Brevísima historia del Himno de España en letras:
La Marcha Granadera es uno de los himnos nacionales más antiguos de Europa. Parece ser que fue un regalo de Federico de Prusia a su sobrina María Amalia de Sajonia por su boda con Carlos VII de Nápoles en 1738, pasando a la Corona Española cuando Carlos VII de Nápoles se convirtió en Carlos III de España en 1759. Ya en 1761 aparece el himno referenciado en el Libro de la ordenanza de los toques de pífanos y tambores de Manuel de Espinosa, bajo el título de Marcha Granadera y sin autor conocido.
Y sin embargo, no es hasta 1770 que Carlos III la declara Marcha de Honor formalizando legalmente la costumbre anterior de tocarla en actos públicos y solemnes, particularmente aquellos en los que se encontraban presentes el Rey o la Reina.
Sin embargo, la declaración oficial de Himno Nacional no se produjo hasta el lamentable reinado de Isabel II motivando así que los partidarios del carlismo (que dieron a España dos guerras civiles durante el reinado de Isabel y otra más antes de que terminara el Siglo XIX) lo rechazaran tildándolo de liberal. No obstante, circulan dos letras primigenias del Himno, al menos una de las cuales corresponde indudablemente a esa época (1843). Se trata de la de Ventura de la Vega y el intento de imitar el fondo liberal de La Marsellesa (una letra preciosa, por cierto) es claro, a pesar de que solo he sido capaz de encontrar la última estrofa:
- Venid españoles
- Al grito acudid.
- Dios salve a la Reina,
- Dios salve al país.
Parece ser que a esta letra contrapusieron los carlistas la suya propia. Me extraña mucho, ya que más de un carlista me ha explicado su rechazo al Himno Nacional (y a la misma Bandera roja y gualda) en base al argumento de que se trata de "imposiciones liberales". Tampoco he sido capaz de encontrar una fecha exacta de aparición de esta letra, pero aquí la dejo:
Viva España,
gloria de tradiciones,
con la sola ley
que puede prosperar.
Viva España,
que es madre de Naciones,
con Dios, Patria, Rey
con que supo imperar.
Guerra al perjuro
traidor y masón,
que con su aliento impuro
hunde la nación.
Es su bandera
la historia de su gloria;
por ella dará
su vida el español
Fe verdadera
que en rojo de amor
aprisiona briosa
un rayo de sol.
Al final, podéis ver que se trataba de letras partidistas. La de Ventura de la Vega llamando a la defensa de la Reina Isabel II y la de los carlistas -quizá más integradora- llamando a la cierta esencia religiosa del pueblo español.
En este estado de cosas, llegamos al destronamiento de Isabel II no por los carlistas, sino por los propios liberales. Lo hicieron mediante la denominada Revolución Gloriosa encabezada por el General Juan Prim. Prim, uno de esos lamentables aventureros que ha venido marcando nuestra historia política desde el siglo XVI, no dejó palillo sin tocar durante el breve periodo en el que ejerció como Jefe de Gobierno interino y el del Himno Nacional no fue la excepción: Nombró a dedo un jurado encargado de celebrar un concurso para un nuevo himno.
Cual no sería la sorpresa del general catalán cuando el jurado declaró desierto el concurso y se descolgó con la propuesta de mantener la Marcha de Granaderos. Prim decidió convocar un segundo concurso con otro jurado, pero no le dio tiempo a organizarlo por estar muy ocupado ofreciendo la vacante Corona de España a todas y cada una de las Casas Reales europeas provocando así -entre otros incidentes- la Guerra Franco-Prusiana de 1870.
Finalmente, las trapisondas de Prim llegaron a su fin con su asesinato atribuído -creo que falsamente- a la Sociedad del Ángel Exterminador en diciembre de 1870. Pero murió, dentro de todo, triunfante pues poco antes había logrado enredar a las Cortes, a la Masonería, a las Cancillerías europeas y a un joven príncipe italiano llamado Amadeo de Saboya para que aceptaran a este último (que no estaba por la labor) como Rey de España y abriendo así un emocionante periodo de anormalidad institucionalizada del que hemos hablado alguna vez por aquí.
