Se impone decirlo: Yo escucho EsRadio
¿Recordáis aquellas entradas en las que auguraba la más absoluta de las marginalidades para Losantos y su pandilla? Bueno, pues han resultado estar equivocadas. Cierto que Jiménez Losantos ha pasado a una emisora más pequeña y que llega a menos españoles... pero la realidad es que sus perspectivas son infinitamente mejores que las de la COPE. EsRadio es económicamente viable y, allí donde compite con un poste de la COPE, literalmente lo machaca. Jiménez Losantos ha montado su grupo de comunicación a expensas de la Cadena de Ondas Populares de España y la emisora de los Obispos ha terminado su primer año sin su ex-estrella contra las cuerdas y con su propia viabilidad amenazada.
Federico no se ha ido a tomar por culo. Y la COPE amenaza ruina.
Al ridículo de mi apreciado Padre Brú hablando de una supuesta "búsqueda de la excelencia" como explicación a uno de los últimos batacazos de la COPE en el EGM, se han sumado recientemente otros dos: El ofrecimiento a César Vidal de volver a dirigir "La Linterna" y el anuncio de trasladar a López Schitling (la única medianamente ajena al batacazo general de la emisora) a las mañanas del fin de semana... sin haberlo consensuado antes con ella.
Se impone decirlo: Yo escucho EsRadio. Muy particularmente a César Vidal, cuya tertulia económica es con mucho la mejor de la radio española. El estilo de Jiménez Losantos sigue sin gustarme y además apenas escucho la radio por la mañana... pero tiene mejores dotes de comunicador que Ignacio Villa y -digámoslo claro- mejores ideas. Así que en esas mañanas en las que tengo que madrugar o coger el coche, lo hago con la arenga -normalmente indignada, insultante a veces, cabreante siempre- del locutor de radio en activo que más condenas judiciales acumula. Y -porqué no decirlo- el Grupo Risa me hace gracia.
Me siento firmemente engañado por la dirección de COPE. Prometieron una línea crítica e independiente equiparable a la de Losantos, pero matizada por el presunto ideario católico de la Cadena. A fecha de hoy, y salvo que ese ideario incluya la ruina, el tedio, el centrorreformismo y los ERES, no he visto absolutamente nada de eso en la COPE post-Losantos.
A la espera de que Buroaga cambie las cosas, yo sigo escuchando al agnóstico y al protestante. Sigo sin estar de acuerdo con gran parte de su línea editorial. Pero es que son infinitamente superiores a lo que ofrece la COPE. Y ahora, encima, se pagan ellos mismos sus propias ondas.












