Churruca de Orio: Rol a la batasuna
Una de las técnicas más habituales a la hora de diseñar ambientaciones para partidas de rol es la consistente en partir de la realidad histórica y añadirle el elemento de ficción necesario para una partida entretenida. Por ejemplo: Vampiros controlando en secreto los destinos de la humanidad desde la Edad Antigua hasta nuestros días. Partiendo de esta base, se coge una cronología de los principales hechos históricos, se les da una explicación acorde a la idea central (tal como "Las Guerras Púnicas fueron un enfrentamiento entre clanes de vampiros") y ya tienes material para cuantas partidas quieras.
Un siguiente paso es partir de la base, no de la realidad histórica, sino de la actualidad más o menos contemporánea y adaptarla a la fantasía de turno. Este recurso empezó utilizándose en el cómic (los buenos y nobles superéroes yankis vs. los malvados supervillanos de la Unión Soviética) y dio posteriormente el salto al cine (ejemplo aleatorio: Men in Black). En el rol, esta técnica tiene un interés especial porque facilita muchísimo la realización de partidas no en torno a una mesa con dados, sino en vivo (idealmente en un entorno cerrado, no vaya a ser que a algún subnormal se le ocurra -por poner un ejemplo- encañonar a la Ertzainza) que por lo que me han contado son verdaderamente entretenidas. La clave estaba hasta ahora en distinguir la realidad de la ficción y en saber cuando termina el juego.
Digo "estaba hasta ahora" porque he tenido noticias de un nuevo avance en los mundos del rol: Se trata del rol a la batasuna, consistente en inventarte una historia-ficción, falsear la realidad acorde a ella, contársela a un puñado de niños y no explicarles que lo que les estás contando es pura fantasía. Si usted piensa que esto más que un juego es una hijaputez, es porque no ha escuchado las bien glosadas explicaciones de la Diputación de Guipúzcoa acerca de porqué se les dijo a los niños asistentes al campamento de Churruca de Orio que el Mundial de Fútbol lo había ganado Holanda con un gol de Robben.
¿Y cuáles han sido estas explicaciones? Pues resulta que la prohibición de acceder a la realidad -es decir, de ver la final del Mundial de Fútbol- se debía al hecho de "no querer romper la dinámica de conjunto". Dinámica consistente, por lo que parece, en una inmensa partida de rol en vivo en la que a los involuntarios jugadores no solo se les hace vivir en un mundo en el que España está prohibida sino que además pierde el Mundial de 2010.
En cuanto a esta interesante innovación de contarles a los niños una mentira de patas tan cortas haciéndosela pasar por real, nadie ha dicho esta boca es mía.
Siendo completamente honestos, el rol a la batasuna no es un invento 100% abertzale, sino que bebe de otros intentos anteriores de configurar un universo paralelo heredero del "1984" de George Orwell. Así, por ejemplo, el visionado de los partidos de la Selección Española ya fue directamente prohibido en campamentos de Cataluña (marcando así el inicio histórico de lo que será conocido como rol a la barretina) y también es heredero de otros experimentos de juegos de rol masivos tales como el rol a la baleárica y el rol a la torera consistentes respectivamente en no informar a los oyentes de la radio oficial balear IB3 Radio y a los espectadores de la mismísima Televisión Española de los resultados de la Selección y de las pitadas el Himno Nacional.
Con todo, el rol en vivo ejecutado por los monitores y responsables del campamento de Churruca de Orio sí tiene un elemento propio claramente distintivo respecto a los restantes roles en vivo que mencionamos: El atrevimiento de comunicar a los niños que España perdió frente a Holanda. Atrevimiento que destila esa esencia esquizofrénico-delincuencial, ese puro odio embotellado, ese conjunto de complejos mal curados, ese zumo envenenado de los fruto del árbol de Guernica, ese toque final, inimitable, en definitiva, del terrorismo etarra.
Disfruten lo votado. Lo votado en el 78, naturalmente.