Así que entre pitos, flautas, cañones, caballos y carabinas, a nadie se le ocurrió tocar el Himno, por lo que seguimos hablando de un himno carente de letra. A nadie se le ocurrió ponérsela, nadie sintió que hiciera falta o -tampoco lo descartaría- se apreciaba simplemente el hecho de obligar a guardar un par de minutos de silencio a un pueblo parlanchín y gritón como el nuestro.
Tras la Restauración borbónica, llega el relativamente plácido periodo del turno de partidos de Alfonso XII. Pero habrá que esperar a su hijo póstumo, Alfonso XIII, para encontrarnos con alguna novedad relativa al Himno Nacional. Lo hizo mediante la Real Orden Circular de 27 de Agosto de 1908 en la que fija los arreglos de Bartolomé Pérez Casas como oficiales.
Es también bajo el reinado de Alfonso XIII cuando se le encarga a Eduardo Marquina una letra para el Himno que, en definitiva, es la única que ha llegado a ser oficial (se proclamó en 1909) y que dice así:
Gloria, gloria, corona de la Patria,
soberana luz
que es oro en tu Pendón.
Vida, vida, futuro de la Patria,
que en tus ojos es
abierto corazón.
Púrpura y oro: bandera inmortal;
en tus colores, juntas, carne y alma están.
Púrpura y oro: querer y lograr;
Tú eres, bandera, el signo del humano afán.
Gloria, gloria, corona de la Patria,
soberana luz
que es oro en tu Pendón.
Púrpura y oro: bandera inmortal;
en tus colores, juntas, carne y alma están.
Sucede, sin embargo, que hay una confusión histórica importante (¿deliberada?) al respecto y no falta quien dice que no, que la letra anterior es en realidad un refrito de las estrofas de Ventura de la Vega de 1843 y que la versión de Marquina es, en realidad, la siguiente:
Danos Patria
Las armas de Cantabria
Y el valor del Cid:
queremos campear!
Danos Patria
La lanza del Quijote
De teresa el Dios:
¡queremos delirar!.

Esta última letra me parece absolutamente inaceptable para representar a España y me inclino a pensar que el atribuírsela a Eduardo Marquina es pura maledicencia. En mi opinión, la única letra compuesta por Marquina es la de "Gloria, Gloria... ", exaltación encubierta a una Monarquía ya entonces férreamente contestada. Tanto es así que ni siquiera la oficialización de esa letra frenó la aparición de letras paralelas, concretamente las cinco compuestas respectivamente por Aurelio Fuentes, José Rodríguez del Franco, González Riera, el padre Figar, y en 1929 otra de Planeéis.No he sido capaz de encontrar ninguna de ellas y agradecería sobremanera que me las hicieráis llegar si las conocéis.
Una sexta letra paralela fue la de José María Pemán quien en 1927 recibe el encargo de Miguel Primo de Rivera (quien presidía una dictablanda de conservadores y socialistas bajo el reinado de Alfonso XIII) de confeccionar una nueva letra para el Himno, que el poeta entregaría en 1928:
- ¡Viva España!
- alzad los brazos
- hijos del pueblo español
- que vuelve a resurgir.
- Gloria a la Patria
- que supo seguir
- sobre el azul del mar
- el caminar del sol.
- Triunfa España
- los yunques y las ruedas
- cantan al compás
- del himno de la fe.
- Juntos con ellos
- cantemos de pie
- la vida nueva y fuerte
- del trabajo y paz.
Este himno, tal y como veremos más adelante, jamás llegaría a ser oficial, aunque sí semioficial.
La II República eliminó la Marcha Granadera y la sustituyó por el Himno de Riego, cuya letra oficial completa es ésta, pero que generalmente se abreviaba a solo las estrofas en negrita:
Serenos y alegres,
valientes y osados,
cantemos, soldados,
el himno a la lid.
De nuestros acentos
el orbe se admire
y en nosotros mire
los hijos del Cid.
Soldados la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!.
¡Blandamos el hierro
que el tímido esclavo
del libre, del bravo,
la faz no osa ver!
Sus huestes cual humo
veréis disipadas,
y a nuestras espadas
fugaces correr.
Soldados, la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!
El mundo vio nunca
más noble osadía
Ni vio nunca un día
más grande el valor
que aquel que inflamados
nos vimos del fuego
excitar a Riego
de Patria el amor
Soldados la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!.
Honor al caudillo,
honor al primero
que el cívico acero
osó fulminar.
