Martes, 01 de junio de 2010

Comprendiendo a Rajoy

La única explicación que se me ocurre para que Mariano Rajoy votara en contra de las medidas de ajuste propuestas por José Luis Rodríguez Zapatero es el puro y simple cálculo electoral. Aún con las medidas aprobadas por la mínima en el Congreso, la suspensión de pagos del Reino de España (y la salida del euro y el corralito aparejado) es cada vez más inminente; sin ellas, hubiera tenido que hacerse oficial en plena Presidencia de la Unión Europea.

En realidad, el recorte de sueldo a los funcionarios, la congelación de las pensiones y la paralización de la obra pública estatal son medidas tan necesarias, e inevitables como la reforma laboral. Y si Zapatero se está equivocando en algo al proponerlas, es precisamente en quedarse muy corto respecto a lo que le han pedido nuestros socios europeos que son al mismo tiempo nuestros acreedores y quienes nos están manteniendo con vida. No contentarles, no aparentar firmeza, resolución y voluntad de afrontar las reformas que nos piden nos parece propio una imprudencia temeraria.

Las razones me parecen evidentes para cualquier persona que sepa sumar y restar. No podemos permitirnos el sector público hipertrofiado que tenemos. No podemos permitirnos el seguir sin reformar el sistema de Seguridad Social que nuestra casta política ha llevado a la pura y simple quiebra. No podemos permitirnos una legislación laboral como la que tenemos (ejemplos aquí, aquí y aquí). Y, lo que es más importante, no podemos seguir manteniendo con los Presupuestos Generales del Estado a ese conjunto de chupópteros que componen los partidos, sindicatos, patronales, fundaciones, federaciones, asociaciones, artistas, titiriteros y vividores varios, conformadores de una auténtica sociedad inventada pagada con dinero público.

Para Rajoy, lo fácil es hacer demagogia atacando únicamente a esa última columna del despilfarro. Sin duda la más evidente. Pero la inviabilidad económica es global de todo el modelo del Estado. La quiebra técnica del Reino no se soluciona eliminando unas pocas partidas de subvenciones, sino que hay que replantearse reformas globales. Reformas muy duras del modelo. No sólo las que Zapatero ha adoptado ya en materia de gasto público y pensiones, ni las que espera aprobar de aquí al examen del ECOFIN, sino muchas otras muy dolorosas y que el Jefe de la Oposición está obviando.

Hasta el momento, tenemos una idea clara -y bastante plausible- de como pretende llegar Zapatero a 2012 gracias al ex-Ministro Jordi Sevilla. Aunque no estoy de acuerdo con el escenario económico 2010-2012 que plantea el ex-responsable de darle a Zapatero dos tardes de lecciones de economía obviamente mal aprovechadas, un escenario político en el que no solo las minorías de izquierda, sino también CiU y PNV exploten económicamente al Gobierno a cambio de recuperar el poder en sus respectivas regiones y de ir aprobando sucesivas medidas y recortes con los que, además, estarán esencialmente de acuerdo está perfectamente sobre la mesa.

Este y no otro es el miedo de Mariano Rajoy. Un encastillamiento de Zapateroen la Moncloa basado en apoyos puntuales en el Congreso de las minorías regionalesy/o de izquierdas que le permita acabar la legislatura. Por ese miedo –y no porninguna otra razón- Mariano Rajoy estaba perfectamente dispuesto a noquear alEstado en la persona de su Presidente del Gobierno, aunque el precio fuera enfrentarse a Ángela Merkel y llevar al Reino a la suspensión de pagos. Hasta ahí ha llegado la irresponsabilidad de Rajoy.

Porque -tengámoslo claro- Ángela Merkel es prácticamente lo único que se interpone entre España y Argentina. Entre España y el abismo. Sin reestructuración de la deuda externa que incluya una quita, estaremos fuera del euro antes de 2013. Si Ángela Merkel se queda sin interlocutores fiables en España, volveremos a la peseta en meses.

Zapatero no es en absoluto ese interlocutor ni va a poder serlo en la medida en que la aritmética parlamentaria a la que se ha visto abocado no podrá atacar ni la hipertrofia autonómica, ni el gasto social insostenible, ni el abordaje de la reforma laboral. Lo verdaderamente grave es que Rajoy quede tan ciego por su propia ambición que se aleje más y más de la sensatez y la cordura.

