Cajasur intervenida: El Ataque de los Curas Kamikazes
Cajasur ha sido intervenida la pasada madrugada por el Banco de España. Lo ha hecho a petición de la propia entidad cordobesa, cuyo Consejo de Administración ha decidido que es mucho mejor ir a la liquidación de la entidad antes que a la fusión con Unicaja, que esta segunda entidad ya había aprobado. Estamos, sin ningún género de dudas, ante una estrategia kamikaze de los curas que controlan Cajasur. Estrategia que me resulta tan incomprensible como irresponsable.
Repasemos algunos datos:
Cajasur supone el 0,6% del sistema financiero español. Tiene 19.000 millones en activos, 14.500 millones en depósitos, un agujero inmobiliario reconocido de 2.000 millones de euros, una tasa de mora del 8,4% y pérdidas en 2009 por valor de 596 millones de euros.
Estamos hablando de una entidad en quiebra técnica auditada y certificada por el Banco de España, que ha agotado todas las vías posibles para lograr la única fusión razonable: La que uniría a Cajasur con la malagueña Unicaja con la ayuda de 990 millones de euros provenientes del FROB.
Unicaja es, por sorprendente que pueda parecer, una entidad solvente. De ahí que sea una pieza relativamente importante en las jugadas de fusiones de Cajas necesarias para maquillar la quiebra global de nuestro sistema financiero. Y acaso parte de su solvencia se deba a que sus empleados y directivos tienen retribuciones más bajas que los de Cajasur.
Además, la fusión requería despidos hasta rebajar en 57 millones de euros/año lo que gastaba Cajasur en salarios. El Consejo de Administración de Cajasur no ha entendido -o no ha querido entender- que es Cajasur, por el lamentable estado de sus cuentas fruto de la gestión desastrosa de su propio Consejo, quien debía realizar la mayor parte de los 1224 despidos necesarios para que la fusión saliera adelante.
El Cabildo de Córdoba no se ha atrevido a asumir el coste en imagen de realizar un número tan elevado de despidos y ha preferido dejar la Caja en manos del Banco de España. Que despida MAFO, que nosotros nos largamos ha sido, según parece, la consigna irresponsable de estos seis curas, de los cuatro impositores y del representante de los sindicatos, los once miembros del Consejo de Administración de Cajasur que votaron por el suicidio de la entidad.
Pero las cosas no funcionan así. Y muy seguramente estos señores le han hecho un flaquísimo favor a sus trabajadores. Ahora despedirá MAFO, sí. Pero ya sin los doscientos millones de euros que ponía Unicaja sobre la mesa para indemnizar a los 1224 despedidos. Y, ojo al dato, también es el peor resultado posible para estos curas kamikazes. Porque en esta crisis va a haber cabezas de turco como Mario Conde fue la cabeza de turco en la del 93. Y la gestión de Cajasur no ha sido ninguna maravilla.
Quédense con las caras de estos seis curas. Antes de que acabe esta crisis, les vamos a volver a ver por la tele. ¿Curas banqueros quebrando una Caja de Ahorros? A Zapatero y al Fiscal General del Estado les deben estar haciendo los ojos chiribitas de la ilusión.
Han elegido el suicidio antes que el deshonor. Y van a acabar suicidados, deshonrados y, además, sentados en el banquillo. Ya lo veréis.