La patria afligida
oyó sus acentos
y vio sus tormentos
en gozo tornar.
Soldados, la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!
Su voz fue seguida,
su voz fue escuchada,
tuvimos en nada,
soldados, morir.
Y osados quisimos
romper la cadena
que de afrenta llena
del bravo el vivir.
Soldados, la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!
Ya la alarma tocan;
las armas tan sólo
el crimen o el dolo
podrán abatir.
¡Que tiemblen, que tiemblen,
que tiemble el malvado,
al ver al soldado
la lanza esgrimir!
Soldados, la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!
La trompa guerrera
sus ecos da al viento,
horror al sediento,
ya ruge el cañón.
A Marte, sañudo,
la audacia provoca
y el ingenio invoca
de nuestra nación.
Soldados la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!.
Se muestran: ¡volemos,
volemos, soldados!
¿Los veis aterrados
la frente bajar?
¡Volemos, que el libre
por siempre ha sabido
al siervo rendido
la frente humillar.
Evidentemente, el Himno de Riego nada tiene que ver con la Marcha Granadera. No obstante, posteo la letra por mejor predicar el orgullo nacional entre el perroflautismo generalizado de hoy día (sé que me estáis leyendo, cabritos...).
En plena Guerra Civil, el Gobierno de España (es decir, el de Burgos, el de Franco) decide retomar los símbolos (Bandera e Himno) tradicionales de España, como oposición a la bandera tricolor y al Himno de Riego utilizado por las fuerzas de la Anti-España. No obstante, el Gobierno de Burgos vuelve a un Himno sin letra.
¿Porqué no retomar la de Marquina? Personalmente, pienso que el Gobierno de Burgos trataba de distanciarse de Alfonso XIII. A fin de cuentas, el abuelo de nuestro actual Rey fue un monarca manifiestamente mejorable y -a juicio de muchos- responsable directo de los sucesos de 1936-39 (la tía de mi abuela se llevó un disgusto tremendo al enterarse de que "el nieto de ese que nos dejó tirados en el 31" había sido nombrado Príncipe de España y sucesor de Franco). Esto explica que el bando Nacional rechazara la letra monárquica por él proclamada.
Por otra parte, los perdedores de la Guerra Civil nunca perdonaron a Marquina el haber aceptado convertirse en "hombre de Franco" (murió en 1946 como embajador en Nueva York) por lo que su letra fue relegada a la cuneta de la Historia mientras el Régimen convertía los versos de José María Pemán en la letra extraoficial (nunca fue proclamada) del Himno Nacional.
La no-oficialización de la letra del Himno conllevó inevitablemente que -incluso en pleno Régimen de Franco- aparecieran versiones paracaidistas. En la Enciclopedia Álvarez, por ejemplo, pusieron esta sin dar explicación alguna sobre su origen, autoría o procedencia lo cual no me dirán que no es un hito tratándose -encima- de un libro de texto de uso generalizado. La letra decía así:
- Viva España
- mi patria esclarecida
- madre sin igual
- compendio del honor.
- Viva España
- solar de noble vida
- regio pedestal
- de Cristo Redentor.
- Fuiste de glorias florido pensil
- hoy reverdecen a un impulso juvenil
- Veinte naciones
- coronan tu sien
- ¡Arriba España!
- raza invicta es tu sostén.
El caso es que llegó la Constitución de 1978. Carente no solo de Himno oficial sino, naturalmente, de letra. El Himno se reguló por Real Decreto, el último de los cuales es el 1560/1997 y especifica que ha de tener tonalidad de Si b mayor y velocidad negra de 76 pulsaciones por minuto, con un esquema de AABB y una duración de 52 segundos (y el que no lo entienda, que vaya al Conservatorio). No obstante, siendo como somos dados a la innovación también tenemos diversas propuestas de letras sobre la mesa.
La primera de ellas partió de José María Aznar. Otro aventurero que se dedicó a todo sin acertar en casi nada. Tuvo la ocurrencia de reunir a cuatro señores (Jon Juaristi, Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares y Ramiro Fonte, de los cuales solo conozco al primero de ellos) y pedirles que hicieran una letra para el Himno que él pudiera presentar en las Cortes. El resultado fue éste:
- Canta, España,
- Y al viento de los pueblos lanza tu cantar:
- Hora es de recordar
- Que alas de lino
- Te abrieron camino
- De un confín al otro del inmenso mar.
