Jueves, 21 de enero de 2010

Los francotiradores de Vic

A Kennedy lo mató un tirador solitario. Un sólo hombre, de un certero disparo, causó la muerte del Presidente de los Estados Unidos, según la versión más comúnmente aceptada de la historia.

Mucho me recuerda al asesinato de Kennedy la actuación de los ediles del Ayuntamiento de Vic -y  poco después, los de Torrejón de Ardoz- quienes, por los motivos que sea y en la mayor parte de los casos actuando completamente al margen de la línea oficial de sus respectivas formaciones, acaban de lanzar un certero disparo sobre una situación escandalosa que empezó a plantearse en la primera legislatura Aznar: ¿Cómo es posible que una persona en situación ilegal en España llegue a un Ayuntamiento, se pasee como Pedro por su casa, logre empadronarse y no sólo salga de allí libre como un pájaro... sino que además lo haga con un documento oficial debajo del brazo? Se trata de un hecho absolutamente contraintuitivo que desafía al más elemental sentido común. ¿Empadronarse como residnete habitual en un municipio un señor con visado de turista, o sin visado alguno? Pues eso es un hecho generalizado en todos los municipios españoles cuya continuada existencia abrió las puertas de par en par al "papeles para todos" de facto que llevamos viviendo en España desde 1997.

Y es que el exigir -como hace nuestra vigente legislación- dos o tres años de empadronamiento previo de un inmigrante ilegal antes de otorgarle un permiso de residencia y trabajo es una situación anómala y escandalosa, única en los países de nuestro entorno, que ha servido esencialmente para tres cosas:

1) Para que el inmigrante ilegal se viera obligado a ser obscenamente explotado por el empresario o agricultor de turno durante su obligada estancia en el mercado negro hasta la obtención de los papeles.

2) Para que el inmigrante ilegal, sin cotizar ni un euro a nada, tuviera acceso a los servicios y ayudas de Municipios y Comunidades Autónomas, empezando por la Sanidad, la Educación y las ayudas a comedor entre otras.

3) Para camuflar ante la opinión pública las dimensiones reales del problema de la inmigración en España, haciendo que saliera a la luz de forma escalonada.

Puestos a caer en el escándalo de expedir documentos oficiales a una persona que se encuentra en situación irregular en el país para que luego sustente en ellos sus peticiones de permisos de trabajo y residencia, hubiera sido infinitamente mejor obligarles a presentar resguardos de ingresos mensuales o trimestrales de dinero a la Seguridad Social o a la Hacienda Pública. Una suerte de impuesto per cápita cuyo pago obligatorio durante un cierto periodo de tiempo fuera requisito indispensable para una regularización futura. ¿Qué mejor forma de obligar al ilegal a contribuir a las arcas del Estado? ¿Qué mejor forma de medir el nivel de trabajo negro? ¿Qué mejor forma de censar a nivel nacional y de forma automática el número de inmigrantes existentes en cada momento en el territorio nacional?

 En lugar de esto, se optó por la peor solución posible. La que les daba acceso a la regularización sin aportar un céntimo a las arcas públicas, realizando un dúmping laboral masivo contra los trabajadores españoles y con pleno acceso a los servicios pagados con cargo al ahorro intergeneracional de los españoles.

¿Serán los francotiradores de Vic los que obliguen al Gobierno a corregir esta situación tan insostenible como escandalosa?

Contengamos la respiración y midamos viento y distancia: Ojalá los francotiradores de Vic den en el blanco.

Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Viernes, 22 de enero de 2010
Hora: 10:56

Invirtiendo los t?rminos, al final ha sido el Gobierno el que ha obligado al Ayuntamiento de Vic a "corregir esta situaci?n tan insostenible como escandalosa" (para la dictadura del buenismo pol?ticamente correcto).

Pero por lo menos ha sido un primer globo sonda, y creo que el gran pistoletazo de salida lo dar?n los primeros ?xitos de los nuevos partidos pol?ticos pensados por y para inmigrantes (como el creado en Granada).

?O acaso creen los pol?ticos que los inmigrantes van a votarles como las panzas agradecidas de la izquierda garbancera pudiendo votar a uno de los suyos?