Se vende país muy soleado. Razón, Sur de Europa.
Grecia, a quien los mercados no compran deuda si no es ofreciendo un ruinoso interés que supera el 10%, ha decidido empezar a vender y alquilar sus islas del Mar Egeo para tratar de sanear sus cuentas públicas. En paralelo, las autovías gratuitas de Portugal (cuyos bancos pidieron 18.800 milloncejos de europs al BCE el pasado mes de Mayo, es decir, un 130% del PIB generado por su país en ese mes) llevarán telepeaje desde el próximo 1 de Julio. Y no estamos hablando de vías secundarias, sino de los equivalentes lusos a las Nacionales Radiales de nuestro país.
Mientras tanto, en el Reino de España, el pedagogo Pepiño Blanco ya ha advertido que se va a terminar la "cultura del todo gratis" en infraestructuras.Podemos empezar a temblar.
Porque el Ministro de Fomento, que cada vez que abre la boca me asombra, esta vez ha batido su propio récord: Intentar venderle al conjunto de la ciudadanía española que va a tener que empezar a pagar por autopistas, puertos, aeropuertos y puentes construídos con los impuestos de nuestros abuelos y amortizadas sobradamente cuando Blanco renunció a terminar su carrera es, sin duda alguna, una apuesta osada.
Máxime cuando este modelo de Estado que nos hemos dado a nosotros mismos parece que es absolutamente incuestionable. Ahora resulta que el déficit en España es culpa de las infraestructuras y no de la maraña de burocracias, politicocracias y mamoneos varios en Estado, Comunidades Autónomas, Diputaciones, Ayuntamientos, sindicatos y parásitos varios. Cultura del gratis total , dice Blanco, como si las faraónicas mamonadas en forma de Fórum de las Culturas, Expo del Agua, AVE a Valladolid le hubieran salido gratis al españolito de a pie.
Cataluña, que acumula el 25% de la deuda del Estado sin sumar -ni de lejos- el 25% del PIB y sin sumar -ni de lejos- el 25% de la población del Reino, ya no encuentra quien compre el setenta por ciento de los bonos que emite. No me extraña en absoluto. Lo realmente extraño es que, con la quiebra griega asegurada y con Portugal a punto de caer al abismo, queden aún locos dispuestos a comprar el treinta por ciento restante de la deuda pública emitida por un ente regional minúsculo en territorio y población, con más funcionarios que California... y con el aval de un Estado intervenido por sus socios europeos y sufriendo las consecuencias de la burbuja inmobiliaria más grave de la historia económica de Europa.
En vez de ir a desmontar el aparato autonómico que nos ha llevado a esto y mientras los responsables del desaguisado financiero se van de rositas, el Ministro de Fomento nos empieza a mentalizar de que vamos a ver peajes hasta en las aceras. Vamos a pagar los aeropuertos internacionales de Ciudad Real, las Copas del Mundo de Vela, las guías de masturbación y la lanza de Carod cada vez que salgamos a la autovía. Y eso, suponiendo que no terminemos alquilando islas o algo peor.
Se vende país muy soleado. Razón, Sur de Europa.
Vais incluídos en la oferta, queridos remeros.












