viernes, 02 de julio de 2010

Huelga salvaje del Metro: No lo toleremos en silencio

El mayor chollo laboral del mundo consiste sin duda alguna en trabajar en una empresa pública española, particularmente una que se ocupe de servicios estratégicos. Esencialmente porque tu patrón va a ser un político que va a buscar evitarse enfrentamientos a base de tirar de presupuesto público... y porque tienes la posibilidad -envidiable como baza negociadora ante un político- de tomar a los ciudadanos-votantes como rehenes. 

La mandíbula blanda de los políticos a la hora de negociar con estos empleados públicos es lo que da lugar a convenios colectivos como los de las limpiezas municipales (2000 euros al mes de salario base, hoygan) o el escandaloso convenio del Metro de Madrid, que otorga a unos iletrados con el graduado escolar o módulo de FP1 como son los conductores del Metro unos salarios base de 29.000 euros/año más pluses y complementos varios. A fin de cuentas ya se sabe que "el dinero público no es de nadie". En algún punto hay que empezar a poner coto a lo que no es sino una situación de privilegio cuasi-feudal. No es lícito que empresas públicas que no son ni eficientes ni viables sin los impuestos de los ciudadanos puedan dejar colapsada la capital del Reino incumpliendo servicios mínimos fijados según la normativa legal vigente. Y yo digo que la huelga de trabajadores del metro de Madrid -escandalosamente interrumpida para no estorbar la celebración del Orgullo Gay- puede servir perfectamente para intentar fijar una línea roja a este tipo de abusos sindicales.

Por la parte que me toca, he abierto un Grupo de Facebook para protestar por esta situación de huelga salvaje ilegal sin servicios mínimos. No he visto que exista ningún otro más  y os invito a todos a que os unáis y le déis la máxima difusión. Porque somos ciudadanos y no rehenes y porque los empleados públicos no tienen derecho a no prestar de servicios mínimos en un sector básico como es el del transporte.


Comentarios

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Autor: Uribe
Fecha: sábado, 03 de julio de 2010
Hora: 10:16

Hace muchos años que digo que los trabajadores de la función pública son los nuevos nobles de hoy en día. Prebendas y todo lo demás y poder para conservarlas amenazando al normal desarrollo del Estado. ¿Caerán como los altos estamentos algún día?