martes, 15 de junio de 2010

Bancarrota española: La Hoja de Ruta

Las declaraciones de Ángela Merkel ofreciendo activar el fondo de rescate de la U.E. para España han sido interpretadas como la expresión de un deseo indisimulado de que nuestro Reino quiebre.

Creo sinceramente que se trata de un error: Alemania no puede querer la quiebra de España sino, en todo caso, que España ejecute cuantas reformas sean necesarias para pagar la deuda externa... contraída, en gran medida, con la propia Alemania.

Y sin embargo...

Hay una realidad matemática que a estas alturas nadie desconoce: Nuestra deuda es impagable. De ahí mi tesis principal (expuesta, por ejemplo, aquí) de que pagaríamos nuestras deudas con soberanía, tanto económica como política.

Naturalmente, esta apuesta de deudas por soberanía puede estar equivocada. A lo mejor a los alemanes no les interesa nuestra soberanía. O les interesa menos que el dinero que les debemos y no aceptan un acuerdo de ese tipo.

La diferencia es tan importante que hablar de uno u otro escenario supone hablar bien de una reestructuración ordenada de la deuda dentro del euro... o bien de una pura y simple suspensión de pagos del Estado, corralito y salida del euro.

 

Así las cosas, el itinerario de la suspensión de pagos del Reino -es decir, lo que va a pasar si no terminamos cediendo soberanía a cambio de perdón de deudas- es esencialmente el siguiente:

1) Planteamientos de base: En este escenario el objetivo principal de Alemania no es poner de rodillas políticamente al país ni restarle soberanía (cosas que igualmente pueden ocurrir) sino simplemente cobrar todo lo que sea cobrable de su deuda antes de nuestra inevitable suspensión de pagos.

 

2) El único instrumento real para este objetivo es el BCE, del siguiente modo:

a) El BCE sostiene en solitario a la deuda española (pública y privada) mediante "barras libres" de refinanciaciones.

b) Al mismo tiempo, esta impresión de dinero inflaciona la zona euro en detrimento de los ahorradores alemanes y del valor de la moneda única.

c) La clave está, por lo tanto en que a Alemania retornen desde España unos capitales o plusvalías que compensen la subida de la inflación, es decir:

- España debe hacer recortes salvajes de gasto público para ir pagando puntualmente lo que adeuda.

- Dado que es inevitable la suspensión de pagos del Reino y Alemania no quiere una desvalorización excesiva del euro, las inyecciones constantes a España ("barras libres") no son sostenibles más allá del medio plazo (un año vista), más allá del cual nos dejarán tirados y abocados al desastre.

 

3) Tirados y abocados al desastre significa lo siguiente:

a) España no puede hacer frente a las deudas y no consigue financiarse.
b) Se activa el fondo de rescate europeo.
c) Los bancos franceses y alemanes se deshacen de la deuda española. Una vez saneados los bancos franceses y alemanes gracias al dinero del fondo y del BCE (indirectamente), entonces sí que se pondrían serios.

4) Palabras clave:

Si escuchamos hablar de "Fondo de Rescate", "reestructuración de la deuda" y/o "condonación parcial de deuda", es que estamos en el buen camino. Estamos hablando de conceptos que presuponen que España hará esfuerzos por ajustar sus cuentas públicas y recortar gastos.

En cambio, los conceptos tipo "barra libre de crédito" sin una supeditación clara a recortes o gasto, solo pavimentan el camino hacia el corralito del país.Porque es insostenible.

La diferencia entre lo que nos lleve por el barranco y lo que nos salve dentro del euro no siempre va a ser evidente. Y por ello va ser uno de los temas a los que este blog prestará especial atención de ahora en adelante.

No sé muy bien cual será la postura respecto a esto de los bloggers que conforman eso que el comentarista Bosco Suabia calificó de "Coalición Informal". Lo que sí que sé es que al menos uno de los presuntos "informales" ya se manifestó hace tiempo espantado por mi defensa del Deudas x Soberanía. Y puedo comprenderlo, porque yo ya me opuse en su día a entrar en el euro. El problema es que esas consecuencias del euro, sobradamente anunciadas, nos dejan ante dos vías: O más cesión de soberanía o seguir la ruta trazada por Argentina. Y lo siento mucho, pero a mí no me apetece en absoluto vivir en la Argentina Ibérica.

Yo no sé si somos realmente conscientes de lo cerca que estamos del caos.


Comentarios

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Autor: Museros
Fecha: miércoles, 16 de junio de 2010
Hora: 2:17

Al final, si he entendido bien lo que vienes explicando desde hace tiempo, resulta que seremos los españoles los que pagaremos (lo venimos haciendo desde hace tiempo, vía deuda pública), con nuestros salarios y vía impuestos, las deudas que los bancos españoles tienen con los bancos franceses y alemanes.

Autor: Fray_Fanatic
Fecha: miércoles, 16 de junio de 2010
Hora: 10:34

En realidad sería que los ciudadanitos españoles (hipotecados o no) terminaremos pagando vía impuestos y recortes sociales la morosidad hipotecaria y las restantes vergüenzas de ese modelo de desarrollo que iba a ser el asombro del mundo.