Direct Connect: Jaque a la industria
Aunque la industria de los contenidos consiga -y lo puede conseguir- llevar a la práctica su pretensión de tener un procedimiento privilegiado de defensa de sus derechos, la consideración de la propiedad intelectual como "derecho fundamental" por encima de la libertad de expresión y que sea el Gobierno y no los jueces quienes cierren páginas web... estamos en una era digital. Y eso significa, esencialmente, que en lugar de medio centenar de enormes trackers Bit Torrent con toda clase de contenidos cuidadosamente clasificados, se producirá una migración masiva hacia una multiplicidad de servidores p2p más pequeños, imposibles de atacar individualmente. En este sentido, creo que Direct Connect y programas de similar arquitectura pueden desempeñar un papel importantísimo.
Direct Connect es un programa que nació, casi con toda probabilidad, destinado a la celebración de Lan-Parties. De hecho, no hay Lan-Party digna de tal nombre sin un servidor Direct Connect, que mantenga a los participantes conectados entre sí pudiendo buscar, descargar y compartir archivos vía red local... al mismo tiempo que les ofrece todas las ventajas de un programa de chat masivo tipo IRC.
Recuerdo, por ejemplo, la última Campus Party de Valencia, con cerca de 3000 participantes compartiendo masivamente archivos en la red local del evento y, al mismo tiempo, charlando (o más bien haciendo el chorras) en un enorme chat común en el que, aparte de ayudar a resolver dudas técnicas, se organizaron kedadas, salidas y se anunciaban eventos. Todo ello utilizando como servidor el ordenador personal de Klondike.
Y es que un servidor de Direct Connect consume relativamente pocos recursos y permite su implementación en cualquier ordenador doméstico. Una vez montado un servidor, sólo es cuestión de dar una dirección pública a la que se conecten los usuarios, mediante su programa cliente, a chatear y descargar. Esta dirección pública puede ser lo mismo una dirección de red local, que una IP pública o dominio de Internet. ¿De Internet? Sí.
Porque Direct Connect no está dirigido sólo a la celebración de Lan-Parties masivas... sino que también permite la conexión de los usuarios vía Red de Redes, limitada solamente por el ancho de banda de cada cual y la capacidad de gestión que tenga cada servidor. Esto ha dado lugar a multitud de servidores (llamados hubs), algunos especializados en uno u otro tipo de descarga (películas, comics, rol, videojuegos...) y otros de tipo generalista. Algunos con requisitos mínimos para entrar (por ejemplo, tener compartidos más de 100 Gigas) y otros de acceso libre.
Detrás de cada hub de éxito hay siempre una comunidad de usuarios que a veces complementa las funciones de chat del programa con un foro o página web en los que anuncian novedades sobre el hub. Los propios hubs forman alianzas y comunidades entre ellos, de tal forma que, por ejemplo, se desvían entre sí a los usuarios a los que no pueden admitir por problemas puntuales de capacidad o aseguran que, en el caso de problemas técnicos o de cualquier otro tipo, los usuarios habituales del hub tienen siempre donde reencontrarse.
Y, como de costumbre, no hay un servidor central de contenidos. Cada usuario comparte lo suyo y el servidor central nisiquiera gestiona el tráfico de las descargas, que se realiza (de ahí el nombre) mediante simple conexión directa entre ambos clientes. Un chat y un pequeño motor de búsqueda entre los archivos compartidos de cada usuario. Eso es básicamente un hub de Direct Connect fácilmente instalable en su casa.
Direct Connect es sólo un ejemplo más de lo risible que resulta el esfuerzo de ponerle puertas al campo de la distribución gratuita de contenidos. No es el único, ni el más moderno, ni el mejor. Pero ejemplifica el dinamismo de Internet como ningún otro programa p2p que haya conocido. Puede cerrarse una web o un servidor. Pero no miles de pequeños hubs, algunos estables, otros que van y vienen.
Probadlo y opinad. Se descarga, por ejemplo, de aquí.












