jueves, 20 de mayo de 2010

Mercados Intervenidos, Estado Intervenido

Tras el puñetazo en la mesa de Alemania prohibiendo las operaciones a la baja con la deuda pública de la zona euro hasta el 31 de Marzo de 2011, nos llega la explicación del radical cambio de rumbo de Zapatero en materia de control de déficit público: España estuvo quebrada entre los pasados días 3 y 7 de Mayo, con los mercados rechazando deuda soberana del Reino a pesar de que llegó a ofrecerse a tipos de interés cercanos al 18% en el mercado secundario.

¿Qué ha sucedido para que de pronto nuestra deuda soberana se coloque en torno al 4% de interés? Pues que el Banco Central Europeo la está comprando a mansalva. En otras palabras: Nos están haciendo el boca a boca.

Nuestros socios europeos nos mantienen con vida para evitar nuestra caída, que tendría para la economía global consecuencias mucho más importantes que la de Grecia. A cambio, esperan de nosotros la adopción inmediata de medidas que empiecen a generar ahorro público y mejoras en nuestra competitividad a muy corto plazo.

En otras palabras: Nos mantienen con vida para que hagamos las reformas necesarias para cumplir con los pagos que debemos realizar a nuestros acreedores de aquí a 2012 y que corresponden a casi el 50% de nuestra deuda externa. Mientras vayamos cumpliendo con los pagos en plazo y restauremos la confianza de los mercados en nuestra solvencia de modo que vuelvan a financiarnos a precios razonables, a la U.E. y al F.M.I. les da exactamente igual por dónde haga ZP los recortes, incluso aunque los realice con criterios de puro y simple cálculo electoral.

 En cualquier caso, confirmado ya el evidente carácter apócrifo del "puñetazo en la mesa" de Sarkozy exigiendo nuestro rescate, (imbécil estratagema de Zapatero para salvar su liderazgo ante los barones regionales del PSOE)  lo que nos queda son las llamadas de Obama y de Hu Jintao a nuestro Presidente, no precisamente para desearle las buenas noches.

Estamos intervenidos. Ahora nos falta por ver cuanto ricino nos hacen tragar.

Comentarios

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Autor: Museros
Fecha: viernes, 21 de mayo de 2010
Hora: 9:51

A mí sí me parece verosímil que Sarkozy y hasta el sursum corda dieran puñetazos en la mesa, pero para decirle al psicópata monclovita que hasta aquí hemos llegado. Lo que me extraña es que nadie haya llegado a cogerle del pescuezo.

Ya escribiste tú sobre esto hace tiempo: de cómo avalar con dinero público los pufos bancarios (de constructoras y españolitos de a pie, ojo) debidos a la estafa piramidal de los pisitos iba a costarle muy caro a España. Ahora no sólo están en quiebra muchas familias españolas, sino también el estado, que, intentando retrasar lo inevitable todo lo posible (hay elecciones cada año, a ver si aguantamos un poquito más y todo eso) ha llegado a un punto tan grave en el que, como bien dices, ha estado, por arrastre, a punto de provocar el desastre en la UE y en toda la economía mundial.
Autor: Museros
Fecha: viernes, 21 de mayo de 2010
Hora: 12:24

Por cierto, que ha ocurrido lo vaticinado por Pisitófilos Creditófagos (a.k.a. Ir-):

1-La Capitulación ha venido de fuera y

2-El monstruo inmobiliario alimentado por el régimen pisitófilo español ha estado a punto de arrastrar al precipicio a la Europa de los mercaderes.

Aprovecho para darte las gracias por tus artículos sobre este tema y los aledaños y los enlaces a otros blogs y foros sobre el asunto.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: viernes, 21 de mayo de 2010
Hora: 12:54

El problema es que todavía seguimos sin capitular (para los no iniciados: Sin reconocer que el valor real de los activos inmobiliarios es entre un 40 y un 70% inferior a lo que se estaba diciendo).

La capitulación viene cuando:

1) Se conozca la magnitud del pufo de las Cajas de Ahorros.
2) Como consecuencia de lo anterior, salgan masivamente al mercado a sus precios reales los inmuebles que plagan sus balances.
y 3) Nos llevemos todos un patatús de órdago cuando nos demos cuenta de qué significaba exactamente que el Estado se convirtiera en avalista de los pufos del cajerío.

Porque lo de ahora ha sido una broma comparado con lo que tiene que llegar.