Lunes, 15 de febrero de 2010

Violencia de G?nero: Informe de la Defensa en el D?a de San Valent?n

Con la venia de Su Señoría: Hoy es el Día de SanValentín. Me parece oportuno recordar a San Valentín, un médico romano que sehizo sacerdote y se dedicó a impartir el sacramento del matrimonio entre los legionarios de Roma pese al brutal edicto en contra del Emperador Claudio II El Gótico. Son varias las razones que me llevan a iniciar este informe recordando a San Valentín:

En primer lugar, San Valentín fue médico antes que sacerdote. Siendo que la supuesta perjudicada no ha acreditadola existencia de daño o lesión alguna derivada de la supuesta agresión que se le imputa a mi defendido. Y que  habiendo sido reconocida por el médicoforense, del reconocimiento llevado a cabo por el mismo no puede inferirse que esta señora haya sufrido lesión o daño alguno ocasionado por mi defendido.

Dejando aparte su faceta de médico,San Valentín es además reconocido como patrón de los enamorados. El proceso penal se sostiene en la actividad probatoria de la acusación particular y en sucaso del Ministerio Fiscal. En este proceso, sin embargo, nos encontramos conque la parte supuestamente perjudicada ha renunciado a cualquier acción y a la misma intervención de abogado de oficio y además se ha negado a declarar contrasu marido, del que ha manifestado en Sala y fuera de Sala estar profundamente enamorada.

Cabe preguntarse en primer lugar en qué actividad probatoria fundamenta su petición de medidas de alejamiento y prohibición de comunicación el Ministerio Fiscal: No lo fundamenta en el informe del médico forense, no lo fundamenta en el testimonio de la supuesta víctima y tampoco lo fundamenta en el parte de intervención policial, pretendiendo remitirse a un informe que deberá elaborar un psicólogo a los efectos de determinar que estaseñora sufre algún tipo de codependencia de mi representado, su presunto agresor.

Pero el procedimiento penal no funciona, no debe funcionar, de esta manera.  No se pueden acordar las graves medidas de alejamiento y prohibición de comunicación de un marido y una esposa sin indicio alguno de malos tratos, tal y como pretende la Fiscalía., que viene a ser algo así comodecir “Separemos a estas personas sin indicio razonable alguno de malos tratos y luego que nos diga el psicólogo lo que sea”.  

Porque efectivamente, el valor  probatorio del parte de intervención policial es como mínimo dudoso. Reconocen los Agentes del Orden que se personan en el domicilio conyugal a petición de la esposa de mi representado y que al llegar allí se la encuentran llorando y en situación de nerviosismo mientras mi representado, en evidente estado de embriaguez, profiere toda clase de insultos.

Dice también que la esposa tiene “lo que parece ser una contusión en el rostro”, contusión de la que desconocemos cualquier otro extremo o detalle (no hay parte de lesiones, el forense no dice nada, la señora no declara…) y que se llevan detenido a mi representado en aplicación del Protocolo de Violencia de Género, que debe ser un Protocolo que hace merecedores de ser bajado a la calle esposado delante de todos sus vecinos y con su mujer llorando a lágrima viva desde lo alto de la escalera amén de 48 horas de calabozo, a cualquier varón que, bajo los efectos del alcohol, se dedique a barbotar inconveniencias.

De estas 48 horas de calabozo que ha sufrido mi representado, veinte han correspondido al Día de San Valentín. Veinte horas de calabozo en el Día de los Enamorados. Que a buen seguro esta pareja, este matrimonio con dos hijos en común y sin nada que reprocharse mutuamente tal y como acabamos de ver, querrá terminar junta y de la forma más feliz posible dadas las circunstancias.

Sabemos, Señoría, que las partes no tienen facultad para disponer del procedimiento penal. Sabemos también que este es un Juzgado de Violencia de Género, y por tanto un Juzgado en el que se pueden esgrimir conceptos tan débiles como la codependencia (que no eximiría a nadie de su complicidad en –pongamospor caso- un robo) para obviar cuando conviene a la acusación el testimonio de la presunta víctima y hacer posible el sostenimiento acusaciones dudosamente sostenibles de otro modo.

Pero se le tendrá que reconocer a esta representación Letrada, y así esperamos que lo haga Su Señoría en Auto, que aquí no hay pruebas siquiera indiciarias que posibiliten entender que estamos ante una situación de codependencia y de violencia en el ámbito conyugal. Seguir adelante, por lo tanto, con este asunto en vía penal no tiene ningún sentido por la absoluta falta de pruebas que lo sustenta y por ello procede, sin esperar a eventuales informes psicológicos que no van a cambiar esa esencial carencia de la menor prueba contra el reo, su sobreseimiento con puesta de libertad inmediata de mi representado y, subsidiariamente, puesta en libertad del mismo sin ningún tipo de medida extraordinaria para que, aunque sea como presunto autor de un delito de violencia de género, pueda cenar hoy en compañía de su esposa, como ambos desean. 

Muchas gracias

[Sin grandes diferencias, así lo defendí. Libertad y sobreseimiento, recurrido por la Fiscalía.]


Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Martes, 16 de febrero de 2010
Hora: 14:29

Si es verdad, me parece un LOL ?PICO. E si non e vero, e ben trovatto...