Y visto que Zapatero está dispuesto a aferrarse al sillón de la Moncloa porque confía en encontrar en todo caso siete diputados insensatos de una u otra minoría que le apoyen, más nos valdría a todos que el Jefe de la Oposición hiciera de tripas corazón y aceptara tragar con el sapo de la abstención. Ese ejercicio de responsabilidad nos salvaría de la quiebra. Y muy posiblemente nos terminaría salvando tanto de Zapatero como de Rajoy.

¿Lo ven claro ahora? No es tan difícil comprender a Mariano. Lo que es es repugnante, claro.

Este y no otro es el miedo deMariano Rajoy: Un encastillamiento de Zapatero en la Moncloa basado en apoyospuntuales en el Congreso de las minorías regionales y/o de izquierdas que le permitaacabar la legislatura. Por ese miedo –y no por ninguna otra razón- MarianoRajoy estaba perfectamente dispuesto a noquear al Estado en la persona de suPresidente del Gobierno, aunque el precio fuera enfrentarse a Ángela Merkel y


Comentarios

Añadir un comentario

Autor: Delfos
Fecha: Martes, 01 de junio de 2010
Hora: 9:57

Chap?!
Autor: Delfos
Fecha: Martes, 01 de junio de 2010
Hora: 10:16

Y ahora vienen dos preguntas:

?Crees posible que entre lo que queda de este a?o hasta 2011-2013 Espa?a caiga en un corralito/NeoPeseta devaluada?

Teniendo en cuenta que en la 1GM y 2GM vinieron precedidas de crisis economicas sino iguales, si similares a la situacion economica actual ?Ves posible una situacion de conflicto internacional global?

Un saludo
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: Martes, 01 de junio de 2010
Hora: 14:24

Con los datos y la situaci?n que hay ahora mismo, la salida de Espa?a del euro no es posible: Es segura.

No podemos pagar nuestras deudas (es matem?ticamente imposible) as? que si no se nos concede una enorme reestructuraci?n de la deuda externa que incluya una importante quita (mediante el mecanismo de "deudas x soberan?a") estamos abocados a suspender pagos y salir del euro. Las matem?ticas nos condenan. Falta por ver si la pol?tica logra salvarnos.

Para una guerra mundial lo que hace falta es un enemigo digno de tal nombre. Descartado el conflicto nuclear, no veo a ese enemigo por ning?n sitio...
Autor: Bastos
Fecha: Martes, 01 de junio de 2010
Hora: 23:53

Fray, excelente entrada. He estado estos meses siguiendo tu blog y me encantan las entradas.

Don Mariano lleva haciendo oposici?n desde hace a?os, as? que a m? no me sorprendi? lo que pas? el otro d?a.

Como comentabas en otra de tus entradas, creo que lo mejor que nos puede pasar es estar intervenidos por Alemania, ya que, est? m?s que demostrado que ZParo es un paup?rrimo gestor.

Un saludo.
Autor: Anonimo
Fecha: Mi?rcoles, 02 de junio de 2010
Hora: 15:16

A tenor de lo que leo en tu blog y en otros tambi?n excelentes a mi juicio como el de Roberto Centeno, llevo tiempo d?ndole vueltas a la posibilidad de sacar mis ahorros de Espa?a, meti?ndolos en una cuenta de un banco, por ejemplo, alem?n. De hecho, en el enlace al blog de Centeno que linkas hay m?s gente que lo plantea y a tenor de las respuestas incluso parece sencillo, hasta el punto de que se puede solicitar una transferencia desde un banco o caja de aqu?; algo que yo no acabo de tener del todo claro, dicho sea de paso.

La cuesti?n que me hace darle vueltas a la no es s?lo si plantearse esto es posible y sencillo, si no si realmente es conveniente hacerlo ahora, de poderse hacer, o si estamos pecando de alarmismo. Si procede esperar un poco a ver qu? pasa y, si las cosas llegan a ponerse feas de verdad, podremos enterarnos a tiempo de un posible "corralito" para sacar la pasta del banco. Quiz?s uno o dos d?as antes.

El tema desde luego es bastante peliagudo. ?Qu? hacer?.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: Jueves, 03 de junio de 2010
Hora: 17:56

Si hay corralito, nos vamos a enterar dos minutos despu?s. Las medidas hay que tomarlas antes.

Y no, no creo que abrir cuentas fuera de Espa?a sea tan f?cil como parece.