- Patria mía
- Que guardas la alegría de la antigua edad:
- Florezca en tu heredad,
- Al sol de Europa
- Alzada la copa,
- El árbol sagrado de la Libertad.
Aznar no llegó a presentar propuesta alguna de Himno Nacional a las Cortes del Reino. Se pasó sus ocho años de Gobierno demasiado ocupado jugando al gran estadista con acento mexicano. Con todo, el esperpento perpetrado por estos cuatro señores no fue nada comparado al enorme owned que se llevó el Comité Olímpico Español cuando su Presidente Alejandro Blanco decidió en el año 2007 meterse en camisa de once varas y ejercer de paracaidista convocando por su cuenta y riesgo un concurso para presentar un Himno a las Cortes del Reino, que ganó Paulino Cubero:
- ¡Viva España!
- Cantemos todos juntos
- con distinta voz
- y un solo corazón
- ¡Viva España!
- desde los verdes valles
- al inmenso mar,
- un himno de hermandad
- Ama a la patria
- pues sabe abrazar,
- bajo su cielo azul,
- pueblos en libertad
- Gloria a los hijos
- que a la Historia dan
- justicia y grandeza
- democracia y paz.
La idea era presentar la letra e iniciar acto seguido una Iniciativa Legislativa Popular para que el Congreso se pronunciara al respecto. No obstante, la letra se filtró a El País diez días antes de su presentación y suscitó tal grado de controversia y rechazo que el COE renunció ignominiosamente al proyecto, que no obstante dio lugar a una avalancha de propuestas más o menos serias entre las que voy a destacar -por debilidad personal- unos versos de Sabina dados a conocer en Interviú.
Ciudadanos, / en guerra por la paz / y la diosa razón / mano en el corazón. / Ciudadanos, / ni súbditos ni amos / ni resignación / ni carne de cañón. / Pan amasado / con fe y dignidad / no hay nada más sagrado / que la libertad
o
Ciudadanos, / ni héroes ni villanos, / hijos del ayer, / hay tanto por hacer. / Ciudadanos, / tan fieramente humanos, / tan paisanos del / hermano de Babel. / Alta montaña / con puerto de mar / clave de sol España / atrévete a soñar
Ni que decir tiene que el camarada juglar aún no nos ha obsequiado entonando el Himno Nacional con esta novedosa letra en ninguno de sus conciertos.
Entre medias, me he saltado la propuesta de Santiago Sevilla (en realidad, una adaptación de la letra de Pemán), la de Etheria Artay en 1983, la de Juan Iriarte en 1990, la de El Diari en 1994, las dos de Manuel Noriega en 1992... o las cuatro que al parecer menciona un tal Padre Zacarías de Vizcarra en su -para mí desconocida obra- Vasconia Españolísima. Aparecen referenciadas aquí y aquí, pero por desgracia las letras no figuran.
Aparte, hay un puñado de propuestas con variado grado de mérito que pueden consultarse en una sencilla búsqueda en Youtube.
Como última nota al cierre, y ahora que el Pulpo Paul ha predicho nuestra victoria sobre Holanda en la final del Mundial que se jugará este domingo, merece la pena hacer un hueco aquí al que llegó a ser -en medio de las convulsiones de la política española en la primera mitad del pasado siglo- el himno oficial de nuestra Selección Nacional de Fútbol. Se trata del "Leones Rojos", sobre el que mi padre me enseñó un recorte de periódico hace algo asi como quince años y del que, por más que lo he buscado, no he encontrado un mp3. Dice así:
"Rojos leones ardientes de legendaria fiereza,
los de jugadas valientes,
los de franca entereza:
aunque a vuestro paso ladre la impotencia del felón,
España, como una madre, os besa en el corazón /
y, cuando os tiende los ojos,
lanza este grito triunfal:
viva mis leones rojos
del equipo nacional.
Leones españoles, vibrantes como acero templado por las aguas del Tajo, del Nervión, a fuerza de entusiasmo, se impone al mundo entero /
la indómita bravura / de vuestro corazón. /
Seguid siempre adelante, que España os acompaña.
No tuerzan vuestro rumbo
la farsa ni el baldón.
Tan limpio es vuestro juego
como el blasón de España.
Leones españoles, avanti y al balón"
A por Holanda.












