inmensamente a Raúl González su condición de nulidad deportiva desde el año 2004. Le agradezco inmensamente sus logros en la capitanía del Real Madrid, consistentes esencialmente en evitar que David Villa lleve tres años marcando goles para el madridismo y en desactivar por la vía de los hechos la formación de camarillas de estrellas y goleadores que pudieran hacerle sombra, siendo quizá el ejemplo más evidente el de Owen (quien marcó cuatro goles más que Raúl disputando ocho partidos menos) y el de su enfrentamiento con el "clan de los brasileños", que determinó el estallido del vestuario y la huída -pura y simple- de un Florentino Pérez más que harto... de una situación que, en gran medida, generó él mismo.

Porque Raúl se va del Real Madrid cobrando hasta el último euro de un contrato que acababa en 2011. Un contrato ya verdaderamente disparatado cuando Florentino Pérez  se lo regaló a un jugador de 27 años y no digamos nada cuando Ramón Calderón lo elevó al cubo buscando -que duda cabe- el apoyo del Capitanísimo y de su entorno mediático para mantenerse al frente de la nave madridista. Y se va a llevar crudos sus Xcientos millones de pesetas correspondientes a la temporada 2010/2011...  mientras se arrastra por los campos de Alemania con la camiseta del Schalke04.

Y esto lo va a hacer sin que nadie se atreva a señalar que verdaderas estrellas como Figo o Zidane renunciaron, cuando se marcharon, a cobrar su último año de contrato. Raúl González va a hacerlo sin levantar polvareda gracias al silencio de la prensa cómplice, que es casi toda la deportiva editada en Madrid, que no va a decir ni pío porque está demasiado ocupada poniendo negro sobre blanco -porque el papel lo aguanta todo- que Mourinho contaba con él en su proyectos, información que solo puedo calificar como insulto masivo a la inteligencia de sus lectores diarios.

Se marcha Raúl. Y los madridistas no le van a echar de menos. Aunque no lo reconozcan.


Comentarios

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Autor: Atreides
Fecha: jueves, 29 de julio de 2010
Hora: 1:39

desde que Raúl ha dejado de jugar en la Selección Nacional, ésta ha logrado primeros puestos. Ahora le han vendido a precio de saldo. Haría mejor en retirarse, porque jugar en el club comprado por los rusos no hará gran cosa.