lunes, 15 de marzo de 2010

I+D Feminazi (IV): La falacia de la desigualdad salarial

Uno de los banderines demagógicos más comúnmente agitados por el feminazismo es el de una supuesta diferencia salarial que la progredumbre más casposa fija ni más ni menos que en el 26% (y olé tacatá) según un informe elaborado por la U.G.T.. Por supuesto, el informe es una completa falacia según comentaremos en breve.

Pero además, si no lo fuera, la primera consecuencia inmediata debería ser la disolución sin más tardanza de las centrales sindicales mayoritarias. Veamos porqué.
La mentira básica es el presuponer que en España existe autonomía legal para el empresario a la hora de la fijación de salarios. Tal cosa, lamentablemente, no es cierta. Los salarios en España no se negocian en cada empresa, en cada comercio o en cada caso... sino que vienen en su abrumadora mayoría prefijados en lo esencial por convenios colectivos negociados entre organizaciones sindicales y empresariales sobre los que caben pocos ajustes a posteriori.

Digámoslo claramente: El salario de un trabajador de un sector determinado se fija muy lejos de la sede social de su empresa y en ese proceso de fijación de salarios según categorías tienen una importancia decisiva las centrales sindicales. No me dedico al derecho laboral, pero las consecuencias judiciales para un empleador que paga a sus empleados por debajo de convenio son muy claras: Le va a tocar pagar las diferencias atrasadas.

No es, por lo tanto, legal ni judicialmente posible en España pagar salarios distintos a hombres y a mujeres por desempeñar el mismo trabajo. El mismo sistema de negociación colectiva y de convenios lo impide. Y la Constitución, la Legislación Social Básica y las Sentencias de los Tribunales se cumplen.

Y sin embargo...

...aunque no hay discriminación salarial, sí es cierto que las mujeres ganan de media menos dinero que los hombres. Si la Ley no miente, los datos de Hacienda y Seguridad Social tampoco. ¿Porqué sucede esto?

Pues esencialmente a dos causas:

1) El nivel de autónomos varones es mucho mayor que el de mujeres. Es decir, hay más hombres empresarios que ganan más dinero.

2) El número de funcionarias mujeres es muy superior al de varones y el sector público está, de hecho, peor pagado que el privado.

3) El nivel formativo entre hombres y mujeres de mayor edad es muy distinto, no sólo por tradición anterior, sino porque el hombre tiene más facilidades para formarse continuamente que la mujer, que ve interrumpida su formación normalmente por la maternidad.

Diríase que la mujer tiende estadísticamente a sacrificar salario en pro de estabilidad. Muy posiblemente sea una de esas diferencias antropológicas de base entre hombres y mujeres de las que el feminazismo no quiere oír ni hablar. Pero que también explica el hecho de encontrarse a tantas mujeres trabajando en puestos de trabajo por debajo de su cualificación profesional.

No estoy hoy descubriendo nada nuevo. Refutaciones diversas sobre la falacia de estos datos pueden encontrarse fácilmente desde el año 2005. Pero no está de más poner negro sobre blanco la falsedad de este tipo de afirmaciones, más cuando se utilizan como excusa para justificar la injustificable existencia de un Ministerio de Igualdad dedicado a promover, de hecho, la desigualdad legal entre hombres y mujeres y la más ruin agenda del feminazismo militante.

Comentarios

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Autor: Lord Baktor
Fecha: lunes, 15 de marzo de 2010
Hora: 14:03

No tiene mucho que ver, pero si miras Infojobs, Laboris y webs por el estilo, el 70% de los puestos de trabajo vienen en femenino o piden que las aplicantes sean específicamente mujeres (teleoperadora, recepcionista mujer, cajera, etc.). No se como será en las altas esferas del mundo empresarial, pero desde luego en el mundo de los "curritos" las mujeres cobran lo mismo (lo que el convenio establezca) y tienen un 30% más de ofertas, toma igualdad.
Autor: Lord Baktor
Fecha: martes, 16 de marzo de 2010
Hora: 11:40

Bien, resulta que ahora no "sabo" matemáticas. La diferencia entre el 70% y el 30% restante hasta llegar a 100% es 40 y no 30... ¬¬
Autor: Feynman
Fecha: martes, 16 de marzo de 2010
Hora: 22:21

Es la eterna confusión (siempre intencionada) de igualdad de oportunidades frente a igualdad de resultados. Las mujeres sufrieron falta de lo primero hace ya unos cuantos años, pero desde entonces la legislación, los poderes públicos y el mercado han sabido responder a esa igualdad. La primera igualdad no se ha traducido finalmente en la segunda, la de resultados. Y eso se debe a que hombres y mujeres son en realidad distintos en cuanto a forma de organizar su vida y de ver el trabajo.

La igualdad de oportunidades se ha logrado en buena medida, y un análisis básico de por ejemplo las matriculaciones en la Universidad así lo reflejan. Pero las mujeres del pasado, que hoy ocupan cargos de relevancia en los poderes públicos (sea por mérito, cuota o dedo), siguen forzando la maquinaria del Estado hasta llegar a convertir al hombre en presunto culpable de la desigualdad de resultados. Ignorando por supuesto las muchas mujeres de éxito que hay, y a costa de qué lo son.
Autor: Anonimo
Fecha: martes, 16 de marzo de 2010
Hora: 23:25

Valiente artículo porque toca un tema tabú en nuestra sociedad. El feminismo es muy criticable y las acciones de él derivadas más que cuestionables como la tan de moda "discriminación positiva" o las "cuotas". Comienzo a leer su artículo con interés pero, de entrada, el primer pilar de su argumentación no me cuadra. En mi opinión, el empresario sí suele negociar con el trabajador un salario cuando este se incorpora a la empresa y las subidas (o no) durante la relación laboral. ¿Acaso es infrecuente el "¿Y cuales son tus expectativas económicas?" en una entrevista de trabajo?
Autor: Feynman
Fecha: domingo, 28 de marzo de 2010
Hora: 11:06

Creo que este artículo de Jeff Jacoby aporta algo de claridad al asunto: http://www.jeffjacoby.com/7115/women-in-science-the-news-isnt-bad
Autor: Dani
Fecha: domingo, 28 de marzo de 2010
Hora: 12:55

Sólo una matización.
Es cierto lo que comentas de las negociaciones de los convenios colectivos, pero la gente que cobra según convenio es una minoría, por lo que no es un argumento demasiado fiable.
En cuanto al resto del artículo completamente de acuerdo.

Un saludo.
Autor: Anonimo
Fecha: lunes, 26 de abril de 2010
Hora: 15:58

La pretensión según la cual las mujeres ganan menos que los hombres es una LECTURA INTERESADA de unos datos estadísticos. Esos datos pueden ser ciertos, pero es la interpretación de los mismos lo que falsea la realidad. Pretender que a las mujeres les pagan menos nos llevaría a un mundo donde resultaría más barato para una empresa contratar mujeres en lugar de varones, pues aquellas saldrían más baratas... Aplicando la lógica del feminismo, cualquier empresario procedería a despedir a los hombres, al tiempo que contrataría solamente mujeres, que supuestamente cobrarían menos por el mismo trabajo. En fin, una más de las mentiras del feminismo, pero que a base de repetirla una y otra vez llega a convertirse en "verdad" por definición.